La entrada del Teatro Távora, en el Cerro del Águila
La entrada del Teatro Távora, en el Cerro del Águila - Efe
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¿Qué fue de los teatros de barrio de Sevilla?

Los espacios escénicos que impulsó Juan Carlos Marset han sobrevivido a la crisis, pese a haber quedado lejos del ambicioso objetivo inicial

Sevilla contará en otoño con un nuevo teatro en la calle Torneo junto al Guadalquivir

SevillaActualizado:

La historia de La Imperdible, que salvo sorpresas verá a sus responsables con el sueño cumplido de inaugurar teatro, es inseparable de la de otros cuatro espacios escénicos para el teatro independiente que impulsó en 2007, dentro del plan director de espacios escénicos, Juan Carlos Marset, entonces delegado de Cultura del gobierno municipal que presidió Alfredo Sánchez Monteseirín.

Cuatro de esos teatros —Centro TNT, Teatro Távora, Viento Sur y La Imperdible— han logrado sobrevivir a la crisis económica y, aunque se han quedado lejos de los ambiciosos objetivos de dinamización del sector y creación de una industria cultural que propugnaba aquel delegado, mantienen programación estable y realizan producciones propias.

Uno de ellos, el Teatro Távora, pasó por momentos difíciles hace cuatro años, cuando estuvo a punto de cerrar al no poder hacer frente a una deuda de 400.00 euros que mantenía con La Caixa. Al final, el Ayuntamiento de Sevilla auspició un acuerdo con la entidad bancaria para seguir manteniendo el espacio como un apoyo cultural de un barrio como el Cerro del Águila.

En cambio, Viento Sur, en Triana, y el Centro TNT, en Pino Montano, han sabido consolidarse en estos años en sus respectivos entornos, con programaciones atractivas para sus vecinos y producciones propias, un esfuerzo especialmente notable en el caso del espacio que gestiona al director de Atalaya, Ricardo Iniesta, al estar enclavado a pocos pasos de El Vacie.

Pero la más rocambolesca de todas estas trayectorias es la que ha conocido o sufrido La Imperdible, sala pionera del teatro independiente que abrió sus puerta en 1989 en una antigua herrería situada en la plaza de San Antonio de Padua. Allí se convirtió en un referente para las artes escénicas en la ciudad y se mantuvo hasta 2007, cuando el propietario de la finca la vendió para construir pisos.

Tras el cierre, el ICAS y la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Sevilla el solar en la calle Torneo para la construcción del nuevo teatro, para lo que sus responsables contaron con una subvención del Ministerio y la Consejería de Cultura. Las cosas, sin embargo, se complicaron en 2011 cuando el PP en el Ayuntamiento planteó un nuevo puente entre la Cartuja y Torneo que pasaba, precisamente por esa parcela.

Cuatro años después, Ayuntamiento y sala acuerdan ubicar el nuevo teatro en otra parcela cercana, aunque al final se levantará sobre la inicial. La razón, el abandono del proyecto, tras un informe negativo de la comisión provincial de patrimonio de la Junta, cuando accedió a la Alcaldía Juan Espadas.

El retraso en las obras obligó a redimensionar el proyecto, abandonando la idea de construir un teatro al uso y optando por el diseño de la cúpulas geodésicas.

Su marcha al nuevo espacio escénico, que tendrá una inversión de 500.000 euros, está llamada a revitalizar La Imperdible, ahora en alianza con Odeón, lo que puede potenciar la apuesta de su director José María Roca por el uso de audiovisuales en las artes escénicas.