Javier Menéndez este miércoles durante su primera comparecencia en el Maestranza
Javier Menéndez este miércoles durante su primera comparecencia en el Maestranza - Rocío Ruz
Teatro de la Maestranza

El nuevo director del Maestranza de Sevilla apuesta por un teatro con «ambición internacional»

Javier Menéndez quiere combinar el gran repertorio con aportaciones del siglo XX, como Shotakóvich, y ópera barroca

SevillaActualizado:

El nuevo director general del Teatro de la Maestranza, Javier Menéndez, lo pudo decir más alto, pero no más claro para explicar cuáles son sus intenciones para el coliseo lírico sevillano. «Este teatro no solo es de Sevilla o de España, este teatro debe tener ambición internacional».

Esta declaración podría ser un buen resumen de la nueva etapa que pretende abrir en el Maestranza Javier Menéndez (Oviedo, 1972), que dio sus primeros pasos en el mundo de la lírica junto a Joan Matabosch en el Gran Teatro del Liceo y que ha dirigido en los últimos dieciséis años la Ópera de Oviedo.

Por lo dicho en su primera comparecencia pública en Sevilla, la llegada al Maestranza para este gestor cultural supone subir un escalón más en su carrera, por cuanto el coliseo del Arenal cuenta con mayores posibilidades técnicas y presupuesto que el Campoamor ovetense.

En su opinión, el Maestranza cuenta con mimbres para tener una programación a la altura de la Deutsche Oper de Berlín, «no por presupuesto», añadió, «pero la única diferencia que puede haber es en cantidad, no en calidad».

De su labor al frente de la ópera de su ciudad se trae, sin embargo, algunas estrategias que le han marcado su gestión y que valoraron las administraciones presentes en el consorcio del Maestranza durante el concurso público que terminó designándolo al frente del teatro.

Programación

Así, entre las líneas de gestión que avanzó el nuevo director general del Maestranza destaca, en primer lugar, la pretensión de combinar obras del gran repertorio con títulos que no han tenido la oportunidad de representarse en Sevilla, a cargo, citó, de clásicos del siglo XX como Benjamin Britten, Dmitri Shostakóvich, Leoš Janáček y Richard Strauss.

En ese sentido, señaló que en los tres lustros que ha estado al frente de la Ópera de Oviedo estrenó en esa ciudad treinta y cinco títulos que nunca se habían programado, además de recuperar títulos del repertorio español, como «El duque de Alba», que no se representaba desde el siglo XIX.

Respecto al repertorio, también mostró su deseo de programar ópera barroca escenificada, algo que el público del Maestranza lleva años demandando, y que el director general considera que puede ser una buena estrategia para llegar a nuevos públicos, especialmente, el joven.

Para ello, confía en poder llegar a alianzas con la Orquesta Barroca de Sevilla, porque «sería delirante», dijo, no contar con la colaboración de una de las formaciones históricamente informadas más valoradas de España.

En programación lírica, añadió, finalmente, estar abierto a llevar al escenario del Maestranza ópera del siglo XXI. En ese sentido, recordó que esta temporada abrió la Ópera de Oviedo con el estreno absoluto de «Fuenteovejuna», de Jorge Muñiz, un título que «sería maravilloso que se viese en Andalucía».

En paralelo, también remarcó la necesidad de trabajar con directores de escena imaginativos y de estética contemporánea, entre los que citó a Robert Carsen, que estos días pone en escena «Idomeneo» en el Teatro Real, y David McVícar.

«No somos museos, somos exhibidores de espectáculos y un lugar para la reflexión», señaló.

Otra de las líneas, también desarrollada en Oviedo espacios como la English National Opera, es potenciar las coproducciones con otros teatros, una estrategia que permite ahorrar costes y posicionar al Maestranza en el ámbito internacional. Este trabajo, añadió, será más lento, porque sus frutos no comenzarán a producirse hasta dentro de dos o tres años.

Su impronta, en la próxima temporada

No habrá que esperar tanto para notar la mano de Javier Menéndez en la temporada de ópera del Maestranza, pues anunció que ya programará títulos para la 2019/2020, mientras se empleará a programar con varios años vista.

En ese sentido, señaló la necesidad de trabajar en ópera a tres o cuatro años vista, porque es la única forma de conseguir entrar en las agendas los mejores cantantes y directores de escena. Además, dejó claro que no programará intérpretes mediante la fórmula de «intercambio de cromos» con los agentes de contratación.

Entre las citas pendientes, el nuevo director general del Maestranza tiene una importante con el director artístico de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla (ROSS), John Axelrod, con el que ha conversado ya en una red social y han quedado para verse.

A la ROSS afirma que ofrecerá «diálogo y diálogo» para alcanzar un buen clima de colaboración, en el convencimiento de que es uno de los «grandes activos» con los que cuenta el coliseo sevillano, junto al Coro de la A. de AA. del Teatro de la Maestranza.

De lograr un clima de colaboración con la ROSS, Javier Menéndez conseguiría dar la vuelta al clima de desencuentro e, incluso, de puntualaes enfrentamientos entre ambas instituciones por cuestiones como las fechas de uso del teatro.

Finalmente, sobre programación hizo hincapié en que el Teatro de la Maestranza no puede renunciar a una minitemporada de danza. El número de espectáculos, añadió, «ya se verá, eso depende de los recursos».

Más presupuesto para el teatro

A la presentación acudió como presidente del consejo de administración del consorcio - del que forman parte Ministerio de Cultura, Junta de Andalucía, Ayuntamiento y Diputación de Sevilla- el delegado de Hábitat Urbano, Cultura y Turismo, Antonio Muñoz, quien destacó que la candidatura de Javier Menéndez consiguió la unanimidad de todos los representantes en el concurso.

En ese sentido, le reclamó al nuevo director «ambición», al igual que al resto de administraciones presentes en el consorcio para que aumenten sus aportaciones económicas al teatro, en consonancia con las que inyectan al Liceo, y se convierta realmente no solo en el teatro de ópera de Sevilla, sino en el gran coliseo lírico del Sur de España.