Ricardinho, arengando a la grada
Ricardinho, arengando a la grada - EFE

FichajesEl movimiento que tiene en vilo al fútbol sala

Unos días después del título europeo del Movistar Inter un posible doble fichaje alteraría el panorama español y continental

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En portugal el fútbol sala es el segundo deporte en atención mediática por detrás del todopoderoso fútbol. Por eso en las últimas horas los aficionados portugueses a este deporte andan revolucionados. Ricardinho, el designado mejor jugador del mundo los últimos cuatro años, uno de los líderes del Movistar Inter que ha repetido título continental hace unos días, y capitán de la selección portuguesa, estaría a un paso de firmar por el Sporting Clube.

Los medios portugueses lo dan por hecho. 'O mágico' regresaría a su país para defender los colores del subcampeón de Europa a cambio de un sueldo más propio del fútbol que del fútbol sala: cinco millones de euros por cinco temporadas. En el Movistar Inter tenía firmado un contrato hasta 2020 con una cláusula de un millón y medio que los «leones» tendrían que abonar al club madrileño.

Ricardinho ha sido uno de los principales artífices del renacer interista después de más de un lustro de sequía. Su llegada al equipo dirigido por Jesús Velasco le dio el impulso definitivo para volver a tocar metal. Y de qué modo, pues en cinco años entre los títulos del Movistar Inter se cuentan cinco Ligas, tres Copas de España, una Copa del Rey y dos Copas de Europa.

«Con muchas decisiones por tomar»

El luso sorprendió en la mañana de este viernes con un enigmático mensaje en la red social Instagram, que fue lo que puso sobre la pista del posible traspaso a los periodistas portugueses. «Hoy va a ser un día duro, largo y difícil. Con muchas decisiones por tomar, quien sabe si la más difícil, pero también la más desafiante», escribió en su perfil.

Por si fuera poco esta bomba del mercado podría ir acompañada de la salida de otro peso pesado del reciente campeón europeo. Los medios lusos también apuntan a la llegada de Carlos Ortiz, el capitán interista y de la selección española al conjunto lisboeta para seguir los pasos de su amigo.

De concretarse esta operación, Inter perdería de un plumazo a dos de sus emblemas, que se sumarían a la posible salida del brasileño Rafael, que a estas alturas de temporada anún no ha renovado su contrato y parece tener un pie fuera del club.

En los tres casos se trata de jugadores veteranos. Ricardinho tiene 33 años, por los 35 de Ortiz y Rafael. Pero parece un cambio demasiado drástico deshacerse de todos ellos al mismo tiempo, sobre todo cuando parece que el equipo azul se encuentra todavía en un ciclo ganador.

Sin ellos la Liga Nacional de Fútbol Sala diría adiós a tres de sus grandes estrellas y perdería a su mayor icono. El presidente Javier Lozano siempre ha reconocido que la llegada de Ricardinho supuso un gran empujón mediático para el campeonato español, que habría que ver si con su ausencia mantiene el impulso o se estanca. Lo que está claro es que cambiaría profundamente, con un Inter profundamente renovado y ElPozo Murcia sin Duda, el entrenador que lo ha guiado durante casi los últimos veinte años.

Entre la ilusión y la indignación

Los aficionados del Sporting Clube de Portugal han reaccionado de dos formas a la posible llegada del mejor jugador del mundo. Si bien hay una parte de la hinchada blanquiverde ilusionada con el fichaje de su compatriota, también los hay que no quieren verlo ni en pintura con su camiseta.

El motivo es el pasado benfiquista de Ricardinho. Pese a ser de Oporto, el luso fue un icono de los «encarnados» con los que conquistó la Copa de Europa ante Movistar Inter en 2010. Tanto que en alguna ocasión declaró que cuando volviese a Portugal solo sería para jugar con la camiseta roja de las «águilas». Sin embargo, una oferta que se mueve en las cifras del fútbol más que en las del modesto fútbol sala podría haberle hecho cambiar de opinión.