Roca Rey por gaoneras en el apunte de Humberto Parra
Roca Rey por gaoneras en el apunte de Humberto Parra - ABC
CONTRACRÓNICA

Un duelo final sin balas

Antonio Ferrera, El Juli y Roca Rey cierran su Feria de Abril sin opciones ante el infumable encierro de Jandilla

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La cita tenía todos los ingredientes para ser, si no el cartel de la Feria de Abril, sí uno de los más destacados. Un duelo al sol de justicia que hizo en la calurosa tarde del coso del Baratillo. Un duelo entre dos «gallos de pelea», El Juli y Roca Rey, con Antonio Ferrera como testigo de lujo, ya que él, no se olviden, fue el triunfador absoluto de 2017.

Los tres diestros cerraban sus respectivos compromisos con Sevilla esta temporada en la que habían hecho una apuesta importante. Todo estaba preparado para que el festejo fuera una prueba entre quien manda y quien quiere mandar en lo más alto del escalafón. La competencia estaba servida pero se esfumó como el humo.

El Juli, que volvía tras el indulto del lunes en la corrida de Garcigrande, se lució a la verónica en el recibo de su primero, «Opaco», y dejó cristalino que venía dispuesto a darlo todo. Aprovechó su turno Roca Rey para hacer un quite por chicuelinas que continuó por distintos palos. El madrileño le dio la réplica también por Chicuelo antes de rematar con la media. Pero ahí quedó todo en lo que al duelo se refiere ya que cada uno intentó hacer la guerra por su cuenta una vez visto que no había balas, o lo que es lo mismo, que no había toros. La corrida de Jandilla se quedó a medio camino y cada torero mostró lo que pudo o supo hacer.

El Juli, en estado de gracia y con una claridad absoluta para ver el toreo, volvió a meterse al público en el bolsillo que le pidió con fuerza y de forma mayoritaria la oreja de «Opaco». El presidente no la concedió, entendemos que por la colocación de la espada, ya que no había ningún tipo de duda en que la plaza estaba blanca de pañuelos. Si esto es así, tenemos un problema con el Reglamento.

Roca Rey, otro damnificado por el criterio presidencial el Domingo de Resurrección, sacó la artillería pesada cuando se fue a chiqueros a recibir al tercero al que le recetó otra larga de rodillas en el tercio y acabó por chicuelinas en el centro del anillo. De hinojos comenzó con la muleta y se lo pasó tan cerca que parecía imposible pero su apuesta se esfumó con un toro que era de fogueo.

El peruano sabe lo quiere y también lo que quiere el público así que por gaoneras, con el capote a la espalda, volvió a centrar la atención de los tendidos que a esas alturas de la tarde ya había desconectado de la pelea. Como hizo el de Jandilla que huyó a chiqueros. Roca lo persiguió y logró algunos pases pero aquel no cantaba por «Soleares» el toro de Cortés al que le cortó las dos orejas.

En el duelo no participó Antonio Ferrera, que no entró en los quites ni tampoco a los leves pitos que le reclamaban desde el tendido que cogiera los palos como hacía hasta el año pasado. Al diestro le queda una temporada movida hasta que los públicos «olviden» que una vez ponía banderillas. Ya le ocurrió a El Juli que puede darle algún consejo sobre cómo aguantar el tipo.

El diestro, que entusiasmó en esta misma plaza con su toreo clásico y poderoso, bastante tuvo con toparse con un primero que se echó después de la segunda serie. Con el cuarto, «Pepe» de nombre, solo pudo lucirse y templarse con el capote de salida a la verónica y cuando lo llevó al caballo. A la Feria de Abril le quedan tres cartuchos. Esperemos que tengan más pólvora.