24 Horas de Le Mans

Alonso se crece lejos de la F1

Saldrá en cabeza en las 24 Horas de Le Mans, a bordo del mejor coche de la parrilla y en un desafío único

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Al oeste de Francia, flanqueado por parajes de castillos, chateaux relais y campos de girasoles que conforman los países del Loira, Fernando Alonso se ha crecido. Compite durante un día entero en las 24 Horas de Le Mans (desde las 15:00 de hoy a las 15:00 de mañana, Eurosport), emblemática prueba del automovilismo que combina tradición y resistencia, día y noche, dolor y gloria. Una maratón para coches superdotados y pilotos de manos diestras en una cita diferente, nada que ver con la Fórmula 1 u otras carreras del WEC. Le Mans es el Mónaco de la F1, singular e imprevisible, y esta vez Alonso se encuentra en una posición boyante. Conduce el mejor coche de la parrilla, el Toyota, el único fabricante de la clase reina (LPM1).

El piloto español se enclava en el tipo de disyuntiva que le gusta, esa que hace años generó un magnetismo hacia su deporte. Se exige la victoria o nada. Es el favorito, el que tiene el mejor tiempo y el mejor bólido. Todo en su propiedad para apuntalar el desafío que se ha marcado: la triple corona. Ya ganó en la F1 en Mónaco, se retiró de las 500 Millas de Indianápolis cuando estaba en una perfecta colocación y asalta ahora la joya de la otra modalidad. Solo el inglés Graham Hill ha logrado este premio en más de cien años de carreras.

«Ahora que elijo bien el equipo, dicen que si corro solo...», ironiza Alonso sobre sus últimos cursos en la F1, donde no gana una carrera desde 2013 (Montmeló, con Ferrari). El espíritu guerrero no el abandona, pese a que ha perdido foco y protagonismo en las espacios de deportes. «No he elegido la Resistencia para mi futuro... No soy demasiado viejo aún... Tengo el calendario más apretado que nunca». 26 carreras este año, entre la Fórmula 1 y el WEC.

Nadal da la salida

Alonso es una bendición para el campeonato de Resistencia, más interés por el reclamo de un campeón de la Fórmula 1. El español compartirá coche durante 24 horas con el suizo Sebastian Buemi y el japonés Kazuki Nakajima, ex de la F1. Tres pilotos al rescate de la marca dominante, Toyota, cuya maldición es bíblica en esta carrera. Nunca ha ganado. Sin Audi y Porsche, sus excompetidores, al coche japonés le acecha un peligro. «Tenemos más que perder que otra cosa», resume Buemi.

Una leyenda del deporte español estará en la pista y otra, en los prolegómenos. Rafa Nadal, reluciente campeón con sus 11 títulos de Roland Garros, dará la salida y será el maestro de ceremonias de la prueba.