JOSÉ RAMÓN LADRA
Entrevista Dakar

Nani Roma: «Tengo 46 años y llevo 23 en el Dakar, este rally es mi vida»

Entrevista con Nani Roma, piloto de Mini y bicampeón del Dakar, en coches (2014) y en motos (2004): «El primer enemigo soy yo mismo, hacerlo bien»

Tomás González-Martín
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Tener las cosas claras es el punto de partida mental para poder triunfar en lo que uno se propone. Nani Roma (Folgarolas, 46 años) supo desde niño que su mundo era el motor. Primero amó las motos. Y se dedicó a los raids. Tras muchos años de caídas, lesiones y sinsabores en el Dakar africano, al borde de la muerte en algunos casos, y no exageramos un centímetro cúbico, el premio le llegó en 2004. Conquistó el Dakar que tanto se merecía a los 32 años. E inmediatamente saltó a los coches, donde demostró una tenacidad envidiable para repetir el triunfo sobre cuatro ruedas. Quedó tercero en 2006. .Segundo en 2012. Cuarto en 2013. Y al año siguiente alcanzó por fin la gloria. Empataba con Carlos Sainz, que ya había ganado en coches en 2010 al volante de un Volkswagen, pero le superaba, 2-1, en el duelo español gracias a su victoria en motos. Joan, Nani para los amigos, también ha conquistado triunfos en la Baja España-Aragón, el Rally de Túnez, en el Rally de Los Faraones, en el Abu Dhabi Desert Challenge y en el Desafío Inca. Pero su vida está centrada en el Dakar . Carlos Sainz es un gran rival interno, en Mini.

«Mi relación con Peterhansel es de respeto. Cuando gané en 2014 pienso que no se comportó bien, pero yo dije lo que tenía que decirle y ahora hay que mantener el respeto»

-¿Cómo se vive cuando un piloto se prepara durante todo un año para una carrera de diez días en la que se juega la existencia y donde una tuerca o una piedra puede tirarlo todo por la borda?

-Es nuestra vida. Hay que decirlo con claridad. El Dakar es el objetivo principal de nuestro trabajo durante toda la temporada. Corres a lo largo del año, pero lo que haces también es preparar el coche para la gran cita anual de cada mes de enero. Te preparas como otros deportistas que también tienen los Juegos olímpicos y los Mundiales como meta. El nuestro es el rally Dakar. En realidad, es mi objetivo desde que era niño.

«Si no sientes presión no corras, no he conocido una carrera en la que no sientas presión si tu meta es ganar»

-Cuénteme eso.

- Cuando era niño, mi madre es francesa e iba a París en las Navidades y me cruzaba con la caravana que cada año enfilaba hacia África. Me encantaba. Sabía que ese era mi mundo, que sería mi mundo. Y así fue.

-¿El Dakar, sea en África o en Sudameríca, es mucho más que un rally, es un espíritu?

-Sí, es una forma de vida. Yo tengo 46 años y llevo 23 corriendo el Dakar. Imagínate. La mitad de mi vida la he pasado corriendo el Dakar. A nivel personal te cambia mucho. Conoces países muy diferentes al que vivimos, te cambia muchas de las expectativas de la vida, de los afortunados que somos de haber nacido donde hemos nacido y de vivir donde vivimos.

-Carlos Sainz y usted están empatados a dos victorias ¿Piensa en ser el número uno en España, en superar a su compañero Carlos?

-No. Piensas en ganar tú, no en ganar a Carlos o a otro piloto. Soy muy exigente conmigo mismo. En la vida es lo que te hace avanzar y evolucionar. Voy a ir a ganar la carrera. Sería un error esconderse. Los coches están hechos para ganar. Luego, Perú y la competición marcará lo que suceda. Lo mejor del deporte es que nunca sabes lo que va a pasar.

-Este raid en Perú es más corto, diez días, pero más duro.

-Dígalo fuerte, porque no será nada sencillo. Va a ser un Dakar complejo, muy diferente a lo que conocemos, con muchas dunas durante diez días. No debemos caer en el error de pensar que es un Dakar corto, de pocos días, que lo es, pero muy intensos. El día a día va ser duro. Sabemos que vamos a pasar tres horas al día que no vamos a ver nada con el sol arriba, lo veremos todo plano, y, por lo tanto, será muy difícil.

-¿Siente presión o ya no existe para usted al cabo de 23 participaciones?

-Si no sientes presión, no corras. Es imposible salir a ganar sin sentir presión. No me acuerdo de la última vez que no tuve presión haciendo deporte. Y creo que es parte del juego y es lo más interesante. A veces me sorprendo, porque tengo nervios por esa presión que siento y que es necesaria para pelear por ganar. La presión me ayuda a ser mejor, pero muchas veces no es agradable. Es parte del juego.

-Peterhansel y Sainz corren en su equipo Mini ¿Es mejor tenerlos como compañeros o es mejor que militen en otra escudería?

