María Pagés con el director de la Bienal de Flamenco, Antonio Zoido
María Pagés con el director de la Bienal de Flamenco, Antonio Zoido - ABC
Bienal de Flamenco de Sevilla 2018

«Una oda al tiempo», el regreso a Sevilla de María Pagés

La bailaora hará el sábado un taller de baile en la Cárcel de Mujeres de Alcalá de Guadaíra

SevillaActualizado:

La Bienal de Flamenco continúa su curso y así vuelve a casa una de las artistas más destacadas del panorama internacional, María Pagés, que presenta el viernes 21 de septiembre su última creación, «Una oda al tiempo», estrenado hace unos meses en los teatros del Canal de Madrid.

Se trata de la obra de mayor formato de las que hasta la fecha ha realizado esta compañía, y según la bailaora y coreógrafa, «en los tiempos que corren no hay muchas propuestas de este tipo. Somos 9 bailaores, 7 músicos, 16 personas y los técnicos que hacen una magnífica labor. Es una obra que hemos hecho Larbi (su esposo el poeta marroquí El Arbi El Harti) y yo. Es una reflexión sobre el tiempo y la contemporaneidad, ese continúo diálogo con la memoria, esa idea que lo moderno es la tradición en movimiento, y lo que intentamos es reflejar todas las caras y pliegues que es el tiempo y que a todos nos ocupa y nos precupa».

Desde hace unos años la colaboración entre Pagés y Larbi es una constante en su obra. «Una oda al tiempo» es algo muy complejo, porque intentamos abarcar aspectos muy diferentes que luego se reflejan en la propuesta a nivel coreográfico, musical y de iluminación y vestuario. Cronológicamente, dura un día, con todas sus transformaciones: empieza en un amanecer pasando por todos los registros, hasta el ocaso. Abarca el sentido cronológico de la vida de un ser humano, desdel nacimiento a la muerte, y luego viene alguien que te sucede. Hay referentes a los tiempos que vivimos, en los que parece que hay una regresión a nivel social y político, y aparecen personajes que nos parecen increíbles, y no entendemos cómo hemos llegado a eso. Estábamos en la idea utópica del bienestar, y de repente, un retroceso y todo ello se ve reflejado en la obra. Pero sí, al final, la esperanza, volveremos a sacar la cabeza».

La obra se ha gestado durante cinco meses y ha contado con la complicidad de otros festivales cmo el de perelada, Santander , la Bienal de Lyon, además de con la Bienal de Flamenco. a.

«Sin mi padre»

María Pagés confiesa que cuando vuelve a su tierra, siempre tiene una mezcla de emociones. «Es un año importante. Es la Bienal, todo el mundo quiere estar aquí y además, esta obra es un poco el reflejo del momento que yo vivo como creadora, y mi relación con Larbi y los frutos que está dando. La compañía cumplirá pronto treinta años y empecé aquí».

Pero también hay su momento triste, «es la primera vez que actúo en el teatro Maestranza y no estará mi padre, (fallecido recientemente). Estrené esta obra en Madrid al día siguiente del entierro de mi padre, así que son sentimientos muy fuertes».

Aún así, dice que está feliz de estar en su tierra, «cuando vengo al Maestranza es un lugar donde me encuentro cómoda, este teatro te abraza, es un escenario maravilloso. Pero también el nervio, una Bienal es una presión añadida», afirma la bailaora quien a sus 55 años dice que el baile siempre estará en su vida, y tiene en proyecto realizar un Centro Coreográfico, «será danza pero con el flamenco como protagonista».

Baile en la cárcel de mujeres

El próximo sábado María Pagés cambiará las tablas del Maestranza por un espacio en la cárcel de mujeres de Alcalá de Guadaíra, donde llevará a cabo un taller con las reclusas y sus hijos.

«Ya lo hemos hecho en otros lugares, en el Centro de Inserción de Mujeres Maltratadas entre otros, y la verdad es que ha sido siempre estupendo. Vamos con mucha ilusión toda la compañía y eso que el día anterior habremos acabado tardísimo la función. Bailaremos todos, no es cuestión de demostrar nada, sino de compartir un espacio y que seamos uno».

Cuando se habló de hacer una experiencia como ésta, no lo dudó, «se da la circunstancia de que Victoria Kent era tía de mi padre, y ella fue la gran renovadora del sistema penitenciario español. Mi abuela tuvo mucha relación con ella, así que esta circunstancia me animó más aún», afirmala bailaora.