Sergio Lozano levantó el trofeo como capitán del Barça
Sergio Lozano levantó el trofeo como capitán del Barça

Fútbol salaEcos de una Copa de España peculiar

La XXX edición del torneo estrella de la LNFS coronó al Barcelona seis años después de su último título

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La victoria del Barcelona Lassa en la XXX edición de la Copa de España de fútbol sala seis años después de su último título fue el detalle final de un torneo repleto de aspectos a destacar, desde el resurgir competitivo de ElPozo Murcia o la caída del Movistar Inter a la importancia de las defensas y otras tendencias que comienzan a imponerse en el futsal moderno.

Vuelve el Barça campeón

El Barcelona Lassa volvió a hacerse con un gran título seis años después. Una travesía por el desierto en la que llegaron dos Copas del Rey, un torneo aún considerado secundario por su juventud, pero que mantuvo a los azulgranas alejados de la Liga, la Copa o la Copa de Europa. Ahora, con los ánimos y la confianza renovados tras la importante conquista de Valencia quién sabe si el club azulgrana no volverá a establecer una hegemonía como la que protagonizó entre 2011 y 2013. Plantilla y potencial para ello tiene.

La mano de Giustozzi ya se nota

Aunque la final no fue su mejor partido, ElPozo vuelve a competir. El conjunto murciano puso fin a 17 años de Duda en el banquillo y colocó en su lugar a Diego Giustozzi, el técnico que hzo campeona del mundo a la selección argentina. Con él el juego charcutero ha cambiado. Es menos vistoso pero más sólido y efectivo. Brilló en las semifinales barriendo a todo un Movistar Inter pero no tuvo continuidad en el choque decisivo. Sin embargo la mano de Giustozzi se empieza a notar y eso garantiza que se mantendrá en la pelea por los títulos. Solo queda el último paso.

Batacazo del Movistar Inter

El equipo madrileño, dominador en los últimos años del fútbol sala nacional y europeo, protagonizó el mayor batacazo de la Copa. Sufrió en cuartos ante Palma, su bestia negra este año, y fue barrido por ElPozo en semifinales. Pero lo peor fueron las sensaciones que transmitió, con un juego muy plano y algunos jugadores lejos de su mejor momento de forma. Aún tienen por delante la Copa del Rey, la Liga y la Champions pero deberán mejorar mucho si quieren levantar al cielo algún título.

Miedo y planteamientos defensivos

En un torneo en el que los cuatro partidos de cuartos de final llegaron al dscanso con empate a cero ha quedado clara la importancia de las defensas y los planteamientos defensivos. Los técnicos han preferido competir desde la defensa al ataque, esperando más los errores del rival que intentando provocarlos. Un acierto quizás en lo deportivo pero un gran retroceso en lo que al juego y su vistosidad se refiere. Por el miedo a caer en la primera ronda algunos de los partidos de cuartos fueron soporíferos y así es difícil que este deporte cale en el aficionado.

Sin lugar a la sorpresa

En el torneo de las sorpresas, o "de la esperanza" como al presidente de la Liga Nacional de Fútbol Sala le gusta decir, esta vez no se produjo ninguna. Aunque los clubes de la denominada clase media pusieron en apuros a los grandes en algunos casos, los partidos siempre los ganaron los equipos que en la clasificación de la liga estaban por delante. Un factor que le restó algo de emoción al torneo.

Un seguro en las porterías

Como en cada gran torneo los porteros demostraron ser un factor diferencial a la hora de pelear por las victorias. No hay uno solo de la decena de guardametas que participó en el torneo que no cumpliera su papel casi a la perfección, desde el campeón Juanjo o el subcampeón Fede a los eliminados el primer día, como Barrón. El nivel de la portería en España sigue siendo top mundial.

Ferrao, imparable

Pero si un ugador resultó decisivo en el torneo ese fue Ferrao, elegido mejor de la final. Se esperaba a Pito, de ElPozo, por lo demostrado en los amistosos ante la selección española, pero fue su compatriota el que acabó inclinando la balanza hacia el Barça. Contemplar en directo cómo el pívot es capaz de controlar cualquier pase que le lancen sus compañeros y crear peligro de la nada es un verdadero espectáculo. En la final marcó el 0-1 y asistió para el 1-2. De momento el brasileño ha presentado su candidatura a mejor jugador del mundo 2019.

Arbitraje y filosofía

El fútbol sala está viviendo una evolución que no le está favoreciendo precisamente. La habilidad está siendo atropellada por el físico y se ven más manotazos y empujones que regates en sí. El cambio está favorecido por los árbitros, que lo permiten y evitan llegar a toda costa al bonus de los dobles penaltis, una suerte que, en otro tiempo fue seña de identidad de este deporte. Inmerso en un amplio debate sobre las reglas y la forma de favorecer el espectáculo, el mundo del fútbol sala también debe redefinir esto si no quiere volverse un deporte extraño y poco atractivo de ver.

Detalles a pulir

Por último cabe señalar el paso atrás en cuanto a éxito que la última edición del torneo ha experimentado. Si la Copa del año pasado en el madrileño WiZink Center puso al fútbol sala en lo más alto, en Valencia no todo ha salido tan redondo. Ha sido un gran torneo, como siempre, pero han fallado algunos pequeños detalles de los que seguro que la Liga Nacional de Fútbol Sala ha tomado buena nota de cara a próximas ediciones.