Los doctores Pascual González Masegosa (izq) y Jesús Cuesta junto a Manuel Escribano
Los doctores Pascual González Masegosa (izq) y Jesús Cuesta junto a Manuel Escribano - ABC
ENTREVISTA

Pascual González Masegosa: «No se puede consentir que se den casos como el de Escribano hoy en día»

El cirujano que intervino a los diestros Manuel Escribano y David Mora analiza los cuatro percances similares que ha atendido en las dos últimas semanas

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El percance sufrido el pasado lunes por el torero sevillano Manuel Escribano en la plaza de toros de Belmonte (Cuenca) y la posterior atención en la UVI móvil ha abierto un debate sobre cómo es la atención sanitaria en algunos cosos taurinos. El diestro tuvo que ser trasladado y operado de urgencia en Albacete por los doctores Pascual González Masegosa y Jesús Cuesta García en la clínica Santa Cristina de la capital manchega.

Se da la circunstancia de que no es el primer caso que han tenido que atender en las dos últimas semanas. Al de Escribano se unen el torero David Mora, el banderillero «El Niño del Barrio» y el novillero Carlos Aranda. El cirujano jefe de la Plaza de Toros de Albacete lamenta estas circunstancias. «Han sido cuatro casos en los que no les han hecho prácticamente nada en las enfermerías y hemos tenido que volver a operarlos».

En una entrevista con ABC, Manuel Escribano calificó de «surrealista» la situación que vivió después de la cornada en lo que coincide con el doctor. «A David Mora le hicieron un video, que no sé cómo dejaron pasar a su mozo de espadas. Es tercermundista. Lo operaron con guantes sin esterilizar y no había anestesia local, el torero decía que le estaba doliendo y alguien del equipo le dijo que los pinchazos de la anestesia dolían más que los puntos de sutura. Le pusieron un drenaje y lo cerraron sin hacerle nada».

Similar al caso del torero sevillano. «En el caso de Escribano, el cirujano tenía un desconocimiento total y absoluto de lo que son las heridas por asta de toros y dijo que era superficial. Será muy buen cirujano en otras áreas pero hasta el comentarista de televisión se dio cuenta de que sangraba mucho», argumenta.

¿Cómo es posible que ocurra en pleno siglo XXI? Para el cirujano jefe de la Plaza de Toros de Albacete tiene una explicación simple. «Si nos ponemos a nivel legal tienen todos los permisos. Se exige un quirófano y allí había pero otra cosa es cómo está dotado. Y se exige un equipo médico que también estaba pero no cuál es su cualificación. ¿Cuál es el problema? Hay una serie de equipos médicos que no tienen conocimiento de cirugía taurina que son más baratos para los empresarios pero con una diferencia escasa de dinero para lo que es el montante de una corrida de toros».

Y no solo ocurre con los matadores. «Cuando se trata de un torero tiene más repercusión pero el caso del banderillero que hemos atendido tiene dos cornadas tremendas de 20 y 25 centímetros que destrozan el cuádriceps y la arteria femoral. Este muchacho se hubiera quedado en la plaza si no se coge a tiempo. Cuando llegó a la clínica sangraba por todas partes. En el caso del novillero tenía una cornada interna que es más difícil de ver. No se puede consentir que se den estos casos hoy en día».

¿Cómo se puede solucionar? «Nosotros, desde la Sociedad Española de Cirugía Taurina creemos que la atención sanitaria debe estar garantizada para todos desde una figura del toreo a un aficionado. Para ello hemos presentado un reglamento único para todo el territorio nacional como anexo a todos los reglamentos que existen en España aunque las peculiaridades de Andalucía sean distintas a las de Navarra o en Castilla la Mancha en cuanto a festejos populares. Este reglamento debe revisarse cada cinco años para actualizarlo a los avances de la medicina. Y los equipos médicos deben ser especializados. Estamos dispuestos a acreditar a gente, hacer cursos de formación y capacitar a médicos para que los equipos médicos que vayan por las plazas de España tengan un mínimo conocimiento de lo que son las heridas por asta de toro y no pasen estas cosas».

Han sido cuatro casos en un plazo de once días los que ha atendido el equipo del doctor González Masegosa que considera que «es casualidad que hayan ocurrido todos cerca de la provincia de Albacete porque está ocurriendo en toda España. Tenemos conocimiento de que hay equipos médicos que no están cualificados y que están yendo a muchas plazas. Aunque también tengo que decir que en España hay muy buenos especialistas».

Masegosa, que en la actualidad es el presidente de la Sociedad Española de Cirugía Taurina, subraya que «la diferencia entre que haya un equipo cualificado y otro que no lo está son cien euros. Es un dato real. Es totalmente inconcebible que por esto no se garantice una asistencia sanitaria».

Las consecuencias que puede tener una mala atención hacen que sea un tema de capital importancia que «hay que abordar con toreros, empresarios, empresas de ambulancias y quirófanos portátiles. Hay que plantear cuáles son las cosas que pasan y si a nivel de reglamentación no lo permiten hay que tomar medidas».

La propuesta de la SECT fue presentada en la Comisión Nacional de Asuntos Taurinos en el mes de noviembre pasado, en la la primera ocasión en que fueron convocados. «Se planteó con el anterior equipo de gobierno y ahora parece que tenemos que empezar de cero cuando acabe la temporada. Solicitaremos una nueva reunión en octubre. Esperamos que el nuevo Gobierno nos tome en cuenta».