El diestro López Simón, con el capote en su primer toro de la tarde
El diestro López Simón, con el capote en su primer toro de la tarde - EP

Toros en Sevilla: ¡Niño, apúntame a Fuente Ymbro!

Para la resaca del triunfo de Pablo Aguado, Ricardo Gallardo presentó un serio encierro con tres toros bravos

SevillaActualizado:

«Cómo estuvo Pablo Aguado». No se hablaba de otra cosa en la desangelada noche del viernes de Feria. En las pocas casetas que quedaban abiertas, las sevillanas habían pasado a mejor vida y el reguetón hacía estragos entre las penúltimas jarras de rebujito. Quedaba la conciencia de la gran actuación del torero sevillano que ha marcado la Feria de Abril.

La Maestranza ha pasado a tener unas cien mil localidades si se tiene en cuenta que todo el mundo estuvo en la duodécima de abono. Puede que sean doce los festejos que ha sumado en su carrera el nuevo torero que ha escogido Sevilla aunque su indiscutible Puerta del Príncipe le debe abrir los cerrojos de muchas plazas.

Por lo visto nadie se perdió las faenas del sevillano así que con la resaca del triunfo y la de una semana de fiesta llegamos al sábado de farolillos. Con los siempre interesantes toros de Fuente Ymbro se anunció una terna que ya sabía lo que era torear en esta fecha. La corrida que envió Ricardo Gallardo fue las más seria y agresiva de pitones de toda la feria y así lo entendió el público que aplaudió de salida a la mayoría de los ejemplares que fueron saliendo la ruedo.

Este festejo, que desde años atrás tiene un ambiente más festivo en los tendidos, tuvo también que lidiar con la resaca del triunfo así que puso el listón alto para los toreros que tuvieron desigual fortuna con sus lotes. Y como además este festejo, el número 13 del abono, siempre tiene que tener su polémica con lo trofeos, también la tuvo.

El Fandi, que vino vestido a su cita maestrante con un vestido del mismo color con el que Pablo Aguado triunfó, repitió premio. Si el año pasado le cortó una oreja a un bravo toro de Fuente Ymbro, calcó ambas cosas. El granadino se llevó el lote y puso en pie a los tendidos cuando comenzó de rodillas la faena de muleta casi en el centro del ruedo y en las banderillas del segundo. De hinojos recibió a sus toros muy dispuesto aunque no siempre estuvo acertado.

Tuvo lote de triunfo López Simón al que le pidieron la oreja pero el presidente, que se llevó una buena bronca, no se la concedió. Volvía el madrileño a Sevilla, donde tomó la alternativa hace siete años, con nuevo apoderado. La mano de Diego Robles se notó en las nuevas formas de manejar el capote y la muleta del diestro que se la jugó con el tercero, que era un pavo.

Era la segunda tarde de Antonio Ferrera después de su seria actuación con los victorinos hace justo una semana en la que cortó una oreja. Aquella tarde el público estuvo muy a favor de los toros y no siempre valoró en su justa medida la actuación de los toreros. Algo parecido le ocurrió con el que abrió plaza un toro distraído a los engaños en los primeros tercios al que consiguió meter en la muleta. Lo sacaron al tercio a saludar pero hubo cierta frialdad a la hora de valorar cómo templó con la diestra sin el estoque simulado. Con el cuarto no tuvo suerte.

Reconforta saber que en la novillada del Corpus, la del cartel de tres novilleros sevillanos, se lidiará de nuevo esta ganadería. A ver si Emilio Silvera, Juan Pedro Garcia «Calerito» y Daniel de la Fuente tienen la misma suerte y le salen al menos los tres que se lidiaron el sábado de farolillos. A este hierro le pasa como a Torrestrella con las figuras. ¡Niño, apúntame a Fuente Ymbro!