El equipo español de natación que compite esta semana en el Mundial de Budapest
El equipo español de natación que compite esta semana en el Mundial de Budapest - Inés Baucells

Natación | Mundial de BudapestMireia Belmonte y Jessica Vall lideran la expedición

Las dos nadadoras se encuentran muy fuertes para atacar sus objetivos en la piscina del Mundial de Budapest

Actualizado:

En natación todo lo que se haya conseguido ayer no sirve para mañana. Lo tienen muy claro Mireia Belmonte y Jessica Vall, que afrontan el Mundial de Budapest con energías renovadas. Es otro gran reto en su camino hacia Tokio, pues Río 2016 ya está casi olvidado. Ni los entrenamientos ni el hambre de éxitos tienen fin en sus vidas.

Mireia Belmonte qiuere lograr la medalla que todavía no tiene en su vitrina: el oro mundial. «De momento he dicho que el objetivo son las finales. Si se puede estar en una final, si es la de mariposa mejor, pero si llega el oro en otra prueba, bienvenido sea. No tengo problema. Llego bien, entrenando muy bien, puliendo detalles que faltan, cuatro o cinco cosillas y con ganas». Se enfrentará a seis pruebas a las que ya está acostumbrada. «El primer día es el más complicado porque tengo el 200 estilos y el 400 libres. Es nadar en velocidad el 200 y luego medio fondo el 400 libre. Hay que centrarse muy bien en cada prueba y olvidar que tienes dos. Ese día es el que a lo mejor voy a pagar un poco el cansancio, pero después una prueba por día me va muy bien para el calendario que tengo. El tema físico no tiene que haber ningún problema, pero luego el tema mental siempre es difícil. En la competición, no todos los días son iguales ni el estado de ánimo ni el físico es igual».

Jessica Vall busca defender su bronce mundialista en braza y luchar por cambiarlo de color en Hungría. ya están allí, dispuestas a afrontar la semana de competición con quien sea que tengan en la calle de al lado. «Creo que estoy en un buen estado físicamente y tengo la oportunidad de disputar dos finales, he hecho en 100 y 200 braza, pero el objetivo principal es disfrutar y competir al 100 por cien y dar mi mejor versión. A todos nos gusta ganar medallas, pero hay pasos previos, y hay que hacerlo al cien por cien», explicó Jessica Vall horas antes de coger el avión. Apenas se acuerda del bronce en Kazán, pero es algo que nadie le quitará nunca. «No pienso mucho en ello, pero me ayuda tener esa medalla en el currículum, me da confianza, pero igual que no miro mucho las derrotas, las victorias tampoco. Son pasado, solo me ayudan a recordar que puedo estar ahí. A partir de los Juegos hemos hecho especial hincapié en el aspecto psicológico, y también hemos añadido cosas en el entrenamiento físico, cambiado el trabajo de pesas y hemos incorporado un trabajo más de velocidad para estar rápida en 100 y resistente en 200».

También Fred Vergnoux está centrado en sus pupilos, menos que en los Mundiales de Kazán, pero muy bien preparados para todo. «La frase de que en el año postolímpico la gente se relaja es algo que odio al 100 % porque no es así, la mentalidad nuestra no es esta. Cuando acaba algo empieza algo y este año es un mundial que es importantísimo. Cada día va a tener una importancia fundamental para lo que pasará en 2020». Y se mostró muy crítico con los nadadores que no han sido seleccionados por no cumplir los criterios: «Nuestro deporte funciona a largo plazo y nosotros trabajamos en eso, los técnicos lo tenemos muy claro. Pero a veces los deportistas no lo tienen tan claro como nosotros por eso los criterios de selección son los que son. Viajamos con gente que tiene posibilidad o al menos entrar en la semifinal para nadar por la tarde. A Río todos sabemos que algunos vinieron solo a nadar por la mañana y poco más. Cuando vas a un mundial o unos Juegos no es el momento de participar, no es el momento de aprender, sino de hacer sus gamas».

Y se preocupa por el futuro: «Hay gente joven para Tokio 2020, pero Katie Ledecky fue campeona con 15 años. Aquí, en España, decimos que con 20 años se es joven. Ya llevamos cinco años de culo».