Ginés Marín
Ginés Marín - abc

Ginés Marín va para figura del toreo

Salió a hombros con Terrón en la novillada de Talavante que abrió la Feria de Olivenza

Actualizado:

Hace un año, en esta misma feria, sorprendió gratamente Ginés Marín. Hoy, confirma plenamente sus posibilidades: corta tres orejas y demuestra ser una promesa segura. También logra dos orejas su paisano Luis Manuel Terrón. Los novillos de Talavante flojean demasiado.

Comienza la feria con una excelente entrada, a pesar de la televisión. No me agradan los carteles de cuatro diestros; sobre todo, cuando parecen deberse a compromisos más que a añadir alicientes. El final de la novillada, con frío y oscuridad, pesa ya a buena parte del público.

Francisco José Espada, en la línea de su maestro César Jiménez, muestra su pulcritud y compostura pero falla demasiado con los aceros.

Luis Manuel Terrón posee oficio y voluntad pero sus faenas tienen más cantidad que calidad. Sus paisanos le premian con trofeos generosos.

El castellonense Varea no tiene esta tarde suerte. Su primer novillo es un inválido. El joven torero luce personalidad y capacidad pero es algo envarado.

Ginés Marín destaca claramente por su gran facilidad unida a su garbo y torería. Torea con clase y buen arte. La única pega –que se extiende también a sus compañeros– es que alarga demasiado las faenas sin necesidad. El buen deseo juvenil no es excusa para prolongar excesivamente los trasteos.

Ginés Marín y Varea forman una pareja de notable interés. En un momento en el que resulta tan difícil programar novilladas, reconforta encontrar, a pesar de ello, nuevos valores. Si no se tuerce, Ginés Marín va para figura.