Rafael González inició de rodillas su faena al cuarto
Rafael González inició de rodillas su faena al cuarto - Paloma Aguilar
San Isidro

Excelente novillada del Conde de Mayalde en Las Ventas

Solo Rafael González corta una oreja por una estocada a un novillo muy repetidor

MadridActualizado:

Se guarda un minuto de silencio por el fallecimiento de Fernando Domecq, ganadero de Zalduendo. Entre sus toros, recuerdo yo de modo especial a «Lazarillo», con el que, el 21 de abril del 2006, realizó Enrique Ponce su faena cumbre, la que le hizo entrar definitivamente en Sevilla. Descanse en paz Fernando Domecq.

Las novilladas son el futuro de la Fiesta. (Y el público joven, por supuesto). Ahora mismo, son un grave problema, al que se buscan pocos remedios. Hacen una excelente labor los certámenes de novilladas; cerca de Madrid, el «Alfarero de Plata», de Villaseca de la Sagra. Algunas ferias no programan ni una novillada porque atraen poco público. Por eso, tienen menos posibilidades de curtirse los novilleros: bastantes, que actúan en Las Ventas, acusan falta de preparación para esa exigencia. (Antes, Vistalegre cumplía ese papel). La pescadilla que se muerde la cola… Está bien que la Feria de San Isidro ofrezca tres novilladas.

En Gijón, donde suele lidiar, he visto buenos encierros del Conde de Mayalde, encastados y nobles. Así han sido también los de esta tarde pero sólo Rafael González corta un trofeo.

Recibe Rafael González a portagayola al primero, que mansea en varas, derriba; va a más, saca casta, repite. El diestro se queda muy quieto y los muletazos tienen eco. No mata bien. Ha sido un excelente novillo. Al cuarto, que repite incansablemente, lo recibe ya por chicuelinas; comienza de rodillas, no regatea entrega, en una faena voluntariosa, larga y variada. La estocada, de efecto fulminante, le vale la oreja (la cuarta que consigue en esta plaza).

Marcos es hijo del empresario Maximino Pérez, nieto del ganadero Domingo Hernández. Se nota que ha toreado bastante, en el campo. Ese estilo campero le da soltura en el manejo de los engaños pero puede no ser suficiente para emocionar al público. (La historia nos ofrece muchos ejemplos de hijos de toreros o ganaderos). Dejó la profesión y volvió a ella. En el segundo, se lucen, con los palos, Fernando Sánchez y Domingo Siro. Comienza con tres cambiados (la moda actual). El novillo es noble pero se para pronto. Marcos luce su buen estilo pero el trasteo no cala. Mata con decisión, atravesado. Recibe a portagayola y con faroles de rodillas al quinto. Saludan Miguel Martín y Fernando Sánchez. Luce Marcos sus buenas maneras en una faena larga pero desigual. Mata a la tercera. El novillo tarda en caer y suenan dos avisos.

Fernando Plaza es hijo de un banderillero de la cuadrilla de Talavante: en su estilo se advierte claramente la huella del maestro. En el tercero, que aprieta en el caballo, torea vertical, solemne, suave. Tiene buen concepto pero poca experiencia (lleva sólo un año con picadores). No mata bien. Brinda al Fundi, Rafael de Julia y Miguel Rodríguez. Traza buenas tandas de naturales, con gusto y personalidad, en una faena desigual pero prometedora. Mata contrario: aviso y saludos.

Hemos visto, esta tarde, tafalleras, saltilleras, pases cambiados, del desprecio, manoletinas, bernadinas… Lo que ven hacer a los maestros actuales. El ejemplo de Pablo Aguado les debería hacer volver a la verónica y el natural.