José Ruiz Muñoz, junto a la estatua de su tío, el maestro Curro Romero
José Ruiz Muñoz, junto a la estatua de su tío, el maestro Curro Romero - Vanessa Gómez
Toros

José Ruiz Muñoz: «Siempre me fijé en Antoñete y Morante de la Puebla»

El sobrino-nieto de Curro Romero reconoce que su relación profesional con el Faraón de Camas quedó estancada, aunque mantienen un cariñoso contacto familiar

Sevilla Actualizado: Guardar
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El fervoroso comienzo de José Ruiz Muñoz (Chiclana, 1995) tuvo el mismo efecto que una gaseosa. Lo mitificaron cuando aún no estaba lo suficientemente preparado ni tenía la madurez necesaria para portar una mochila tan pesada como la comparación con el Faraón de Camas. Todo se diluyó demasiado rápido. Algo difícil de digerir para un adolescente que se había visto en la obligación de intentar asemejarse a «Curro» para no defraudar a sus partidarios.

Las comparaciones con el maestro le persiguieron desde el primer día, ¿le perjudicó eso?

No sabría decirle. Me abrió muchas puertas el hecho de ser sobrino de Curro Romero, pero todo se acabó volviendo en mi contra a nivel personal. Me afectó mucho. Yo era muy joven para tanta responsabilidad. De un día para otro, pasé de estar en las ganaderías y en las ferias a verme apartado totalmente. Eso me desmotivó.

¿Ese fue el motivo para alejarse dos años de los ruedos?

Fue una acumulación de circunstancias. Mi última temporada en activo (año 2016) toree en las principales ferias, siendo el año que menos rodado iba. Apenas hice campo ni me vi anunciado en ningún compromiso menor. Todo esto me fue presionando, llegué a tener la sensación de que cada tarde sería mi última oportunidad. Me acabé volviendo loco y no fui capaz de superar esta situación.

Últimamente no se ve al maestro Romero acompañarle en sus compromisos, ¿siguen teniendo relación?

En el ámbito familiar mantenemos el cariño lógico, pero en el tema profesional nos distanciamos. A mí no me gusta molestarlo. Él ya me ayudó en los inicios y ahora me toca a mí sacarme las castañas del fuego.

¿Qué ha cambiado en usted para que vuelva a luchar por una oportunidad?

Han sido muchos aspectos. En primer lugar, decidí volver a mis raíces para encontrar el motivo de por qué necesitaba estar aquí. Ahí me di cuenta de que el toreo me nace desde niño y que es mi única forma para expresarme y ser feliz. Mi vi solo y sin ayuda. Retomé la relación con mis amigos de toda la vida y aparté a quienes no me aportaban buenas vibraciones.

Sorprende que después de haber sido un «consentido» de la plaza de Sevilla no estuviera anunciado en su temporada.

No puedo negar que me hacía una ilusión especial estar presente en los carteles, pero soy consciente de que ya he tenido mi oportunidad y ahora hay una serie de compañeros que también la merecen. A la empresa Pagés sólo puedo y debo darle las gracias por haber contado conmigo cuando aún no era nadie.

¿Y Madrid?

Lo de Madrid ha sido un bajón importante porque estábamos convencidos de que nos anunciarían alguna tarde. De hecho, habíamos llegado a tener un compromiso verbal de que estaría en las novilladas del mes de agosto. Pero bueno, todo tendrá un motivo y seguro que será para bien.

¿Cómo está siendo esta etapa con José Luis Peralta como apoderado?

El encuentro con José Luis ha sido muy positivo. Me ha aportado muchos aspectos técnicos, además de la tranquilidad de saber que tengo por detrás a alguien que responde por mí. Para estar cerca de él me vine a vivir a la Puebla del Río, donde el maestro Morante nos abre las puertas de su casa a diario, y eso es de agradecer.

¿Cuáles son sus espejos taurinos?

Siempre me ha gustado beber de la fuente de muchos toreros, pero lo cierto es que mis dos referentes han sido siempre Antoñete y Morante de la Puebla. Son toreros con una personalidad dentro y fuera de la plaza. Llenaban el escenario con sus formas de estar en los ruedos.

¿Qué propósitos tiene para lo que queda de temporada?

Ya cumplí el primero, que era volver a torear y entrar de nuevo en el circuito. Yo me marqué el objetivo de darme a conocer esta temporada a los aficionados que no me habían visto y volver a ilusionar a los que ya me conocían. Es la idea que llevo para el próximo sábado en Guillena.

¿La alternativa para cuándo?

Me gustaría que fuera durante el inicio de la próxima temporada.

¿Algún lugar predilecto?

Cerca de mis paisanos. En cualquier plaza próxima a Sevilla y Cádiz donde pueda sentir el respaldo de mi gente. Por cierto, quiero agradecer a los aficionados de mi tierra que han creado la Peña Cultural Taurina Ruiz Muñoz, surgida gracias al interés de mis paisanos por mi carrera.