El piloto navarro Cástor Fantoba durante una competición
El piloto navarro Cástor Fantoba durante una competición - ABC
Vuelo Acrobático

Cástor Fantoba, el cielo a sus pies

El piloto español de vuelo acrobático trata de revalidar en la República Checa el título de campeón de Europa que logró en 2014

MadridActualizado:

Dicen que la vida da muchas vueltas, pero si eres Cástor Fantoba (1966, Sangüesa) y estás montado en un avión, todavía más. Desde pequeño siempre quiso dedicarse a la aviación, pero nunca se imaginó que terminaría triunfando con el cielo a sus pies. Este navarro, es piloto de vuelo acrobático, un deporte tan minoritario como desconocido. Lleva diez años en lo más alto y defenderá el título de campeón de Europa entre el 19 y 29 de agosto en la República Checa. En su haber, seis campeonatos de España, dos bronces en los Mundiales y un campeonato de Europa logrado en 2014.

Usted es piloto comercial, ¿no?

Sí, pero no es necesario. Esto no es un requerimiento lo que pasa es que casa muy bien con el trabajo porque tenemos más días libres juntos y tenemos una disponibilidad especial y luego las licencias en un momento dado nos ayudan porque son compatibles. Pero ni necesariamente tienes que ser piloto de transporte ni tener licencias comerciales, ni siquiera tienes que desempeñar trabajos aéreos. Yo he conocido a muy buenos pilotos que simplemente son pilotos privados.

«Comencé por casualidad. Un amigo me regaló un curso de acrobacias aéreas como venganza por reírme de él y, mira, salió bien»

En su caso, ¿se le quedó corto ser piloto comercial y quiso dar el salto a la acrobacia?

No. No. ¡Empecé primero con acrobacias! De hecho el vuelo acrobático es lo que me permitió entrar en trabajos aéreos, en incendios…, por tener un manejo del avión que no tienen otros pilotos. Fue por casualidad, un amigo que había ido a un curso de acrobacia pasó una tarde bastante mala, le afectó el vuelo que había hecho y yo como buen amigo me harté de reírme de él (risas). Y él en venganza me regaló un curso para intentar mofarse él, pero mira por dónde al final salió la cosa bien y descubrí mi afición y mi forma de vida.

También fue piloto de extinción de incendios...

Sí, fue uno de los primeros trabajos que hice gracias a la acrobacia. Pilotaba los aviones con unas tres toneladas de agua a lugares donde había incendios para intentar sofocarlos. Lo que hacíamos era apoyar a las brigadas de tierra que atacan al fuego.

¿En qué consisten las pruebas de vuelo acrobático?

El vuelo acrobático hay que volarlo en una zona determinada, en una caja de 1.000 x 1.000 metros en un tiempo determinado y con la mayor perfección posible. Para que lo entienda la gente es como en el patinaje artístico que tienes que hacer ciertos movimientos perfectos. En nuestro vuelo lo que se busca es geometría. Cada campeonato consta de cinco programas de vuelo. Un programa que tienes figuras (movimientos acrobáticos con el avión) obligatorias y otras que son libres (el Q libre). Luego hay tres programas desconocidos que son programas en los que cada uno de los equipos ponemos una figura, el jurado internacional monta un programa de vuelo y es el que nosotros volamos sin haberlo entrenado al día siguiente de que nos lo entreguen. Esa es la parte más difícil del vuelo acrobático. Y la última parte es de «freestyle» (vuelo libre).

¿Los jueces también son pilotos?

No necesariamente. Hay jueces que son pilotos y otros que no. Pero para ver y para entender no hace falta ser piloto. Simplemente tienes que dedicar la vida a mirar el vuelo.

Cástor Fantoba
Cástor Fantoba- ABC

¿Qué equipamiento llevan los pilotos?

Un mono ignífugo, un casco de protección con el sistema de comunicación y, por seguridad, es obligatorio llevar un paracaídas.

¿Cuál es el tipo de avión que se utiliza?

Hay diferentes tipos. Desde los alemanes de la casa Extra, el fabricante más conocido. Hay también un parte de fabricantes estadounidenses que son bastante minoritarios y luego el último modelo que es el vuelo yo que es del fabricante de cazas y aviación militar que es el Sukhoi que es fantástico, pero a la vez muy difícil de manejar.

