Roca Rey, al natural con el tercer toro
Roca Rey, al natural con el tercer toro - Paloma Aguilar

San Isidro: cabeza y corazón de Andrés Roca Rey

Corta una oreja, igual que Perera, en una gran corrida de Victoriano del Río

Enviar noticia por correo electrónico

MADRID Actualizado: Guardar

La nueva actuación de Roca Rey dispara la expectación. Las llamadas de amigos preguntando cómo se consiguen entradas son el más claro ejemplo. Torea por última vez en la Feria, igual que sus dos compañeros. Ninguno de los tres tuvieron fortuna en sus anteriores corridas pero los focos se centran en Roca Rey: es el precio que se paga por el éxito. Victoriano del Río ha lidiado una gran corrida, con varios toros excelentes: segundo, cuarto y quinto eran toros para cortarles las dos orejas. Perera y Roca Rey logran un trofeo. El público ha vibrado –¡por fin!– con toros y toreros. Asiste Don Juan Carlos, que recibe brindis de López Simón y Roca Rey (¿por qué no de Perera?).

En solo un año, Roca Rey se ha convertido en un fenómeno, gracias a su valor, que llega a asustar a los públicos. (A veces, ha degenerado en temeridad y ha dado lugar a demasiados percances: algo que no es síntoma de ser un buen torero). Pero es todo lo contrario de un «chalao»: sabe muy lo que hace y lo que quiere; torea al toro y al público con igual claridad. En su anterior corrida, cierto sector madrileño le trató con la dureza que reserva para las primeras figuras: una evidente señal de que ya lo es.

El momento culminante de esta gran corrida se vive en el tercer toro, «Beato» ( como el de la despedida de Esplá). Desde el comienzo, mansea, huye, barbea a tablas. Brinda a Don Juan Carlos. La gente aprecia la dificultad del toro, que tiene movilidad, transmite peligro. Después de algún intento de sacarlo, sigue Roca Rey la máxima de Marcial Lalanda: lidiar al toro donde él quiera; uno tan manso, en chiqueros. Allí se planta, consigue naturales mandones y suaves, le saca todo lo que tiene y lo mata de una gran estocada: justa e importante oreja. El último es el más deslucido de la tarde, protesta, pega tornillazos. Andrés no puede redondear el triunfo pero se justifica, aguantando las embestidas descompuestas.

Roca Rey brinda a Don Juan Carlos
Roca Rey brinda a Don Juan Carlos - Paloma Aguilar

Desde su último y grave percance, Miguel Ángel Perera no ha vuelto a ocupar el puesto de privilegio que antes tenía. Creo que los públicos le están tratando con cierta injusticia, porque conserva la capacidad y el valor que le llevaron a la primera línea, pero no ha logrado, quizá, «vender» su imagen y suele empeñarse en realizar «su faena», lo permitan o no las condiciones de cada toro. El primero es veleto, suelto, manejable. Tarda mucho en acoplarse y el toro acaba rajándose. El cuarto es un magnífico «Cantapájaros» (como el del triunfo de El Juli). Se luce en banderillas Curro Javier. Acude suave y templado a la muleta de Perera, que logra derechazos lentos y uno de pecho, interminable. Buena estocada: oreja.

Con valor impávido, López Simón logró entrar en las Ferias; el año pasado, fue el que más toreó y más trofeos cortó; no veo que haya mejorado la calidad de su toreo. Ésta es su tercera actuación en esta Feria: las anteriores, no logró triunfar. Esta tarde, recibe ovaciones pero, con dos grandes toros, no ha logrado ningún trofeo… El segundo flaquea pero embiste con suavidad, humilla. El diestro se planta, muy vertical, se enrosca al toro, que repite incansable. Por la derecha, surgen algunos enganchones. La faena ha sido desigual, comparada con la nobleza encastada del toro. Mata con suavidad (como a veces hace Talavante). El quinto va de largo al caballo, derriba, se luce Tito Sandoval, muy ovacionado, firme candidato a premio. No es «Cojito» sino nobilísimo: humilla, repite, saca motor, va a más; aunque al final se raja, ha tenido magníficas embestidas, que López Simón sólo ha aprovechado en parte. Entrando de lejísimos, pincha.

Siempre me ha gustado ver a los buenos toreros con toros mansos pero encastados: es una buena prueba de su capacidad. Roca Rey la ha superado brillantemente, esta tarde, sin heterodoxias ni tremendismos. Se la ha jugado pero sabiendo perfectamente lo que hacía y teniendo el valor preciso para realizarlo. En el toreo –y en la vida–, el que reúne cabeza y corazón tiene todas las bazas para triunfar.

MADRID Actualizado: Guardar Actualizar

Sexto toro

Entrador, número 78, negro listón bragado meano, de 598 kilos. Roca Rey, con la Puerta Grande entreabierta, brinda al público. El toro, aun sin sobradas fuerzas, va y viene por el pitón derecho, sin clase, y el peruano conduce la embestida, perdiéndole los pasitos necesarios. Sobradísimo y por encima Roca, que mata de estocada y descabellos. Ovación de despedida.

Quinto toro

Sale el quinto. Cojito, número 68, castaño chorreado, de 649 kilos. Faena desigual de López Simón a un interesante y gran toro (bien picado por Tito Sandoval), ovacionado en el arrastre. Leves pitos al torero.

