El Barcelona celebra el título de Liga
El Barcelona celebra el título de Liga - EFE
Balonmano

Cuando se gana sin emoción

El Barça de balonmano lleva ocho Ligas consecutivas y, como otros equipos en otros deportes, no encuentra rivales de su nivel

SERGI FONT
BarcelonaActualizado:

La dicotomía entre la emoción que provoca la incertidumbre en un partido igualado y la satisfacción que genera la victoria queda en evidencia en los campeonatos en que un equipo disfruta de tal hegemonía que el único interés radica en cuándo se coronará campeón. Es lo que sucede con el Barcelona de Xavi Pascual, que este miércoles sumó su octavo título de Liga ASOBAL consecutivo gracias a su victoria en Cuenca ante el Liberbank Ciudad Encantada (27-30) a falta de seis jornadas para el final del campeonato, ya que sus 47 puntos son inalcanzables para el Ademar León. La supremacía culé es tal que convierte en noticia un empate de este equipo, como las tablas que cedió ante el Guadalajara esta temporada, rompiendo una racha de 133 victorias consecutivas. Y es que desde el 18 de mayo de 2013 no pierden en ninguna competición doméstica.

No es el único ejemplo de dominio de su deporte. El CN Sabadell suma 15 Ligas femeninas de Waterpolo en los últimos 17 años, a la altura de las 12 Ligas consecutivas del Club Natación Atlétic Barceloneta, o los 13 campeonatos nacionales consecutivos del Barcelona en la OK Liga de hockey patines.

No obstante, no siempre es positivo un dominio tan abrumador. Primero porque como dijo Rummenigge hace poco, «cuando un club está demasiado alejado del puesto segundo, el tercero, el cuarto o quinto, la emoción se resiente», refiriéndose al Bayern, que vive una situación similar en la Bundesliga. Pero sobre todo porque esa ausencia de tensión competitiva en los torneos españoles repercute en los campeonatos internacionales. Yel Barcelona de balonmano es el ejemplo, como demuestra la derrota sufrida ante el Montpellier en la ida de los octavos de final de la Champions y que les obliga a enjugar tres goles de diferencia para evitar la eliminación y poder meterse en cuartos.

Enfrascados en la celebración del cuarto título de la temporada tras el Mundial de Clubes, la Supercopa de España y la Copa ASOBAL, emergía la voz de Raúl Entrerríos, que reconocía la pérdida de valor de un título cuando la supremacía es tan abrumadora. «Estamos muy contentos, es un premio a la regularidad, a veces no se le da el mérito que tiene y llevamos una racha increíble. Somos un equipo campeón porque a pesar de que el juego no fluya sabemos sacar la casta para sacar los partidos adelante», explicó el central, que demostró su voracidad: «Ya pensamos en el sábado, en remontar la eliminatoria ante el Montpellier.

Gonzalo Pérez de Vargas no quiso que el mérito del Barcelona quedase difuminado por su dictadura en las competiciones nacionales. «Este año más que nunca hemos sido superiores a nivel global, pero ha habido que luchar cada partido, ha sido un título muy sufrido. Estoy feliz de seguir haciendo historia. Seguir invictos hace esta Liga muy especial», aseguró el portero de este histórico equipo.

Viran Morros quiso reivindicar el trabajo del equipo y la dificultad de los triunfos. « Detrás de este título hay mucho trabajo, muchos partidos, muchos viajes... A la gente le parece que esto es fácil, es cierto que tenemos una gran plantilla y un gran equipo técnico, pero os aseguro que cuesta mucho. Estamos muy felices, lo merecemos».