Mireia Belmonte
Mireia Belmonte - EFE

Natación | Mundial de BudapestMireia Belmonte, cuarta en el 800 libres

La española no pudo hacer frente al ritmo de Ledecky, Li y Smith y termina fuera del podio en su penúltima prueba del Mundial

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Mireia Belmonte no pudo esta vez. Era la prueba en la que logró una plata en Londres 2012, pero los parciales que debía hacer en esta final en el Mundial de Budapest no han sido los que necesitaba para estar en el podio y repite el cuarto puesto que logró en Río 2016.

Gestionó las fuerzas, ya escasas a estas alturas del Mundial. Trató de contener la energía porque 800 metros son peligrosos tanto si el arranque es explosivo como si es más conservador. Pero la estrategia no fue la mejor. Porque no hay una fórmula mágica que funcione siempre, salvo que seas Katie Ledecky e impongas tu propio ritmo. Ese que mide, en oro, casi todo en esta era de la natación. Por el que se guiaron Bingjie Lie y Leah Smith, plata y bronce. Mireia Belmonte no pudo con él y finalizó cuarta en su penúltima prueba en Budapest.

Arrastraba las molestias de un resfriado inoportuno, pero nunca fue para ella un impedimento para salir a dar su mejor versión. Se lanzó al agua y lo intentó todo, como siempre. La española, consciente de que su condición de fondista le da cierta ventaja en las partes finales de las carreras, conservó en la salida y se quedó con la húngara Boglarka Kapas. Esperó su oportunidad, ese momento en el que las fuerzas escasean y los inicios fulgurantes destrozan los ánimos, y en el que ella siempre ha sido la más fuerte.

Ese momento nunca llegó. A la izquierda de Ledecky, la también estadounidense Smith, quien se ha entrenado más de una vez con ella y está acostumbrada a intentar seguir su estela, no desfalleció. A la derecha, la china Li hizo valer su juventud, quince años, para seguir a la líder sin importar cuántos metros quedaran por delante. Tampoco falló.

Ninguna opción

En ese «adelante» se dibujó el podio desde el primer largo, consolidado después en los tiempos de las tres primeras, fieles a su guion hasta el final en una carrera rapidísima. Mucho más que el récord de España de Belmonte. Ayer, paró el crono en 8:23.30, su mejor marca del año. Y ni así. Tampoco le hubiera servido para subir al podio el registro con el que logró la plata olímpica en esta prueba en Londres 2012 (8:18.76). O el de Río, donde también fue cuarta (8:18.55). Ledeky voló en 8:12.68; Li, en 8:15.46, y Smith, en 8:17.22. Puro fuego para los pulmones de Belmonte.

«Estaba mareada y con mucho dolor de cabeza. Mañana ya espero estar mejor, porque afronto la última prueba y ya está», explicó la badalonesa tras la carrera. Después de la plata en 1.500 metros y pr fin el oro mundial en los 200 mariposa, Belmonte no puede sumar un metal más a su palmarés, pero todavía le queda la prueba del 400 estilos de mañana, donde espera disputar la final por la tarde y colgarse la tercera medalla en este Mundial de Budapest.