Las plazas de toros deben contar con una enfermería equipada o con un quirófano móvil
Las plazas de toros deben contar con una enfermería equipada o con un quirófano móvil - VALERIO MERINO
LA FIESTA NACIONAL

Un aviso desde la enfermería

La Sociedad Española de Cirugía Taurina advierte sobre la necesidad de mejorar la asistencia sanitaria

SevillaActualizado:

Los médicos han dado el primer aviso. ¿Cómo es la asistencia médico-sanitaria en los festejos taurinos que se celebran en España? «Más del 70 por ciento de las veces se hace muy bien pero hay carencias importantes en plazas de tercera y en los festejos populares», asegura el doctor Jesús Cuesta.

Esta es una de las muchas cuestiones que la Sociedad Española de Cirugía Taurina (SECT) ha puesto encima de la mesa en una reunión informativa celebrada esta semana en Las Ventas. Para empezar, es necesario actualizar la normativa. El Reglamento Sanitario está más que obsoleto, si se tiene en cuenta que está regulado por un Real Decreto (RD 1649/1997) que tiene 21 años. En este tiempo, por fortuna, se ha evolucionado y mejorado mucho.

Los médicos muestran su inquietud. De un lado, detectan irregularidades e incumplimientos de los requisitos mínimos que exigen el reglamento nacional y el autonómico. Una situación que, en muchas ocasiones, cuenta con el consentimiento y la tolerancia de empresarios y delegados gubernativos. Y de otro, denuncian la existencia de intrusismo profesional, de personal sanitario no cualificado ni acreditado e incluso sin titulación académica.

Desde la SECT, los médicos taurinos están implicados en un proyecto que aúna formación, afición y vocación. Ofrecen su experiencia profesional en las plazas de toros. Imparten cursos sobre heridas por asta de toro además de participar en jornadas, coloquios y conferencias así como en debates divulgativos en los medios de comunicación. Están concienciados, sobre todo desde los percances ocurridos este mismo verano a toreros como David Mora o Manuel Escribano.

¿Pero lo están los profesionales? Las necesidades son claras: una enfermería o quirófano móvil; un Equipo Médico cualificado y al menos un vehículo de transporte sanitario tipo UVI Móvil. Tres elementos indispensables para no llegar a los tres avisos.

Jesús Cuesta: «Hay que actualizar el Reglamento Sanitario de 1997»

La especialidad de Cirugía Taurina no existe así que los profesionales la ejercen y aprenden gracias a su vocación a la Medicina y a la afición a la Tauromaquia. Es el caso de Jesús Cuesta, médico anestesiólogo y vicepresidente de la zona II (Castilla La Mancha) de la Sociedad Española de Cirugía Taurina. «Lo que hemos hecho es un análisis de la situación que nos encontramos en las plazas y recoger las demandas que nos plantean algunos profesionales. Es nuestra responsabilidad como órgano consultivo», asegura.

Con respecto al Reglamento Sanitario subraya la necesidad de ponerlo al día. «Todo se basa en una normativa de 1997. Cada autonomía tiene la suya, con ciertas variantes. En concreto, los de Castilla La Mancha y Andalucía están revisados pero nuestra propuesta es actualizarlo, que sea único y que se revise al menos cada cinco años. Los avances de la Medicina no permiten hacer reglamentos a largo plazo», defiende.

«Hay que garantizar unos mínimos», destaca, «sobre todo en las plazas de tercera porque cuando pasa algo, los toreros necesitan una segunda asistencia médica». Habla de su experiencia. «En algunos casos, la documentación está bien pero luego no concuerda con lo que se presenta en la plaza. Profesionales que no tienen conocimientos de cirugía taurina, que como no existe como tal, insistimos en que haya cursos de formación. El tratamiento de las heridas por asta de toro es muy singular además de saber cómo son y cómo tratar a los profesionales de este mundo que tienen sus particularidades. Hay que conocerlo y de ahí que sea necesaria una cualificación», subraya. De manera «autodidacta y por iniciativa propia» ya se han impartido cursos en Badajoz, Salamanca y en Santander acreditados por la SECT.

Para Cuesta «el invierno es el momento para abordar y preocuparse por este tipo de cuestiones» y abre la puerta a «poder ayudar a todo tipo de empresas, públicas y privadas, o a cualquier ayuntamiento que lo necesite». Ahora es el momento. «El torero tiene personas a su lado que se pueden encargar para poner soluciones y no en mitad de la temporada». El objetivo es revisar y garantizar una asistencia sanitaria adecuada. Y el gran reto es concienciar a los profesionales taurinos y motivar a los médicos a que se formen y especialicen en Cirugía Taurina.