El sevillano después del tentadero que dirigó el domingo en La Puebla
El sevillano después del tentadero que dirigó el domingo en La Puebla - L.M.
Entrevista

Morante de la Puebla: «Me siento amenazado por algunos que no piensan como yo»

El diestro cigarrero habla por primera vez de política y de cómo quiere que sea su temporada 2019: quiere estar en Sevilla y «aparecer» en Madrid alguna tarde a pesar de su conflicto con la televisión

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Dos meses antes de que empiece la temporada en Illescas el 9 de marzo, José Antonio Morante (La Puebla, 1979) vive días intensos. Prepara con ilusión el encierro de San Sebastián que él mismo creó hace cinco años. El cigarrero estará en las calles el próximo 19 de enero. «Me gusta meterme. Tiene un regustillo y una cosa de querer superar el miedo que engancha. Correr, correr tampoco. Yo me asomo y pa dentro», relata.

El diestro ha sido protagonista en los últimos meses por su apoyo al partido político Vox. El 17 de diciembre, en su Hacienda San Antonio, aparecieron pintadas con mensajes amenazantes y este mismo lunes se ha producido un incendio fortuito. El cigarrero evita hablar de estos sucesos y aunque todo indica que ha sido un cortocircuito asegura que «el susto ha sido grande ya que me siento amenazado por algunos que no piensan como yo». Prefiere hablar de toros.

¿Cómo plantea la temporada?

En principio estoy viendo lo de la televisión ya que es algo que me preocupa mucho. Creo que la manera en que se retransmiten las corridas de toros no es la más adecuada para sentir a través de los ojos. No me gusta que haya tantas voces. Se quiere comparar los toros con el fútbol y no cabe. Los toros pertenecen a la mística y a la cultura. No me imagino que a un cantaor le estén diciendo a la vez lo que tiene o no que hacer o si lo hace bien o mal. Cuando se mueve el toro y embiste al torero creo que no tiene que haber tantos comentarios. Llevo luchando mucho tiempo con esto pero siempre pierdo.

Esto afectará a muchas ferias, como Sevilla. ¿No estará si hay televisión?

Estoy pendiente. Ojalá se pueda llegar a un término medio. Estamos hablando a ver si el estilo varía. Hay una fecha que no se retransmite, el domingo previo al ciclo, por ejemplo.

Porque quiere estar en Sevilla…

Sí, mi intención es estar en Sevilla. Espero que a la tele le toque un poco mi idea y podamos llegar a un acuerdo. Al público hay que educarlo y a veces desde el silencio. Me gusta cuando retransmiten la Semana Santa y cuando un paso coge una revirá, ese respeto se mantiene porque no cabe comentario.

¿Cuánto quiere torear en 2019?

Más o menos un número parecido al del año pasado. Creo que no hay tantos pueblos buenos como antes. Lo que va a acorde a eso son 30 o 35 tardes.

Ha dado un giro radical en su apoderamiento, ¿cómo lo decidió?

Manolo Lozano es un personaje del que he aprendido mucho, un taurino de los de antes. Acordamos un año y quería darle una especie de homenaje, que se fuera por la puerta grande. A Toño Matilla lo conozco desde siempre, me quiso apoderar al principio y aunque no llegó a decirme nada nunca, notaba que me ayudaba. Reaparecí en Jerez, plaza que lleva, y con el tiempo se ha formado una amistad y una forma de hablar de toros que me gusta.

Estará en sus plazas, ¿no?

Espero que me contrate (risas). Toño es un taurino muy bueno que está fuera de la farándula, discreto y muy trabajador. Es un hombre que está en el negocio taurino pero siempre de una forma secundaria.

Empieza pronto, en Illescas.

Sí, es una plaza que se da bien para esas fechas por su cubierta. Y Olivenza que puede ser la siguiente.Son plazas en las que puede influir el tiempo.

¿Cuántas tardes quiere en Sevilla?

No lo sé, una cosa lógica que podría ser el Domingo de Resurrección, si la empresa lo tiene a bien, luego dos tardes y San Miguel. No tengo pretensiones de querer más que nadie, creo que en ese tema habrá entendimiento.

¿Le veremos en Madrid?

Me gustaría ir. Madrid es una plaza controvertida y muy difícil pero me gustaría aparecer alguna tarde.

Mi cometido político ya está hecho. Lo primero era darle voz y visibilidad. Siempre he odiado la política

Controversia hay con el mundo del toro y la política, además de con su apoyo a Vox. ¿Cómo lo valora?

Creo que ha sido muy positivo, estoy muy contento porque los políticos se han hecho eco de la gente que no solo le gustan los toros sino las tradiciones y la caza, lo que es la cultura nuestra española. Nos tenían un poco dejados de la mano y claro, el toro y la caza son actividades que se viven mucho en los pueblos. Como los políticos viven en capitales, en bloques de pisos, no saben la importancia que tiene para muchísima gente y muchísimos pueblos vivir de lo que da la tierra, su paisaje… todo crea un vínculo que hace que cuando se amenaza, el pueblo se rebela, no la ciudad.

¿De ahí su apoyo a esta formación política? 

Creo que Vox y Santiago Abascal, con quien establecí una amistad grande la temporada pasada, ha sabido ver y defender lo que queremos, lo que quiere el pueblo, la gente normal, la que convive con el campo. Estoy contento porque ha podido haber un cambio de gobierno y son muchas las esperanzas para que esto mejore.

Se comentó mucho su visita a la tumba de Joselito el Gallo y su fotografía en la furgoneta. ¿Va a seguir colaborando con el partido?

Soy amigo de Santiago y creo que Vox ya anda de la mano. Lo primero era darle voz y darle visibilidad. Creo que mi cometido político ya está hecho, he cumplido con mi deber que era darle votos a aquellos que estamos sufriendo esta globalización y esta socialdemocracia europea de la vida feliz y de que todo es bueno y políticamente correcto. No estoy de acuerdo con eso.

¿Le interesa la política?

Yo siempre he odiado la política pero cuando te ponen contra la espada y la pared, uno se defiende. Siempre la he odiado porque es lo contrario a la poesía. La política quiere igualar lo que en la naturaleza no existe. Somos desiguales y nunca me ha gustado pero creo que la política de Santiago tiene lógica y es buena para la convivencia de todos los españoles. Aprendí mucho con don Antonio García Trevijano y su teoría de la libertad política. Y en Vox he sentido esos valores de la democracia real.