Jairo Ruiz
Jairo Ruiz - Página oficial del Comité Paralímpico Español
Triatlón adaptado

Un triatleta sin límites

El medallista paralímpico, Jairo Ruiz, que nació sin una parte del brazo, supera a atletas sin discapacidad

MadridActualizado:

Nació sin una parte del brazo izquierdo, pero eso no ha sido un obstáculo para que Jairo Ruiz (Almería, 1988) deje de luchar por aquello que le apasiona: ser el mejor triatleta posible. Sin límites. Criado en su ciudad natal, sus padres le inculcaron el amor por el deporte. Desde niño, y apoyado por su familia, vio en la actividad física una forma de vida. Aprendió a ser constante porque «siempre hay un pequeño hueco para hacer deporte», señala el atleta para ABC.

Primero probó fortuna con el taekwondo, aunque la natación se le daba mejor. A los 17 comenzó a hacer de la piscina su segunda casa y cinco años más tarde empezó a practicar triatlón adaptado. A los doce meses ya estaba inscribiéndose en campeonatos nacionales y así consiguió llegar al Centro de Alto Rendimiento (CAR) de Madrid. De ahí a Río de Janeiro 2016, donde pudo representar a España en unos Juegos Paralímpicos. Su bronce allí significaba la primera medalla de este deporte para España. Ruiz se encuentra actualmente luchando para clasificarse para los Juegos de Tokio del próximo verano y confía en obtener los suficientes puntos en las pruebas clasificatorias que le quedan por delante –Copa Mundial Suiza y en el Campeonato de Europa en Valencia– para obtener el billete a Japón.

Aun así, su último logro es ser el primer atleta paralímpico de España en disputar una competición de triatlón contra deportistas sin discapacidad. Ocurrió en el Campeonato de España absoluto del pasado junio.

«No me esperaba ser el 78 de 100, pensaba que terminaría de los últimos»
Jairo Ruiz , Triatleta

«Mis compañeros del CAR y yo llevábamos varios años diciendo, a modo de broma, que estaría bien que compitiera con ellos alguna vez. Entreno con gente sin discapacidad. Todos son de categoría junior, sub 23 o absoluta y siempre entrenamos juntos pero no competimos, ya que yo participo en paralímpico y ellos en olímpico. Al final me clasifiqué para el Campeonato de España de distancia sprint y no me lo pensé. Sabía que ellos lucharían por ganar la prueba y que mi objetivo era no quedar de los últimos, pero no dejaba de ser curioso estar todos juntos en el momento de la salida», explica Ruiz sobre cómo se gestó su participación en esta competición.

Lejos de sus previsiones, Jairo terminó en el puesto 78 de 100, una gran posición teniendo en cuenta su limitación. «El segmento en el que estoy más perjudicado es en la natación, por el brazo. Cuando salgo del agua estoy de los últimos. En ciclismo voy a ritmos similares que los demás. Aun así, no me esperaba esa marca, pensaba que terminaría sobre el 90», reconoce el atleta, que llegó al Campeonato absoluto por méritos propios.

No ha recibido ningún trato de favor por su estatus de paralímpico. Tanto la clasificación a la prueba como la carrera en sí la ha desempañado de la misma forma que el resto. «Hay una norma que dice que si te doblan estás eliminado, lo mismo pasa conmigo», justifica Jairo. Con esto, el almeriense no buscaba ser un altavoz que reivindicase que son igual de aptos que aquellos que no tienen ninguna discapacidad, que lo son. Simplemente lo hacía por su satisfacción.

«A nivel personal ha sido un gran logro. No estaba buscando que se abriera la puerta a que siempre compitamos contra atletas sin discapacidad, eso no lo vería razonable. Tenemos el Campeonato de España de triatlón paralímpico y está dividido en categorías según la discapacidad, que al final es lo más lógico. Pero si una persona tiene un tipo de discapacidad que le permite cumplir las normas de esa carrera y puede clasificarse no se le tienen que poner límites para que participen», concluye.

Además, el pasado mes de julio, el Comité Paralímpico Español y Cervezas Ámbar presentaron un acuerdo de patrocinio de dos años de duración por el que la empresa cervecera apoyará a la delegación española en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Jonathan Stordy, propietario y CEO de Ámbar mencionó que «apuestan por personas que crecen ante la dificultad y son capaces de todo». Deportistas como Teresa Perales se mostraron agradecidos porque cada vez haya más integrantes en el plan ADOP -política destinada a la subida de becas que perciben los deportistas paralímpicos con la finalidad de reducir la diferencia entre las becas de olímpicos y paralímpicos-.