¿Existe algún tipo de aeronave homologada para competir en igualdad de condiciones?

No. No. Hay que tener en cuenta que aquí no se trata de que llegues antes, es decir, por tener un motor más grande no vas a volar mejor. Necesitas generalmente un motor que dé un empuje del 80 por ciento del peso que tienes. Hay dos tipos de motores: los motores en línea con hélices muy pequeñas que dan más velocidad pero la pierden más rápido y los motores rusos, que son motores radiales y que tienen unas hélices más grandes y lo que hacen es que pierden la velocidad muy despacio pero también la ganan más lento. Uno es más tipo tractor y el otro avión de carreras. Son vuelos distintos, tienes que elegir cuál prefieres.

¿Cómo se prepara un piloto de acrobacias?

Por una parte tienes entrenamiento físico para tener un tono muscular bueno y una condición física óptima. Y por el otro lo que es el entrenamiento técnico del deporte. Lo que hacemos es volar figuras sueltas para perfeccionar esas figuras individualmente. Hay un amplio catálogo de figuras y buscamos las que peor hacemos para pulirlas.

Esto lo hará cuando tiene tiempo libre porque usted es piloto comercial…

Efectivamente. Todo el tiempo libre lo invierto en esto.

¿Y la parte mental?

Es complicado, la verdad. Porque en un campeonato internacional suelen ser unos diez días de competición y vuelas cuatro veces, te pasas la mayor parte del tiempo esperando para un vuelo de cuatro minutos. Mentalmente he hecho de todo: meditación, relajación, yoga… Pero cada uno tiene sus propias técnicas en la preparación psicológica y de programa para activarte un rato antes de la competición, pero no mucho antes porque te agotas… Para estar al máximo en el momento oportuno. Yo he leído mucho de psicología deportiva, pero al final quien más nos orienta es el entrenador.

Cástor, tiene usted hombre de roedor y ha acabado volando como un ave…

¡Igual es que soy un murciélago! (risas).

«Intentamos controlar muchísimo la mecánica con un mantenimiento previo exhaustivo y luego cuidarnos físicamente»

Cuando la gente se entera a lo que se dedica ¿no le dicen que si está loco?

Hay de todo. Hay gente que sí, pero hay otros que les llama también la atención. Lo interesante es usar esa primera impresión para intentar atraer a más personas a este deporte. Espero que algún día podamos hacer del vuelo acrobático un deporte de motor como puede ser Moto GP o la Fórmula Uno. Estamos trabajando para ello.

¿Conoce el miedo?

Hay que tener respeto. En todo deporte llevado al límite en alta competición no es bueno para el cuerpo y corres cierto peligro. Lo que hacemos es intentar controlar muchísimo la mecánica con un mantenimiento previo exhaustivo y luego cuidarnos físicamente. No jugamos, subimos a hacer determinadas cosas y si hay cualquier duda nos bajamos y se examina hasta que tenemos claro que el problema ha sido corregido.

¿Se puede vivir de las competiciones de vuelo acrobático?

Por supuesto que no. Es deporte puro. Aquí ganas un Mundial y te dan una palmada en la espalda. Nosotros competimos invirtiendo lo que ganamos en nuestros trabajos y lo que conseguimos a través de ciertos patrocinadores. No hay un retorno. Ocasionalmente puedes hacer alguna exhibición, pero tienes que suplementar con tu dinero.

¿Y los «sponsors»?

No hay muchos, pero conforme te vas acercando a la parte alta del ranking es más fácil conseguirlos. Yo por suerte tengo muy buenos resultados desde hace casi diez años y sí que he tenido bastante suerte con los sponsors. Ahora tengo dos muy potentes, uno de ellos es Repsol y a título personal el piloto de Moto GP Marc VDS que también se ha involucrado con nosotros para el mundial del año que viene.

¿Qué acrobacia necesita este deporte para convertirse en mayoritario?

