Morante dando un natural a su toro en esta corrida celebrada ayer en Utrera - j. m. brazo mena

Morante pone el arte en el festival homenaje a Romero y Paula

Homenaje a Curro Romero y Rafael de Paula en beneficio de la hermandad de Los Gitanos de Utrera

sevilla Actualizado:

El recuperado festival a beneficio de la hermandad de Los Gitanos de Utrera tenía como homenajeados a Curro Romero y Rafael de Paula, presentes en el tendido como espectadores de excepción. Homenaje que no se hizo expreso ya que hubo cierta confusión por el momento en el que iba a tener lugar el reconocimiento.

Así, el festejo comenzó cuando el reloj de la plaza marcaba quince minutos de retraso pensando que se haría tras el paseíllo. El rumor en el tendido era que seria en el tercer toro o tras la actuación de Morante. Lo que finalmente ocurrió es que solo el novillero local Fernando González tuvo el detalle de brindarles a los dos su novillo, el último. Si había algo más preparado, no lo vimos.

Con todos los ingredientes para disfrutar, Morante de la Puebla marcó la diferencia y puso la calidad a la tarde ante un ejemplar de Núñez del Cuvillo, muy cómodo, con el que deleitó a la verónica y en una media de cartel. Luego dos quites, uno de ellos por chicuelinas, y después el toreo puro en su muleta, primero en redondo, despacioso y templado. Tras los derechazos, toreo al natural, largo, jugando las muñecas, con gracia y torería. Anque falló con el descabello cortó la única oreja del festejo.

Fue lo más destacado del festival que tenia un interesante cartel aunque la desigual presentación y juego del ganado deslucieron bastante el resultado.

Abrió plaza Espartaco con un ejemplar de Lagunajanda muy parado que tuvo nobleza pero muy poca movilidad. Parado de salida, llegó al tercio de muleta derrotando en el engaño y con este material, el de Espartinas se quedó con ganas de más. No pudo pasar de voluntarioso dado que no le permitió ni un solo derechazo completo.

Pepe Luis Vázquez se lució a la verónica con cuatro y la media ganando terreno al tercio en del segundo. Sonó la música en su labor, que brindó a la duquesa de Alba, aunque sólo dejó detalles, delicadeza y suavidad en una serie de naturales ayudados. Tampoco tuvo excesiva colaboración del astado acusó el severo castigo recibido en varas.

También hubo tiempo para la polémica en el tercero. Aparicio pidió con vehemencia el cambio del toro argumentando falta de visión por el pitón derecho, el presidente se negó por ser manso y las protestas del público se hicieron cada vez más intensas. Finalmente fue devuelto para evitar un altercado ya que quedó clara la falta de interés del torero por lidiarlo. Con el tercero bis, estuvo entonado en el recibo y con ganas en la faena pero el sobrero no derrochó clase. Aparicio se relajó con lances mirando al tendido pero tardó demasiado en la suerte suprema y se eternizó con el descabello.

Cayetano tuvo poca colaboración y también pocas ideas para plantear una faena al astado de Murube que hizo quinto. Este ejemplar también se quedó corto y sin recorrido desde los primeros compases de faena. La labor del torero, tras errar en la suerte suprema, fue silenciada.

El novillero sin caballos Fernando González cerró cartel demostrando ganas pero también falta de oficio. Se llevó una revolcón y la ovación del tendido cuando consiguió ligar una serie pero el astado de Albarreal lo puso en apuros en más de una ocasión y estuvo muy fallón con la espada.