Obi Enechionyia, en un lance del Betis Energía Plus-Força Lleida (RBB)
Obi Enechionyia, en un lance del Betis Energía Plus-Força Lleida (RBB)

Al serial triunfal del Betis Energía Plus en casa le faltaba una gran remontada (77-68)

El Betis sigue sumando y se medirá en la Copa Princesa al Bilbao Basket

Por  23:40 h.

No hay jeroglíficos sin solución para el Betis Energía Plus, que firmó la decimocuarta victoria consecutiva en un partido desigual, de contrastes. A un pésimo primer tiempo (34-44) le dio la réplica con un segundo marca de la casa (43-24), sobresaliente, a la altura de este equipo que acaba con nota la primera vuelta, invicto en San Pablo y con un margen ya de tres triunfos sobre el segundo y el tercer clasificados. El escenario es inmejorable.

Para que la noche rompiera en felicidad medió remontada. Visto cómo transcurrió el primer tiempo y las penurias que pasó el Betis, que encarase el intermedio sólo diez puntos abajo era la mejor noticia (34-44). Fue, en esos dos primeros cuartos, un equipo irreconocible el verdiblanco, huérfano de sus señas de identidad. Quizá contagiado del frío de la noche, su inicio fue desangelado. Lo aprovechó el Força Lérida, que completó un primer parcial impoluto. Impulsado por las muñecas de Djuran, letal en el triple, el conjunto ilerdense desactivó al Betis. Fallaba al completo el engranaje del equipo, agarrotado, sin fluidez ni tracción. Los pívots del Força Lérida hacían daño y nunca se abrigó en el perímetro el Betis, que concedió lo nunca visto. Sólo la garra de Almazán sostuvo el equipo, siempre a rueda del invitado, que promediaba a esas alturas un 57 por ciento en el triple (8/14) frente al 18 (2/11) de los locales.

Quedaba mucho partido, medio para ser exacto, pero suficiente para el Betis si rescataba su mejor versión. Le sobró incluso tiempo para remontar. Se desperezó con la contundencia ya vista tantas veces, sacando el mazo y desplumando al Força Lérida a través del vértigo y la intensidad, sacando a su rival del partido en dos minutos abrasadores zanjados con un parcial de 10-0 (44-44) que encendió la mecha de la remontada. Resultó una reacción huracanada que le cambió el paso al Força Lérida, reduciéndolo a la mínima expresión y secando todas sus fuentes anotadoras, salvo a Mbaye, quien se batió como un titán en la zona.

Todos los fuegos lo apagó el Betis, que aceleró y firmó un parcial de 19-2 (53-46). Se había apoderado del rebote el Betis, que ahora sí atacaba con voracidad en el tablero catalán, y se marchó cinco arriba al final del tercer cuarto (59-54). Abrió después brecha con un parcial de 9-2 (68-58) amasado entre Costa y Almazán, símbolos del espíritu combativo de la segunda unidad. De los 17 tantos de desventaja del segundo cuarto (15-32) a los 17 de renta en el último tras triple de Almazán (77-60). Jugó al despiste medio partido el Betis, sin gas, y en la otra mitad descorchó todo su potencial para abrochar una primera vuelta impecable. La Copa Princesa la disputará el 8 de febrero contra el Bilbao Basket.