Xavi Pascual, entrenador del Barcelona
Xavi Pascual, entrenador del Barcelona - www.fcbarcelona.es
Balonmano

Pleno español en los banquillos de la Champions de balonmano

Xavi Pascual (Barcelona), David Davis (Veszprem húngaro), Talant Dujshebaev (Kielce polaco) y Roberto García Parrondo (Vardar de Macedonia) se juegan este fin de semana el título de la EHF en Colonia

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Casi es una constante que se hable español en los banquillos de balonmano. Bien en competiciones nacionales, europeas o mundiales, el técnico nacional cotiza al alza allá donde va. Es una década con apellidos españoles en la Champions League. Hoy, en Colonia, no es una excepción: Xavi Pascual en el Barcelona, Roberto García Parrondo en el Vardar de Macedonia, David Davis en el Veszprem húngaro y Talant Dujshebaev en el Kielce de Polonia se juegan el título continental.

Más allá de la anécdota, subyace una forma de trabajar especial, atractiva, metódica, efectiva, y fruto de una progresión que ya lleva años convirtiéndose en éxitos. «El entrenador español suma que es muy bueno tácticamente, que ofrece una buena formación estratégica y que entrena muy bien. Ha demostrado que funciona tanto en equipos europeos como asiáticos como africanos. Es la mejor publicidad del balonmano español», explica para ABC Jacobo Cuétara, técnico del Bidasoa Irú, segundo en la Liga Asobal, con plaza para Europa el curso que viene. «Es un motivo de orgullo que estemos cuatro entrenadores en la Final Four. Los que estamos ahí lo hemos merecido con los resultados, pero esto muestra claramente el nivel que tenemos. El balonmano español está en una muy buena salud. Son los jugadores, los entrenadores, los árbitros, lo que hace la selección. Un poco de todos», aporta Pascual.

«Desde hace muchas temporadas el balonmano es atractivo, agresivo, se trabaja mucho la condición física y la estrategia. Son características que causan mella en los nuevos entrenadores y esto en Europa y en el mundo no pasa inadvertido. Es lógico que después de ver los éxitos de la selección nacional, con recursos más limitados que en ligas como la francesa o la alemana, se gire la vista hacia aquí y se revalorice la figura de nuestros entrenadores», añade Ricard Hijós, secretario general de la Federación Española de Balonmano.

Todos apuntan a una filosofía que surgió casi de un defecto de «fábrica» de los jugadores españoles: menores condiciones físicas que los demás. «Había que darle la vuelta y, con una gran labor de aprendizaje, de buscar en libros que no se vendían en España, de viajar a otros países a observar, haciendo cursos, se creó una metodología y un sistema de juego que nos hace superiores al resto», prosigue Cuétara. Y la cantera, aun con sus pequeñas modificaciones porque también el balonmano evoluciona y el mundo también copia, sigue bebiendo de aquella fórmula. «Hay jóvenes que están empezando a subir con equipos que quizá no están en primera línea de la Liga Asobal todavía, pero se involucran mucho en la formación. Se efectúan diversos clinics y se fomenta esa continuidad. Fuera de las grandes figuras de los banquillos, como los que se juegan la Champions, existe una hornada que nos hacen ser muy optimistas para el futuro», zanja Hijós.

Mayor competencia

Se está demostrando en la liga regular. A pesar de que todavía no se ha recuperado el nivel de antaño, de esa competición doméstica que atraía a los mejores jugadores de Europa, Cuétara observa una mayor y mejor competitividad. «Jugamos unos treinta partidos y, salvo contra el Barcelona, el resto de victorias y derrotas son por muy pocos goles de diferencia. Todos los entrenadores te ponen a prueba; y todos están haciendo lo mismo que tú: buscar pequeños detalles y seguir creciendo. Así crecemos todos juntos».

Incluso, resalta, con esa superioridad aparente del Barcelona. «Ha perdido un punto en la liga. Pero también el París Saint-Germain ha perdido solo un punto. En Alemania, el líder, dos puntos. Quizá desmerecemos la liga española y otras ligas también están en la misma situación. Además, en el Palau quedamos a solo dos goles contra ellos. Poco a poco, con partidos más igualados, se va perdiendo el miedo. El respeto va a estar porque es uno de los mejores y también en Europa gana de siete tantos. A medida que los equipos consiguen resultados más igualados se darán con más asiduidad. Y a poco que crezcamos económicamente estaremos más cerca. La Asobal esta para arriba». «Se están haciendo las cosas bien en la competición y creo que podremos presumir de tener grandísimos entrenadores que buscan su espacio hoy en España y mañana donde quieran», sostiene Hijós.

Cuétara no descarta un futuro en Europa: «A cualquier entrenador le gustaría estar en esas ligas. Pero, por ahora, yo escogí un proyecto de futuro y en mi mente está seguir creciendo, sentirme a gusto entrenando. Es lo que me ocurre ahora en Bidasoa y eso no se paga con nada». Hoy verá la Champions en televisión para continuar aprendiendo.