Tulsa Ballet actúa por primera vez en España en el Teatro de la Maestranza
Tulsa Ballet actúa por primera vez en España en el Teatro de la Maestranza - ABC
Ballet

Cuando la danza se adelanta a la locura

El Tulsa Ballet actúa por primera vez en España en el Teatro de la Maestranza con obras de Jooss, Balachine y Annabelle López Ochoa.

Sevilla Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

Emociona ver en el Teatro Maestranza un ballet que pone en escena una de las míticas coreografías de la historia de la Danza. En este caso ha sido nada menos que «The green table» (La mesa verde), una obra de 1932 de Kurt Jooss. Y ha sido el norteamericano Tulsa Ballet el que se ha estrenado en España en el teatro maestrante con un programa que incluía además otra coreografía con historia, «Who cares» de Georges Balanchine y completando el programa, «Shibuya Blues» de la coreógrafa belga-colombiana, Annabelle López Ochoa.

«The green table» es mucho más que una pieza de danza. Se trata de cómo un hombre se adelantó y avisó de que venía la locura que poco después invadiría Europa. Hombres saludando extendiendo el brazo que luego se harían realidad, sembrando el horror, la muerte y el Holocausto. Hitler llegaría al poder en 1933. «The green table» (1932), fue una llamada de alerta que nadie quiso atender, a pesar de la fuerza de la obra de Kurt Jooss.

Diez hombres están alrededor de una mesa verde ataviados con grotescas máscaras y levitas. La muerte aparece en el fondo del escenario y está presente en todas las escenas. Aparecen los horrores de la guerra, las familias desgajadas, la parejas separadas, los refugiados, los supervivientes, la desolación. Hay algunos momentos que recuerdan a escenas de Les Ballets Russes, pero la coreografía tiene la modernidad excepcional de una obra de arte que ha cumplido 87 años.

La pieza se baila con el acompañamiento en directo de dos pianos, lo que aún influye más en su dramatismo. La compañía está impresionante. No sólo por su impecable técnica, sin por la interpretación, fundamental en esta coreografía. Fue realmente emocionante.

Y a «The green table» que cerró el programa, antecedieron dos coreografías que sin duda pusieron de manifiesto la enorme versatilidad de este elenco y sobre todo la impecable técnica en piruetas, baterías, fouetés, saltos, giros, portés..., una delicia verlos bailar.

Tulsa Ballet en el Teatro Maestranza
Tulsa Ballet en el Teatro Maestranza - ABC

En 1937 Gershwin le pidió al coreógrafo Balanchine que fuera a Hollywood a trabajar con él. Trágicamente, Gershwin falleció debido a un tumor cerebral antes de que pudiera completar la música del ballet para la película. En 1970 Balanchine coreografió «Who Cares?» sobre 16 canciones de Gershwin compuestas entre 1924 y 1931. Esta coreografía por cierto, la puso en escena la Compañía Nacional de Danza en 2013. Son canciones que todos conocemos, hemos visto en películas y nos suenan a Broadway. Parece como si fuéramos a ver en escena a Gene Kelly y Cyd Charisse. Los bailarines de Tulsa Ballet se sienten cómodos en esta música tan norteamericana. Bailan felices, y se les nota. La coreografía de Balanchine nos transporta a Nueva York, sus calles, sus luces. Una pieza dinámica y un gusto para el espectador.

Y no menos importante la coreografía de la belga-colombiana, Annabelle López Ochoa, «Shibuya blues». La coreógrafa, una de las más galardonadas de la danza europea, ha creado una pieza con una música trepidante de Banabila, Mens, Manuel Wandji y René Aubry. Con toda la compañía en escena, la creadora mueve de manera espectacular al elenco por el escenario, en puntas ellas, y haciendo hincapié en los pasos a dos y tres, con una enorme vitalidad.

El Tulsa Ballet es una compañía de la primera división norteamericana. En esta gira europea visitará España (sólo Sevilla), Italia y Suiza. Es un elenco excepcional donde se huye de las figuras, aunque destacan algunos solistas, pero el director desde 1995 de este ballet, el italiano, Marcello Angelini, prima el virtuosismo del cuerpo de baile.

Gran noche de danza en el teatro de la Maestranza, lástima que sólo se ha podido ver una sola función, pues el público respondió y el teatro estaba lleno. Cuando la propuesta es buena, esto es lo que sucede.