El jugador del Betis Energía Plus Costa, en el encuentro ante el Bilbao Basket (Foto: Juan Flores)
El jugador del Betis Energía Plus Costa, en el encuentro ante el Bilbao Basket (Foto: Juan Flores)

(70-64): El Betis Energía Plus amuralla San Pablo ante Bilbao Basket y pone velocidad de crucero

El cuadro verdiblanco sigue invicto en su cancha

Por  17:30 h.

Definitivamente, el Betis Energía Plus ha amurallado su cancha, cumpliendo escrupulosamente con el primer mandamiento para pelear por el ascenso. Ante un rival directo, el equipo verdiblanco enseñó los dientes, se acorazó en San Pablo y logró una victoria con valor doble para situarse ya igualado con los vizcaínos en la tabla y la confianza, tras cuatro triunfos consecutivos, por las nubes. Le costó cerrar el partido, pero es que no hay victoria regalada en la LEB Oro. Esa lección está ya más que aprendida.

Imperial en el despegue, el Betis arrolló de salida al Bilbao Basket. El 9-0 de bienvenida dejó aterido de frío al invitado y Mumbrú tuvo que detener la sangría con un tiempo muerto. No le fue mucho mejor en el resto del primer cuarto al Bilbao Basket, entre otros motivos porque el Betis no aflojó el pistón. Bropleh abrió la zanja de los diez puntos (12-2), Enechionyia dobló en el marcador (14-7) y Bropleh siguió engordando la ventaja (19-9).

En ese momento, la distancia entre un equipo y otro era sideral. Los vizcaínos tenían un agujero en el puesto de tres por las bajas de sus dos aleros y Bropleh se encargó de ahondar en esa herida. Las constantes vitales del Bilbao eran bajas, todo lo contrario que las del Betis, hambriento y voraz. Un parcial de 9-3 (31-19) reforzó su autoridad en el partido, hasta ese momento indiscutible. A partir de ahí, en su momento de mayor debilidad, despertó el invitado a través de un parcial de 4-10 (35-29). Salió entonces al quite Dani Rodríguez para sacar del entuerto al equipo albiverde, que se marchó al intermedio con una renta menor (40-34) de la que debió tener.

Extrañamente, el partido se le complicó al Betis en el tercer cuarto. Tuvo enormes problemas para anotar. El Bilbao Basket sólo podía salir a flote a través de la defensa y a ello se dedicó, reduciendo los daños en su tablero a través del rebote y buscando el triple como casi única vía de alimentación. Esta parte del plan les falló a los vizcaínos, que llegaron a San Pablo con la sospecha de que tenían un problema en el tiro exterior y se fueron de Sevilla con la absoluta confirmación. Al final del tercer cuarto firmaban un 19 por ciento (4/21). Se había atascado el Betis, pero el 9-10 de ese parcial le permitía mantener el control (49-44). Siempre fue suyo, en realidad, aunque alguna vez peligró, fruto sobre todo de la tozudez del Bilbao.

El ingreso de Tunde, con su hiperactividad, le aportó vitaminas al equipo, así como el regreso de Borg, el mejor de los verdiblancos por su dinamismo, versatilidad, lectura de las situaciones y capacidad productiva. Siempre lúcido, a una velocidad más que el resto. Acabó con quince puntos y 20 dígitos de valoración. El sueco replicó los conatos del Bilbao Basket, y puso los diez de ventaja con menos de cinco minutos para el cierre (60-50). Aún rezongó el invitado, un incordio, primero con dos triples de Huertas y luego con otro de Brown. Al Betis, que mantuvo el temple, le bastó con acertar desde el 4,60 para atar la quinta victoria y mandar un recado al resto de implicados en la zona noble de la tabla: el equipo de Curro Segura ha puesto ya la velocidad de crucero.