La Companía Teatro Clásico de Sevilla propone una serie de acciones escénicas nocturnas dentro del Real Alcázar de Sevilla
La Companía Teatro Clásico de Sevilla propone una serie de acciones escénicas nocturnas dentro del Real Alcázar de Sevilla - Raúl Doblado
Teatro

La Vuelta al Mundo comienza en el Alcázar de Sevilla

El nuevo ciclo de visitas teatralizadas en el monumento rescata a Magallanes y su mítica expedición

SevillaActualizado:

Al caer la tarde un aroma a nuez moscada, clavo y canela se mezcla con el olor a piedras antiguas, a estanque y a cipreses. Parece que hubiera desembarcado en la misma Puerta del León un galeón recién llegado de la ruta de la especiería con el valioso cargamento que buscaba Magallanes y que consiguió abrir el horizonte del mundo.

Es casi de noche en los Reales Alcázares. Deberían encenderse los candiles para alumbrar escenas imposibles. En el aire se abre una herida del tiempo y aparece Fernando de Magallanes interpretado por el actor José Chaves. El navegante portugués vivió en efecto en estos Alcázares antes de partir en la mítica expedición que culminaría con la Primera Vuelta al Mundo, aunque él no regresara. Aquí residió con su esposa Beatriz de Barbosa, hija del comendador de la Orden de Alcántara, don Diego de Barbosa, que tenía su vivienda en el mismo Alcázar.

Las visitas teatralizadas del Alcázar han iniciado una nueva temporada. ¿Cuántos personajes históricos habrán regresado desde el fondo de la Historia? En otras ediciones lo hicieron Pedro I y María de Padilla, Pablo de Olavide, Murillo, Velázquez, Carlos V, Almutamid. Son tantos los fantasmas que habitan en este palacio...

La compañía Teatro Clásico de Sevilla, que dirigen Juan Matilla y Noelia Díez, vuelve a rescatar las páginas de la memoria aprovechando la conmemoración del quinto centenario de la Circunnavegación que arranca este año. Alfonso Zurro dirige el espectáculo y es el autor del texto. Un texto que muestra al espectador el secreto de las estancias del monumento al mismo tiempo que se narra la historia del viaje más grande de todos los tiempos.

Mientras los visitantes recorren ya de noche la Sala de la Justicia, el Patio de las Muñecas o los jardines, los personajes históricos desvelan la crónica de aquel viaje que partió el 10 de agosto de 1519 del puerto de Sevilla con una tripulación de 239 hombres y cinco naves y culminó el 9 de septiembre de 1522 con sólo dieciocho supervivientes capitaneados por Juan Sebastián Elcano en la maltrecha nao «Victoria» que confirmó la redondez de la tierra.

Las visitas teatralizadas tendrán lugar hasta el 31 de octubre los jueves y viernes en cuatro pases (20 horas, 20.30, 21 y 21.30). Los meses de julio y agosto también se incluirán pases los sábados. Los grupos son de 45 personas que pueden hacer su reserva en la web del Real Alcázar (www.alcazarsevilla.org).

Alfonso Zurro ha dividido el espectáculo en tres momentos:el proyecto y los preparativos del viaje contados por el propio Magallanes junto a su esposa Beatriz de Barbosa; los rumores sobre el curso de la expedición en el relato de un marinero llegado en la nave «San Antonio» que había regresado a España tras sublevarse, y la narración de Pigafetta, el cronista de la expedición.

Magallanes desvela los preparativos del viaje y confiesa sus temores mientras se recuperan viejas historias del Alcázar como la de la sangre del maestre Fadrique en el suelo de la Sala de Justicia. «Hay una gota de sangre que aún se puede ver y quien la pise, muere. Eran los juegos de miedo que nos contaban a los niños que vivimos en este Alcázar», explica Beatriz de Barbosa a los espectadores.

Se descorren los telones del tiempo y el público atraviesa el Patio de la Montería, el Cuarto del Almirante y así hasta que aparece otro personaje que servirá de consuelo y complicidad a la soledad de Beatriz de Barbosa: la marquesa de Avellaneda, interpretada por Isabel Lozano. Un personaje de ficción que traerá al Alcázar a Juan de Aguilar (Ignacio Bravo), marinero llegado de la nave «San Antonio», que regresó a Sevilla tras sublevarse.

Es el momento de los inquietantes rumores sobre los peligros del viaje: terribles tormentas, la descripción de extraños habitantes como los gigantes patagones o el intenso frío en la búsqueda de un paso que conectara con la mar del Sur, nombre que entonces tenía el Pacífico. Y el episodio de los motines y las ejecuciones en el Puerto de San Julián.

Así se llega a los Baños de Doña María de Padilla donde tiene lugar un espectáculo audiovisual en el que el agua se convierte en espejo de los océanos ignotos. Y la aparición de Pigafetta (Joserra Muñoz) que en los jardines históricos narrará el resultado del viaje con la muerte de Magallanes en la batalla de Mactán y el terrible regreso. Mientras el verdadero espectro de Magallanes -que nunca regresó a este Alcázar- parece que escuchara el relato de su viaje y su lugar victorioso en la posteridad.