La plaza de toros en uno de los tentaderos de la escuela
La plaza de toros en uno de los tentaderos de la escuela - PEPE ORTEGA
LA FIESTA NACIONAL

Volver a los «corrales» de Sevilla

Un paseo por la historia de la Real Venta de Antequera donde se exhibían los toros de la Maestranza

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La Real Venta de Antequera es uno de los lugares más emblemáticos de Sevilla con un importante pasado taurino. Su historia se remonta casi un siglo atrás. Fundada en 1926 por Carlos Antequera, que fue mozo de espadas de Antonio Fuentes, se convirtió en un punto de referencia para aficionados, ganaderos y personalidades de la sociedad sevillana.

Sus más 15 mil metros cuadrados, en los que se alzan las imponentes estructuras de pabellones regionalistas diseñados con azulejos de Orce y Mensaque, y sus preciosos jardines atesoran parte de la historia de la ciudad. No en vano, la Real Venta de Antequera que hoy conocemos se la debemos a que fue el Pabellón Tierras de Jerez de la Exposición Iberoamericana de 1929. El testigo queda en los nombres de destacadas familias bodegueras: Osborne, Domecq, Delgado Zuleta, José de Soto o González Byass.

Daniel de la Fuente es el actual propietario de la Venta junto a su mujer, Lola Rojas, que lo heredó de su tío, el recordado constructor y ganadero Gabriel Rojas, en 2013. «Hemos intentado recuperar y dejar las instalaciones tal y como se diseñaron. Se han recuperado puertas, azulejos y la estructura de los corrales como estaban originariamente», asegura.

De la Fuente se remonta más atrás. «La primera Venta de Antequera estaba enfrente del campo del Betis y se trasladó aquí, un lugar de paso a la salida de Sevilla hacia el campo. Fue punto de encuentro de cazadores, ganaderos, aficionados taurinos y flamencos».

La Real Venta de Antequera fue recuperada en 2015 como espacio para todo tipo de celebraciones, eventos y reuniones pero la máxima aspiración de sus propietarios siempre ha sido «recuperar y fomentar su ambiente taurino». Desde 2017 es la sede de la Escuela de Tauromaquia de Sevilla así como el lugar de entrenamiento del Club de Aficionados Prácticos.

Ya se han celebrado tentaderos en la plaza de toros y se han expuesto reses en sus corrales. Es justo lo que le falta. Allí podían verse los toros que se iban a lidiar en la Plaza de Toros de Sevilla. La última corrida fue la encerrona con Miura de Juan Antonio Ruiz «Espartaco» del año 1987. Sus propietarios sueñan con que no sean los últimos.

Un lugar de reconicimiento del ganado

Situada en el tramo de la avenida de Jerez a la altura de Bellavista, la plaza de toros de la Real Venta de Antequera está preparada para celebrar cualquier tipo de festejo. «Tiene todos los papeles y los permisos hasta el punto de que es la segunda plaza de la capital después de la Real Maestranza de Caballería. Para el toreo se puede hacer cualquier festejo y también de caballos. Además de las gradas, en los aledaños se pueden colocar sillas así que el aforo es superior al millar», asegura Daniel de la Fuente.

La actividad no cesa en sus instalaciones. «Bodas, reuniones de empresas y eventos no nos faltan. En diciembre vamos a celebrar una capea y un tentadero con dos vacas», señala, pero su ilusión es que vuelvan a exponerse las corridas de las que recuerda su origen. «Los corrales nacieron porque un poco más abajo estaba la estación del ferrocarril de Los Merinales. Era el descansadero de las corridas de toros y de los caballos cuando venían en tren», recuerda.

«Por la noche los llevaban andando hacia la Maestranza, bajando la Avenida de La Palmera. En un principio los corrales eran de palos pero luego se hicieron de mampostería. Con los muros, venía mucha gente a ver las corridas de toros. He visto fotografías y hay personas que me han dicho que han ido a caballo llevando a los toros hasta la Maestranza», subraya.

Para De la Fuente es una tradición perdida que podría recuperarse dado el interés que genera. «Hace unas semanas organizamos para unos franceses un espectáculo de caballos y flamenco y pidieron que hubiera reses. Lo emitieron en televisión y nos llamaron preguntando si iban a volver los toros».

Daniel de la Fuente está dispuesto a que se recupere la tradición. «Los ganaderos me dicen que sería una buena medida para quitar el estrés al ganado. Las puertas de la Real Venta de Antequera están abiertas para los aficionados, la Real Maestranza y la empresa Pagés para que vean nuestras instalaciones. Allí se podrían ver y reconocer las corridas al completo. Nosotros estaríamos dispuestos y encantados», concluye.

Un pasado taurino ligado a toreros ilustres

Por la plaza de toros de la Real Venta de Antequera, que se construyó a posteriori en los años 60, han pasado importantes toreros de la historia de la Tauromaquia. Para la inauguración del coso participaron en un tentadero Pepe Luis Vázquez, el Sabio de San Bernardo, y Antonio Bienvenida. La fotografía de «ambos monstruos del toreo» puede verse en la actualidad en las remodeladas instalaciones junto a numerosos carteles taurinos e imágenes de distintas épocas.

Para la reinauguración de la rehabilitada venta, el 18 de noviembre de 2015, se celebró otro tentadero con la presencia de dos diestros sevillanos: Pepe Luis Vázquez hijo y Dávila Miura.

El primero recibió un homenaje de la Escuela de Tauromaquia de Sevilla en uno de los tentaderos que la entidad organiza desde que tiene allí su sede. El maestro fue durante algunos años el director artístico de la escuela sevillana que en el año 2019 cumplirá su 25 aniversario. Que volvieran los toros «sería un aliciente para la afición».