Paseíllo en la plaza portátil de Gerena que se llenó
Paseíllo en la plaza portátil de Gerena que se llenó - L.M.
TOROS

Gerena recupera los toros y llena la plaza en un festival con los toreros locales

La localidad sevillana organiza un festejo después de trece años en el que Juan Quinta, El Cid, Escribano, Luque, Miguel Ángel León y Miguel Uceda cortan 12 orejas y cinco rabos

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Gerena es taurina y tiene ganas de toros. Y no es solo por el número de toreros y profesionales que ha dado y tiene esta tierra, sino que lo demostró llenando la plaza de toros portátil que se instaló en la carretera de Olivares junto al estadio de fútbol José Juan Romero Gil

Hacía trece años que no se organizaba un festejo y la idea del Ayuntamiento -que ha decidido apostar por la Fiesta- era reunir a los toreros locales en un cartel junto a El Cid, que se despide este año de los ruedos.

La hora, las doce del mediodía, fue un acierto ya que los aficionados acudieron sin dudarlo a la cita que servía para encender la llama que nunca debió apagarse. El público se divirtió y concedió los máximos trofeos a todos los toreros a pie. La única pega del festival fue su larga duración.

Tras el pasodoble Plaza de la Maestranza del paseíllo, abrió plaza Juan Quinta con un novillo de Lora Sangrán que repitió en las cabalgaduras del joven pero experimentado jinete que mostró una conjuntada cuadra. El rejoneador local se lució en las banderillas y también con las cortas y aunque falló con el rejón de muerte y precisó del descabello, el público le pidió las dos orejas.

El primero a pie fue Manuel Jesús «El Cid», que un día después de empezar su temporada en Vistalegre con Victorino, le tocó un novillo justo de fuerzas que ya perdió las manos de salida con el capote. El de Salteras supo meterlo en la muleta , llevándolo a media altura hasta lograr hacer faena. Estuvo más cómodo con la diestra, se gustó en los pases de pecho y en cercanías a final de faena. Logró los máximos trofeos.

Fiel a su estilo, Manuel Escribano recibió con dos largas cambiadas de rodillas en el tercio a su novillo antes de ganar terreno hacia los medios y rematar a pies juntos. Lo llevó al caballo, galleando por chicuelinas y mostró mucha disposición. Compartió banderillas con Daniel Luque y se la jugó en el último par sentado en el estribo que estuvo muy cerca de costarle un disgusto. Brindó a El Cid una gran faena al excelente ejemplar de Virgen Maria que empezó en los medios y terminó con una extraordinaria serie al natural y otra a pies juntos. Manuel estuvo firme y entregado como siempre y cortó dos orejas y rabo.

Las mismas que Daniel Luque, que destacó a la verónica y en el remate a pies juntos, y brindó su faena al público y al cielo. El de Gerena comenzó con torería para sacar al novillo desde las tablas al centro del ruedo. Sonó la música pero el torero mandó parar ya que el astado tenía sus complicaciones y acabó orientado después de engancharlo y estar a punto de llevarse una voltereta. No se echó atrás Luque que estuvo valiente y decidido.

De rodillas y con una larga en el tercio saludó Miguel Ángel León al quinto al que cuidó en el caballo donde el picador solo señaló un puyazo y brindó a la afición. De hinojos, citando en largo y con el pase cambiado por la espalda inició su labor llegando mucho al tendido. Se apagó pronto el astado, que fue noble y mejor por el pitón izquierdo, así que al natural llegaron los mejores momentos de León que exprimió la embestida hasta el final. También paseó el rabo.

Cerró cartel el novillero Miguel Uceda, sin picadores, que anduvo solvente con el capote, a la verónica y por gaoneras. El brindis fue para sus compañeros de cartel que siguieron atentos la faena del joven que entusiasmó al natural sobre todo en una serie de mano baja y mucha cadencia. Apuntó buenas cosas y cómo no, paseó las orejas y el rabo para finalizar un vuelta triunfal de los toros a Gerena.