Alejandro Talavante fue la única figura que se apuntó, por partida doble, al sorte de la Feria de Otoño
Alejandro Talavante fue la única figura que se apuntó, por partida doble, al sorte de la Feria de Otoño - Paloma Aguilar

Carteles de San Isidro: un bombo con diez toreros y diez ganaderías

Solo los toreros que se apunten a este formato podrán optar a la decena de hierros seleccionados por la empresa de Simón Casas

MadridActualizado:

Habrá bombo en la Feria de San Isidro [entrevista con Simón Casas]. Pero no al completo, un imposible en el sistema actual, donde la mayoría de las figuras dicen que si han llegado arriba es para elegir y no para que otros elijan su menú (ganadero). Y, ojo, también algún criador de bravo no es partidario del formato salvo que todos pasen por el aro.

Como un mes completo de toros en modo sorteo es actualmente una utopía -incluso con los tres bombos diferenciados por corridas duras y menos duras, como se comentó antes de Navidad-, la empresa de Simón Casas y Rafael García Garrido (Nautalia) quiere cumplir la palabra dada a la afición y acaba de anunciar: «Tras el éxito de la confección de los carteles de la pasada Feria de Otoño de Las Ventas, Plaza 1 incorpora como base de la programación de carteles un sorteo que incluirá diez ganaderías y diez toreros».

Diez carteles serán los elegidos (a medias) por la diosa Fortuna. Diez que tampoco serán al completo, pero que sirven para remover todo en los cien puestos de San Isidro: solo el nombre de un torero quedará plasmado frente a la divisa equis el día del sorteo, que se celebrará en un plazo máximo de dos semanas, según ha podido saber ABC, para poder así continuar con el resto de negociaciones isidriles [la feria se presentará en una gala el 22 de marzo). De este modo, en la dinámica planteada, cada extracción asociará una ganadería con un torero, quedando dos puestos libres para completar la terna en cada una de estas diez tardes.

Si una figura no se apunta al bombo, no podrá lidiar ninguna de las ganaderías seleccionadas para el sorteo

Trasladamos al departamento de comunicación del coso venteño la pregunta que se hace la afición. Como lógicamente se apuntarán más de diez toreros, ¿entrarán todos en el bombo? «No». Será la empresa la que decidirá qué diez matadores entran en el sorteo atendiendo a distintas cuestiones, como la expectación y los méritos contraídos, si son figuras o emergentes, etc. Por lo tanto, solo diez de todos los que se alisten al sorteo entrarán en el bombo.

¿Aquellos que, sean figuras o no, NO se apunten al bombo, podrán completar los puestos sobrantes en cada cartel? La respuesta es tajante: «No, de ninguna manera», aseguran desde la oficina de prensa de Plaza 1. Es decir, si una figura no se apunta al sorteo no podrá matar luego, por ejemplo, la corrida de Garcigrande o cualquiera de los hierros seleccionados. Para completar los otros veinte puestos de esa decena de carteles, se contará con los toreros apuntados al bombo en función de estos criterios: que quieran torear más de una corrida, confirmaciones de alternativa, toreros emergentes, toreros habituales de corridas duras a quienes se le ofrece la oportunidad de entrar en otro tipo de carteles y otros toreros que tengan legitimidad para torear en San Isidro. «Los toreros que no hayan entrado en el bombo tienen opción de negociar con la empresa cualquier ganadería del abono que no sea de la lista del bombo para actuar en San Isidro», se subraya en la nota informativa.

Hierros para el bombo

Estas son las diez ganaderías: Jandilla/Vegahermosa, Garcigrande/Domingo Hernández, El Puerto de San Lorenzo/Ventana del Puerto, Juan Pedro Domecq, Montalvo, Fuente Ymbro, Parladé, Adolfo Martín y Alcurrucén (las dos corridas que se lidian en el serial).

Según fuentes consultadas por ABC, los toreros desconocían el «órdago» lanzado por la empresa y será a partir de ahora cuándo comenzarán a negociar si se apuntan al bombo, sus preferencias fuera de las ganaderías no incluidas, etc, etc.

Aunque no sea un sorteo de un mes entero, una ensoñación en la actualidad, la empresa ha logrado el primer objetivo: generar expectación, morbo y que se hable de San Isidro. Y, aunque a algunos les sepa a poco -«es un sorteo ligth», se lee en las redes- y se genere la división de opiniones, todo eso ya es un plus y una buena nueva en estos tiempos: ¡hablar de toros!

«El único sorteo verdadero del mes es el de la Copa del Rey», me dijo un compañero futbolero recientemente. Él, culé de pro, no quería medirse al Madrid en semifinales. Pero la bolita quiso que esta fase previa a la gran final tuviese el duelo entre el Barça y mi equipo blanco. Quién sabe si las figuras tiran de amor propio y la bolita depara sorpresas: en el bombo hay ganaderías de las llamadas de «garantías» y del gusto de los de arriba, con alguna otra que, también con sus «garantías», no es de tanto agrado para algunos. La decisión de los toreros y la magia del sorteo desvelará este febrero el misterio. La suerte, nunca mejor dicho, está echada. Y la gente, dicho queda, habla de toros. Bienvenido sea.

Posdata: me llama un profesional que prefiere guardar el anonimato: «Innovar y apostar está muy bien, pero quién se acuerda hoy de la apuesta en Otoño de Talavante?»