Joaquín se seca las lágrimas tras la eliminación del Betis con el Valencia (EFE)
Joaquín se seca las lágrimas tras la eliminación del Betis con el Valencia (EFE)

Análisis del Betis: Dos varapalos seguidos y un nuevo reto ambicioso: «La cuarta plaza»

Una semana «maldita» lo ha dejado sin dos de sus tres competiciones; el vestuario hace piña y se vuelve a fijar cotas importantes

Por  3:51 h.

Todavía no hay ningún bético que se haya recuperado. Ni del club, ni de la afición. Los dos varapalos consecutivos han hecho mucho daño en el ánimo de todos. Uno, el europeo, porque nadie lo esperaba por el rival. El otro, el copero, porque priva de jugar una final que, encima, iba a ser en casa. Es momento, por tanto, para el análisis, para ver qué ha fallado. Pero también para levantar el vuelo, para no bajar los brazos, porque todavía quedan tres meses de competición. Y, de hecho, en el vestuario lo tienen claro. No quieren poner excusas y saben que en una semana ha habido dos golpes muy duros para los béticos. Y no hay mejor manera de devolver la ilusión a los suyos que con un reto de lo más ambicioso: «Luchar por la cuarta plaza». Lo dijo abiertamente Quique Setién justo después de la eliminación y se ha repetido desde entonces en la caseta verdiblanca. No como objetivo, ya que todos saben que ese pasa por estar entre los seis primeros. Pero sí como meta exigente a modo de darle un nuevo vuelco a la temporada.

Stade Rennais

La eliminación europea fue un fracaso. Por el rival, por la ronda, por las formas. Por todo. Nadie desde el club quiso poner paños calientes. Se asumió el error y se centraron las fuerzas en arreglarlo con el pase a la final de la Copa. La Liga Europa no era un objetivo en sí, de hecho, de las tres competiciones era la tercera en prioridad. Pero todos fueron y son conscientes de que la equivocación fue grave.

Valencia

Otro palo en la rueda bética. En este caso, una decepción. Al Betis, a este Betis que todavía está creciendo, nadie le puede exigir que elimine a un Valencia con mucho más presupuesto, pero es verdad que, debido a cómo transcurrió el partido de ida, la desilusión se ha apoderado de los béticos. Eso y que la final, que estaba a 90 minutos, iba a ser en casa, en el Benito Villamarín. Catorce años habían pasado desde la última semifinal y, aunque todavía se están haciendo las valoraciones en caliente, lo cierto es que, si se hacen en frío, se tiene que calificar como positiva la participación copera de los verdiblancos. Eso sí, aquí el reto debe ser no permitir que vuelva a pasar tanto tiempo para repetir algo similar.

Setién

Es el gran señalado. La inmensa mayoría de las críticas han ido hacia él. Es la cabeza visible del equipo y no se ha librado de estar en el foco ni cuando las cosas han ido tremendamente bien. Es indudable que no hay conexión con una parte importante de la grada, de ahí que ahora sea entendible que le achaquen la eliminación. El cántabro se equivocó tanto en la ida como en la vuelta. En el Villamarín, por no cerrar el partido con ese 2-1 que era tan positivo. En la vuelta, por no querer cambiar el sistema y mantener a los tres centrales —hasta entró un cuarto pero como delantero— hasta el final cuando desde el minuto 55 estaba todo completamente perdido. Su empeño en no variar de idea, la tardanza en hacer las sustituciones durante los partidos y la apuesta fija por algunos jugadores, aunque no estén rindiendo bien, le han colocado en el centro de la diana. Si a eso le unimos ciertas declaraciones, ya tenemos todos los ingredientes para el debate. Eso sí, Setién fue el primero en decir el jueves que miraban a la cuarta plaza, que eran ambiciosos. Le tocará demostrarlo a partir de mañana contra el Getafe.

Serra y la plantilla

Centrar todos los problemas en el acierto o no de Setién sería ser muy injustos con el entrenador. Porque, aunque se haya equivocado en momentos puntuales, como así ha ocurrido, es evidente que la plantilla tiene dos problemas muy señalados que están lastrando al rendimiento. El principal está en la delantera. El club, que sí ha conformado tres líneas (portería, defensa y centro del campo) de bastante nivel, decidió comenzar la temporada sin fichar a un delantero top. Y, en el mercado invernal, los movimientos fueron Lainez, un chaval todavía por hacer, y Jesé, un gran futbolista que lleva años sin serlo y que busca rencontrarse. Tanto el primero como el segundo han dejado detalles positivos, pero está claro que con Sanabria en Italia y con Sergio León más tiempo en la grada que en el césped, el Betis tendría que haber hecho un esfuerzo para contratar a un atacante de garantías en el mes de enero. El otro problema está en el lateral. O en los laterales. Porque a Setién no le gusta Barragán, Francis todavía no tiene nivel para jugar en la elite, Junior se ha lesionado bastante tiempo y Tello, que realmente no es defensa, también ha estado varias semanas fuera.

Lesiones y rendimiento

No debe utilizarse como excusa, pero sí hay que tenerlas en cuenta para hacer valoraciones. Es cierto que fue elección del club el tener una plantilla corta y también el no reforzar ciertas posiciones, pero las ausencias de Junior y Tello han hecho mucho daño. Han provocado que hayan tenido que jugar como carrileros futbolistas que no lo son. Y lo que es peor, que sufren en esa posición cuando en otras, como son los casos de Joaquín y Guardado, sí marcan las diferencias. También se ha echado en falta que alguien se subiera al carro de Canales en estos dos partidos fatídicos. Lo Celso, de una calidad indudable, no lo hizo. Por poner un ejemplo.

Ramón Román

Ramón Román

Redactor Jefe de Deportes de ABC de Sevilla
Ramón Román
Disfrutando en la Fundación @grupocrsur de la presentación del libro "La mirada compasiva" que ha escrito el querid… https://t.co/F2DQF1MSKV - 16 horas ago