El Chorlo, con el capote
El Chorlo, con el capote - Paloma Aguilar

Frío invernal y siete avisos en Las Ventas

Deslucida novillada de Pereda, salvo el buen tercero

MadridActualizado:

Tarde gélida, deslucidos novillos de Pereda (salvo el buen tercero) y siete avisos, por alargar las faenas y matar mal: en contra de lo que ahora se dice, sí son una tacha.

El cacereño Juan Carlos Carballo sufrió una gravísima cornada en Madrid. Muestra buenas maneras en el primero pero lo desluce la flojera de la res y mata muy mal. El cuarto, muy suelto, no le deja redondear la voluntariosa faena y vuelve a matar mal: otro aviso.

El pacense Jesus Díez se apoda El Chorlo: no por la turmalina, supongo, sino por el ave de la marisma, pero no tiene «cabeza de chorlito». Estuvo firme, en Madrid, con una de Saltillo. Al manso y tardo segundo le saca muletazos con firmeza y valor seco pero, con el toro parado, el trasteo resulta premioso: dos avisos. En el quinto, algo parecido: su estatismo vertical no ayuda al mando. El año pasado toreó sólo dos festejos.

El francés Adrien Salenc, de Nimes, va a tomar una alternativa de lujo en junio, en Istres. Ha toreado mucho, se advierte su soltura y facilidad en una faena con pasajes brillantes pero desigual y larga. Pierde el posible trofeo al matar: otros dos avisos. En el último, deslucido, mata muy mal pero el novillo se echa y se libra de un aviso más.

Acierta el maestro Antonio Burgos: con la incorporación de toreros a las listas de partidos, la Fiesta Nacional vuelve a ser verdaderamente nacional, la gente se da cuenta de lo que eso supone, frente al desprecio o la ignorancia de los antiespañoles. (Ya lo llamó «El espectáculo más nacional», en 1899, el conde de las Navas). Han de hacer más méritos estos tres novilleros -y matar mejor- para incorporarse a alguna lista.