Roca Rey durante una de las faenas que realizó en Sanlúcar
Roca Rey durante una de las faenas que realizó en Sanlúcar - Eva Morales
Toros

Feria de la Manzanilla: Hermoso y Roca Rey, empate a tres y puerta grande en Sanlúcar de Barrameda

El rejoneador y el torero se reparten seis orejas en un interesante festejo

Lorena Muñoz
Sanlúcar de BarramedaActualizado:

La apuesta de una mixta con dos figuras del rejoneo y del toreo a pie como Pablo Hermoso de Mendoza y Roca Rey logró llenar el coso de El Pino. Sanlúcar de Barrameda, que vivía la última jornada de su Feria de la Manzanilla, disfrutó de una entretenida tarde de toros en la que el palco se mostró firme a la hora de conceder los trofeos.

Pablo Hermoso de Mendoza se aseguró la puerta grande con el que abrió plaza. De salida y montando a «Jíbaro» logró meter al toro en la cabalgadura antes de sacar a «Berlín» e «Índico» con los que se lució en banderillas mientras sonaba el pasodoble «Plaza de la Maestranza». El navarro estuvo muy templado en una faena medida ante un astado con muy bien son pero con las fuerzas justas. Abrochó con tres banderillas cortas a lomos de «Corsario» antes de dejar un certero rejón de efecto inmediato premiado con dos orejas.

Eligió a «Alquimista» para recibir al cuarto, un auténtico marmolillo que provocó las protestas de los aficionados. Los mejores momentos llegaron con «Disparate» en banderillas con el de Fermín Bohórquez parado y el jinete provocando las arrancadas muy cerca de la cara del toro con la hermosina. Con «Arsenio» y «Alabama» remató su actuación premiada con una oreja.

Roca Rey resolvió su casi encerrona con oficio, solvencia y tres orejas pero sin la rotundidad de otras tardes. La primera se la cortó al segundo con el que se lució con el capote en el recibo a la verónica a pies juntos y ganando terreno hacia los medios aprovechando que el astado salía suelto y después en un quite por chicuelinas y tafalleras.

El picador solo señaló la puya para dejarlo entero para la muleta con la que el peruano estuvo resolutivo ya que el toro no acabó de entregarse. Convenció al público en cercanías y con pases circulares y aunque le pidieron dos trofeos el presidente solo le concedió uno.

Otro le cortó a «Aviador» un Cuvillo de embestidas encastadas con el que no terminó de acoplarse. Volvió a lucirme a la verónica y tras un desordenado tercio de banderillas, el toro fue a más, queriendo siempre muleta y que se lo hicieran todo por abajo.

Hubo tres desarmes inoportunos ya que no era fácil ahormar la embestida, vibrante y larga. El tramo final de faena fue con la zurda, por ayudados. Perdió las zapatillas y mandó parar la música para dejar una serie final de bernadinas que remató con el pase mirando al tendido para enganchar al público que pidió los trofeos.

Repitió a pies juntos en el recibo del quinto al que dejó un variado quite por delantales, chicuelinas y una media para rematar. El mejor acompañamiento musical llegó en el tercio final que inició con estatuarios. Le cantaron unas sevillanas desde el callejón y la banda interpretó «La Concha flamenca» para una faena larga en la que destacó una serie al natural y cuando estuvo en Roca Rey. Se deshizo de la ayuda y toreó entre los pitones.

Hubo quien pidió el indulto pero sonó el aviso, pinchó y todo quedó en saludos y sin que nadie pidiera la vuelta al ruedo para el toro.

Al sexto no le faltó nada. Se empleó en el caballo, lo recibió con una larga cambiada de rodillas, hizo un quite el sobresaliente José Caraballo y hubo cante desde el tendido. La faena fue larga e intermitente, con algunos destellos de temple del peruano que cerró con circulares y manoletinas. Lo tenía en la mano pero el fallo con el descabello dejó el premio en una oreja. Tres en total para empatar con Hermoso de Mendoza.