Una fórmula de competición más cercana al público. Es un deporte tan sumamente técnico que al espectador le cuesta entender por qué un piloto tiene mejores puntuaciones que otro. Nos hace falta un formato de competición que sea bastante amigable cuanto más simple más fácil será de entender para la gente. No llegaríamos a la simpleza de meter una pelota en una zona pero por lo menos el poder ser algo que la gente comprenda fácilmente. Desde la Federación Internacional (es Vicepresidente) estamos trabajando en ello para tener una fórmula de competición más agradable.

¿Qué siente cuando tiene el cielo a sus pies?

La sensación es muy bonita, pero hay que tener en cuenta que dejó de ser un vuelo de disfrute, esto es trabajo.

Cástor, durante una competición
Cástor, durante una competición- ABC

¿Y no se marea en el cielo con tanto «looping» (movimiento circular en el aire)?

A veces sí, los primeros vuelos de cada temporada o de cada entrenamiento suelen ser bastante malos porque el cuerpo todavía se resiente a que lo centrifuguen, es su manera de quejarse (risas).

¿Cuál es la competición que recuerda con más cariño?

Hay dos. La primera es el europeo de 2006 en Grenchen (Suiza) que fue la primera vez que el equipo español conseguíamos una medalla de plata por equipos y una individual en uno de los programas, fue un poco nuestra alternativa, cuatro pilotos que habíamos ido de segundo nivel entramos en el «top». Y el segundo es el Campeonato de Europa que gané en 2014.

¿Y su familia qué opina de que se dedique a esta disciplina?

Mi mujer está encantada. De hecho, es mi manager y se ocupa de gran parte de la preparación y organización de campeonatos y todo tipo de eventos. Pero mis padres no están muy de acuerdo con esto, todavía me preguntan: oye, y esto, ¿cuándo lo vas a dejar? Ya saben que la respuesta no va a ser muy amigable (risas).

Este año intentará revalidar el título del europeo logrado en 2014… ¿Qué espera de este campeonato?

La peculiaridad del vuelo acrobático es que en principio tienes el 10 y según vas cometiendo errores te van quitando puntos. La preparación de este año ha sido muy buena. No he volado nunca igual de bien que hasta ahora, pero una equivocación y te quedas sin campeonato. Tengo que estar muy concentrado muy tranquilo y haciendo lo que he estado haciendo todo el año. Estoy entre los favoritos pero no hay nada hecho, aquí hay que ganarlo. Es un deporte muy cruel, un solo error y tiras un año a la basura. Hay que estar centrados.

Cástor, dentro de la aeronave
Cástor, dentro de la aeronave- ABC

¿Qué le queda para ampliar su palmarés?

A mí me gustaría tener diez o doce europeos más y otros diez mundiales ¡eh! (risas). No me pongo límites, hasta que el cuerpo aguante. Me queda por ganar un Mundial, pero voy a seguir luchando por ello lo que me quede de vida deportiva.

Como campeón europeo, ¿qué les diría a los chavales que sueñan con competir en esta disciplina?

Que se animen. Les prometo que intentaremos dejarles un deporte en mejores condiciones de lo que nos lo dejaron a nosotros. Con futuro. Que la gente pueda vivir de ello y se pueda profesionalizar y que sea un deporte de motor serio para que pueda ser un modo de vida y hacer una carrera de ello. Ojalá lo consigamos.

¿Cómo se podría mejorar este deporte en España?

Está en nuestras manos el difundirlo, también en la de los medios de comunicación que nos ayuden, que se vea que es un deporte que es atractivo y bonito. Si conseguimos un formato que sea atractivo para el público él solo saldrá. Creo que ese es el paso.

Va a representar la Marca España. ¿Qué significa para usted?

Es muy importante porque creo que hemos tenido y seguimos teniendo una época muy mala. El nombre de España está muy devaluado. A mí siempre me ha dado mucha lástima cuando sales al extranjero y ves a la gente orgullosa del país al que pertenecen y nosotros parece que nos avergonzamos y somos un gran país con muchísimo potencial y lo único que hay que hacer es creer en ello y empujar en la misma dirección. Orgullosísimo estoy si lo que yo hago sirve para que nos miren con más cariño o más atención en el extranjero. Estoy muy contento de que hayan depositado esta confianza en mí, espero aportar mi granito de arena.

Castor Fantoba. This is aerobatics 2014 from castor fantoba on Vimeo.