Ángela Meade
Ángela Meade - Vanessa Gómez

Angela Meade: «Sin grandes voces una ópera no es nada»

La soprano norteamericana protagoiza la ópera «Il Trovatore» en el Teatro de la Maestranza

SevillaActualizado:

Dicen de ella que es la nueva estrella del Metropolitan de Nueva York. Ha cantado nada menos que doce veces el rol de Leonora. Se llama Angela Meade, es norteamericana y soprano y se encuentra encantada de volver a Sevilla, donde cantó «Ana Bolena» en 2016 con gran éxito.

Desde el pasado 20 de marzo interpreta el papel de Leonora en el «Il Trovatore», la penúltima ópera de esta temporada en el Teatro de la Maestranza, en una producción que tiene mañana su última representación en la ciudad. «Estoy encantada en Sevilla, además ha podido venir conmigo mi marido que es cantante también, y es fantástico».

Leonora es uno de los personajes más fuertes de Verdi, y para Angela Meade, «cada vez que lo hago intento ver el texto con mayor profundidad y con todas sus emociones y sobre todo por qué hace lo que hace. Me pregunto si todo el tema de la ópera es que va a dar su vida por él. No es una forma de actuar que nos parece lógica en este siglo, pero para construirlo intento volver a la adolescencia y a esas cosas que uno hace con respecto al amor, incluso me fijo a mis sobrinas adolescentes y sus impulsos».

Confiesa que alguna vez ha tenido que cantar una Leonora en la que no creía, aunque «sin nombrar la producción. Algunos directores de escena tienen una extraña concepción de esta ópera, y te imponen la manera de hacerlo. Así no tienes forma de investigar cómo montarlo, porque no hay manera de hacerlo. No tengo problemas con las óperas modernizadas siempre y cuando tengan sentido con la historia y la música. Creo que la puesta en escena es importante, pero a veces el público piensa cuando ve un “Trovatore”, ¿esto qué es? No entiende nada. El público quiere ver un espectáculo como “Juego de Tronos”, situado en su tiempo real».

Esta «tiranía» de los directores de escena está también dejando atrás muy buenas voces. «A veces hemos llegado demasiado lejos y se le da más importancia a que un director quiera un físico u otro y no a la gente que entiende de voces. Hay que volver a las voces para no perderlas. La gente cuando sale de una ópera habla de las voces, nunca dicen qué producción más bonita..., nunca hablaban de si el cantante era más alto o más bajo. Si tienes grandes voces, se salva la producción, si no, no tienes nada».

Sus papeles preferidos son Leonora, Norma, Ana Bolena. «Me gustaría añadir «Don Carlo» o «La forza del destino». No sé para dónde irá mi voz, estoy pensando en ello ahora. Me piden Wagner, Strauss o el Verdi más fuerte... ya veremos, pero lo que tengo claro es que Puccini, no», afirma rotunda la soprano.