Cuarto toro

Ya está en el ruedo Cantapájaros, número 109, negro listón, de 640 kilos. Así se llamaba el toro de una famosa faena de El Juli en esta plaza. Firme el quite de Perera y buena lidia de Javier Ambel, con dos toreros pares de Curro Javier. Miguel Ángel brinda al público. Se planta en los medios y comienza con el pase del péndulo. Lo oxigena y da distancia sobre la diestra. Estupendo pitón y temple del pacense, que conduce la embestida con buenas manera, técnica y templanza. Brotan los oles. Perera mide mucho los tiempos y torea con despaciosidad. Cuando pasa a la zurda, también conduce el viaje con parsimonia de este noble Cantapájaros, qu mira de reojo las tablas. Acaba en terrenos de cercanías. Lo caza de una estocada pelín trasera y tendida. ¡Oreja!

Tercer toro

Sale Beato, número 63, negro, de 639 kilos. Su bautismo es como aquel de la gloriosa despedida de Luis Francisco Esplá en Madrid. Barbea las tablas y mansea en exceso. Roca Rey se echa el capote a la espalda. El peruano brinda a Don Juan Carlos y plantea faena con máxima firmeza y quietud en el 5. Lo saca luego de las tablas. Por el izquierdo mete la cara sensacional en su querencia, pero a ella se marcha. En los mismos chiqueros tiene que ser la faena. Ahí saca una notable tanda al natural. Colocación sincera del limeño, que aprovecha el buen pitón zurdo de Beato. Valentísimo a carta cabal y muy seguro pisa los terrenos que el toro exige, al que entiende con inteligencia. Liga otra a derechas, a milímetros de las tablas se atreve con el circular invertido. Un clamor. Remata de estocada. Suena un aviso. ¡Oreja!

Segundo toro

Sale el segundo, Cangrejero, número 54, castaño bragado meano, de 556 kilos. López Simón se luce a la verónica. Flojea en varas y algunos protestan, aunque el toro apunta virtudes. Roca se planta por chicuelinas, abusando de un toro que no es suyo hasta lograr que pierda otra vez las manos. Crecen las protestas, pero el palco lo mantiene. Jesús Arruga deja un buen par de banderillas. López Simón brinda a Don Juan Carlos y comienza a derechas con una emociontante serie. El toro hace el avión en la siguiente y el torero de Barajas liga en redondo en un palmo de terreno. En la siguinte falta limpieza, pero sí hay firmeza. Por el izquierdo se queda algo más corto, pero también tiene opciones, aunque es más claro el derecho. Acaba en las cercanías, intercala un circular ovacionado y se desprende de la ayuda a modo de luquinas. Se ciñe en el cierre y lo caza a la primera, pero la faena no tomó la altura suficiente y todo queda en saludos.

Primer toro

Ya está en el ruedo Jocundo, número 49, negro bragado meano, de 590 kilos. Sale suelto hasta que Perera lo recoge a la verónica y remata con una media. Luce buen galope el toro, bie lidiado por la cuadrilla. Sin probaturas, el extremeño comienza a torear a derechas sobre las rayas. Cambia a la zurda y, a la segunda, saca una de emocionante verdad. Por el derecho se le cuela, lanza miraditas, pero Perera no se arredra y sigue por ese lado, aunque sin alcanzar del todo la comunión. Cuando regresa a la mano del tenedor, el toro canta la gallina y huye a tablas. Mata de estocada desprendida perpendicular. Suena un aviso. Silencio.

Colgado el No hay billetes en taquilla
Colgado el No hay billetes en taquilla - Plaza 1

Paseíllo

Con los tendidos a rebosar, hacen el paseíllo Miguel Ángel Perera, de gris plomo y oro; Alberto López Simón, de grana y oro, y Andrés Roca Rey, de sangre de toro y oro.

Ambiente

Mucha expectación desde por la mañana alrededor de Las Ventas, que ha colgado el cartel de «No hay billetes». Más de 23.000 espectadores presenciarán este festejo, al que asiste Don Juan Carlos desde la meseta de toriles. Gritos de Viva España y sonora ovación al Rey, que minutos antes de ocupar su localidad fue cumplimentado por su nieto Froilán, que ocupa un tendido bajo del "2". Rostros conocidos en barrera, como Adolfo Suárez, Carmen Lomana, Eduardo Lozano, Morante (en el 7) o el embajador de Perú. En un burladero, Koke, del Atlético de Madrid

Uno de los toros, en los corrales de Las Ventas
Uno de los toros, en los corrales de Las Ventas - Plaza 1

Sorteo

Esta mañana se sorteó el conjunto de Victoriano del Río, un encierro pesador, con un toro de 649 kilos. En la corrida figuran nombres de gloria, como Beato y Cantapájaros. Los sobreros pertenecen a la ganadería de Juan M. Criado.

Cartel

¡Buenas tardes! Bienvenidos a la vigésima primera corrida de la Feria de San Isidro. Cartel de alto voltaje con Miguel Ángel Perera, Alberto López Simón y Andrés Roca Rey, con toros de Victoriano del Río.

MADRID Actualizado: Guardar

Tarde de máxima expectación en Las Ventas, que ha colgado ya el cartel de «No hay billetes». Segundo paseíllo de Andrés Roca Rey, la joven figura peruana que está conquistando casi todas las plazas. Abre cartel Miguel Ángel Perera y lo completa Alberto López Simón, una terna de alto voltaje. Darán cuenta de una ganadería con tardes de gloria en la capital, Victoriano del Río. En la corrida figuran nombres de famosas reatas, como Beato y Cantapájaros.

Los toros han sido sorteados esta mañana. Este será su orden de lidia:

1. Jocundo, número 49, negro bragado meano, de 590 kilos.

2. Cangrejero, número 54, castaño bragado meano, de 556 kilos.

3. Beato, número 63, negro, de 639 kilos.

4. Cantapájaros, número 109, negro listón, de 640 kilos.

5. Cojito, número 68, castaño chorreado, de 649 kilos.

6. Entrador, número 78, negro listón bragado meano, de 598 kilos

Los sobreros son de Juan Manuel Criado: Naúfrago y Jareño.