-Prefiero tener a Carlos Sainz como compañero. No es ningún marrón tener como compañero de equipo a Carlos. Aprendes siempre de alguien a tu lado. Siempre tuve compañeros muy duros y siempre me han hecho mejorar. Te hacen mucho mejor piloto. También es verdad que Carlos Sainz o quien sea va a estar corriendo en tu equipo o en otro. Si quieres ganar tienes que ganarlos igualmente. Me aportan mucho más que perder.

-¿Qué tal su relación con Peterhansel? En 2014 le atacó desobedeciendo órdenes de equipo para intentar ganarle el rally.

-La relación con Peterhansel es de respeto. Pienso que cuando yo gané, en 2014, no se comportó bien, pero yo le dije lo que tenía que decirle y ahora hay que mantener el respeto.

-¿Su Mini es ganador?

-Es un coche para ganar. Me siento muy afortunado por correr con Mini, sobre todo por tener alrededor a mucha gente competitiva. Hemos mejorado bastante. Es un motor nuevo. El anterior era un 4x4 diésel 3.0 biturbo, y este año vamos con uno de turbo variable simple, más moderno, con más potencia. A nivel de suspensiones hemos evolucionado. Hemos mejorado el peso. Es un coche muy robusto. Hemos ganado tres carreras de cuatro este año y estamos en condiciones de vencer.

-Su Mini es muy diferente al de Sainz.

-Sí, pocos podemos copiarnos en carrera. ¿El buggy de Carlos puede ser más rápido que mi 4×4? Es difícil saberlo. En el contexto «fuera pista» el buggy es más rápido, es más ligero. Pero en las dunas, si el buggy comete un error lo paga más caro. Al ser un dos ruedas motrices, a la hora de salir si está atascado cuesta más. No es el Dakar ideal para un 4×4, pero creo que este año no habrá la diferencia que sí hubo el año pasado.

-¿Se siente un referente de esta carrera?

-Me siento un poco mayor a veces, ja,ja,ja, pero también un privilegiado de poder estar en el Dakar durante tantos años, al máximo nivel. Ser un referente te hace ver lo afortunados que somos, lo que tenemos. Crear unos sentimientos a los demás.

-¿Cómo se comparte la vida con el copiloto, con Álex Haro?

-Álex Haro es para mí el cincuenta por ciento del éxito. La responsabilidad que tiene es enorme. Yo conduzco y puedo decidir cosas, pero si los copilotos se pierden siempre pagan ellos, y luego el trabajo que hacen después es agotado y pocos lo saben, siempre están en la sombra. Al llegar al vivac, Álex dedica muchas horas para preparar el libro de ruta (roadbook). Duerme aún menos que yo, que el piloto. Vamos muy bien preparados. En año pasado nos quedamos con las ganas y ahora vamos para estar ahí y luchar por la victoria.

-¿Qué es lo peor de la carrera?

-El ser humano tiene la suerte de que las cosas malas las olvida. Lo peor son los accidentes. También la pobreza de los países, la poca evolución que han tenido a lo largo de los años. También la gente que tanto nos criticaba al pasar por África, porque aportábamos mucho, además de la visibilidad del problema africano. Ahora, a esa gente no les vemos por ningún lado. ¿Y lo bueno? Muchas más cosas que los resultados. La primera vez que descubrí el Dakar me fascinó por sus entes, los terrenos, presenciar otras culturas. Me enganchó, me enamoró. Ahora, en América, vemos otro continente distinto e igualmente inolvidable, con sus virtudes y problemas.

-Perú es arena y duna. No es el terreno ideal para su Mini 4x4.

-Tendremos el sol encima tres horas diarias, que no te deja ver. En Perú habrá un 70 por ciento arena y dunas, no es lo ideal para el Mini, pero vamos a correr para ganar.

-¿Quién es su mayor rival en el Dakar?

-El terrenos, los rivales y uno mismo. Sainz, Peterhansel, Despres, Al-Attiyah, De Villiers, Loeb, todos serán grandes enemigos, pero mi primer rival, el que más me preocupa, soy yo, es Nani Roma. A menudo pensamos mucho en los demás, y nos olvidamos de nosotros. Si hacemos las cosas que debemos hacer podemos ganar. Ya lo hemos hecho así y hemos ganado. Si corremos bien, ya podemos pensar después en los demás. Lo importante es quedarte satisfecho porque lo has dado todo. Claro que quiero vencer. En Perú queremos hacerlo bien y ganar. Los rivales son los buggys, que son más rápidos «fuera pista», pero en dunas estamos equilibrados. Al-Attiyah y De Villiers corren con los Toyota, que son favoritos, y Loeb, con Peugeot, son los rivales externos. No ganará un coche, sino quien le ponga más ganas.

-¿Le agradaría que el Dakar volviera a África?

-A muchos pilotos les gustaría volver al continente africano», pero no es un asunto fácil y cada día menos por cómo está geopolíticamente. Sudamérica tiene sitios espectaculares como Chile o Argentina, hay espacio para hacer cosas. ASO tiene que reflexionar y cambiar un poco la manera de hacer las cosas. El futuro más seguro es Sudamérica. Se está hablando de volver a África, pero no lo veo.