Chamaco
Chamaco - Rocío Ruz
Entrevista

Antonio Borrero «Chamaco»: «Necesito ver qué nuevo Chamaco voy a ser»

El diestro habla de su vuelta a los ruedos después de 20 años retirado de ellos

SevillaActualizado:

Veinte años no es nada, como decía la letra del tango de Carlos Gardel. Al menos para mantener el veneno en el cuerpo después de dos décadas retirado del toreo. Antonio Borrero «Chamaco» (Sevilla, 1972), uno de los revolucionarios de los años 90, se fue joven de los ruedos y ahora vuelve para un cartel que le ilusiona. Será en Arles el 21 de abril, Domingo de Resurrección.

¿Cómo surgió la idea de volver?

—Tengo una edad que me lo permite y sobre todo por Juan Bautista que me ofreció un proyecto que me interesaba. Me he llevado veinte años sin torear, parece mentira, y no he querido ningún festival porque cuando decidí quitarme era eso. No quería saber más del mundo el toro y así fue. No fue fácil irme ni tampoco volver.

¿Por qué tanto tiempo sin torear?

Al pertenecer a una familia taurina, en mis genes hay una responsabilidad enorme. Me han ofrecido festivales pero no estaba preparado y no tenía tiempo para entrenar y mentalizarme.

¿Ni siquiera ha toreado en el campo?

Al tener mi familia una ganadería, sólo en los últimos cinco años he retomado el tentadero que es la parte más bonita y romántica del mundo del toro. Si no fuera por esas becerritas no habría sido posible plantearme esta vuelta

¿Cómo fue esa vuelta a torear?

La primera vez que me puse delante el corazón se me salía por la boca, la lengua al suelo y estaba hasta mareado. La gente no sabe el esfuerzo físico que supone torear, ni se lo imagina. Un matador de toros es un atleta y hace un sacrificio brutal.

¿Cuando empezó a prepararse?

Sin tener un sí definitivo, a finales de agosto empecé con la ilusión y al menos ganar tiempo. Me quité el óxido de las articulaciones y empecé a correr para recuperar el tono físico.

¿Cómo fue verse anunciado?

Un miedo tremendo. Una corrida de toros no deja de ser un riesgo y en Francia, nuestros hermanos franceses nos admiran en lo taurino. Siempre se me ha dado bien y tengo la responsabilidad de hacerlo bien.

Se suelen hacer gestos a los 20 años de la alternativa pero no de la retirada ¿No se fue demasiado pronto?

Yo soy atípico para muchas cosas y para esto también. A mi me cogían los toros todos los días. Fue corto pero intenso y eso se sufre. Si me hubiesen acompañado otras circunstancias hubiera aguantado más, pero la vida te lleva y no vale la pena volver a ello.

¿Se arrepiente?

Fue una decisión terrorífica pero tenía claro que no quería seguir. Creo que tomé la decisión correcta. Ahora el destino, la vida, Dios o quien sea de repente hacen que ahora sea un buen momento para volver a torear.

Vivió una épcoa de muchos festejos ¿Cree que ha cambiado la Fiesta?

Lo veo muy diferente a entonces. Ahora hay muchos antitaurinos y contra eso me rebelo.Me gustaría saber si viven como en el siglo XV, no usan abonos, ni pesticidas, ni electricidad... si es así tienen mi respeto pero todo lo demás es hipocresía. La gran incoherencia en el mundo del toro, yo que me siento una persona espiritual, entiendo que el toro que es un animal sagrado para mi, viene al mundo a vivir una experiencia. Igual que yo que nací en una familia taurina era casi imposible que no fuera torero y que implicaba que iba a sufrir mucho e iba a pagar con mi sangre serlo.

Su vuelta es con un gran cartel: MIguel Angel Perera y Sebastián Castella ¿Cómo lo valora?

Me encanta. No creo en la competencia taurina ya que me parece absurdo e injusto. No es un equipo contra otro ni contra nadie. Hay un ángel llamado toro que se sacrifica en este rito que es la corrida de toros y los toreros tenemos el deber de hacer algo bello que alimente el alma y eso tiene que ver contigo, con tu soledad y tus propios miedos. Como arte tan particular, dentro de este gran cuadro está inmerso el espectador. En una faena la conexión toro, torero y aficionado es imprescindible.

¿Será una sola tarde o habrá más?

Todo va a depender de cómo me encuentre en Arles. Necesito ver qué pasa en Arles y qué nuevo Chamaco voy a ser y dependerá de lo que me puedan ofertar. Tiene que estar acorde, no soy nuevo en esto y no necesito sumar corridas de toros para que haga un desgaste emocional y físico en más plazas. Tengo que ver si soy capaz de aceptar otra aventura. No estoy aquí para volver pero si sufren proyectos no lo descarto.

¿Vuelve sin un plan trazado?

Me dejo llevar por lo que pueda surgir, no tengo hoja de ruta. El destino me ha traído hasta aquí en un sentido místico. El empresario me preguntó qué ganadería me gustaría y tenía claro que si no era con Jandilla no volvía. Curiosamente me confirmó que tenían una corrida comprometida. Lo veo todo en positivo y todo está surgiendo como si se hubieran alineado los planetas.

¿Ya tiene el traje de luces?

No entiendo la reaparición de un torero que no estrene. Será un color serio.