Ricardinho, en la final ante el Sporting Clube
Ricardinho, en la final ante el Sporting Clube - EFE
Futsal

Tras los pasos de la máquina verde

Con la conquista de una nueva Copa de Europa el Movistar Inter de Jesús Velasco y Ricardinho se acerca a la que fue la época dorada del club madrileño

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Aunque por aquellas cosas de los patrocinios desde hace unos años viste de azul, el Movistar Inter está cada día más cerca de emular a aquel equipo que, bajo la batuta del técnico madrileño Jesús Candelas, se acabó ganando el sobrenombre de «la máquina verde». Empezó a gestarse en la temporada 2000-01 y alcanzó su mejor momento entre 2003 y 2009, cuando el club vivió su época dorada, con un sinfín de títulos en España, Europa y el mundo, que le convirtieron en el principal referente de este deporte en todo el planeta. Ahora, con la conquista de una nueva UEFA Cup el club se acerca a la excelencia de la que hizo gala en aquellos años.

En su tercera final consecutiva, algo ya de por sí al alcance de muy pocos pues hasta esta temporada sólo lo había hecho el Dínamo de Moscú, Movistar Inter consiguió algo que nadie lograba desde hacía 15 años, con la doble conquista del título por parte del Playas de Castellón en 2002 y 2003, en las primeras ediciones auspiciadas por la UEFA. El equipo que dirige hoy otro Jesús, en este caso Velasco y que también está marcando una era, logró revalidar el título conquistado hace un año y de forma apabullante ante el mismo rival, el Sporting Clube de Portugal.

La segunda Copa de Europa en tres años viene a dar brillo a un palmarés que el conjunto interista había conseguido revitalizar en los torneos domésticos en los últimos años después de más de un lustro de sequía en cuanto a títulos importantes, en los que solo logró alzar una Supercopa de España y una Copa Intercontinental. El soblete europeo se suma a cuatro ligas conquistadas de forma consecutiva, tres Copas de España, una Copa del Rey y dos Supercopas que justifican que se hable de una nueva época de dominio del equipo madrileño.

Sin embargo la máquina azul está aún lejos de la casi perfección que representó el equipo de 2003 a 2009, cuando gobernó con mano de hierro en todos los escenarios posibles.

Solo en el teatro europeo, el equipo modelado por Jesús Candelas -y que heredó en la 2008-09 Juanlu Alonso- llegó a jugar cinco finales de la máxima competición continental en siete años, conquistando tres de ellas. Pero es que al mismo tiempo acumuló en sus vitrinas cinco Ligas, cinco Copas de España e incluso cuatro Copas Intercontinentales.

En números aún queda lejos aquel equipo en el que brillaron Luis Amado, Schumacher, Julio, Daniel o Marquinho entre muchos otros, pero las sensaciones son parecidas. En las últimas semanas varios pinchazos, como la decepción de la derrota en la final de la Copa de España ante el Jaén, hicieron saltar las alarmas sobre un posible agotamiento del proyecto ganador de Inter, pero el nuevo triunfo continental en Zaragoza justifica la desconcentración de los madrileños en otros torneos antes de la gran cita marcada en rojo en su calendario. Es cierto que el equipo que ahora lideran el capitán Carlos Ortiz y el mago portugués Ricardinho no lo gana todo, pero tampoco el Inter de principio de siglo lo hacía. También se dejó títulos por el camino. Sin embargo coincide con aquel en la calidad y extensión de su plantilla y en la capacidad competitiva.

Ricardinho, la guinda de un equipo de época

Sobre todo desde la llegada de Ricardinho, que fue la guinda al proyecto iniciado por Jesús Velasco desde el banquillo. El portugués encontró en el club más laureado del mundo su hábitat natural y no solo sumó su magia a la plantilla sino que le añadió una motivación y una autoconfianza de la que había carecido en los años anteriores. Hasta tal punto que desde su aterrizaje en el equipo éste gana al menos dos títulos importantes por campaña.

Ahora, una vez defendido el trono Europeo, a Movistar Inter aún le queda por delante la Liga, con el reto mayúsculo de ser el primer equipo que la conquiste durante cinco años consecutivos. Una hazaña que reafirmaría y alargaría su dictadura en España, le daría la oportunidad de un nuevo asalto continental la próxima temporada, y lo mantendría en el camino de emular a la histórica «la máquina verde».