Junta General de Accionistas del Real Betis
Junta General de Accionistas del Real Betis

Un año del punto de inflexión en el Betis

El 29 de junio de 2017, Haro y Catalán recibieron el respaldo de los accionistas frente a la candidatura presentada por Salas

Por  2:54 h.

El verano de 2018 se vive en Heliópolis con menos incertidumbre que el anterior. Profesionales y aficionados afrontan una temporada ilusionante después de que el conjunto entrenado por Quique Setién haya sido capaz de lograr el pasaporte para jugar en Europa tras acabar sexto en la temporada liguera. Notable resultado para un proyecto que puso sus bases hace algo más de doce meses. En la primavera de 2017, la decepción se había hecho fuerte en Heliópolis. El Betis había acabado LaLiga en una triste decimoquinta posición de la tabla. Tres entrenadores (Gustavo Poyet, Víctor Sánchez del Amo y Alexis) habían pasado por el banquillo verdiblanco a lo largo del curso. Era necesario un golpe de efecto.

La preocupación estaba fuera y también dentro del propio club. Rafael Salas, miembro del consejo de administración del Betis desde 2015, alzó la voz para mostrar la necesidad de dar un giro a la forma de gobernar la entidad. El pacto firmado por el club con Bitton Sport, la sociedad controlada por Luis Oliver, aceleró el distanciamiento entre Salas y los encargados de llevar el mando en el consejo, Ángel Haro y José Miguel López Catalán. A finales de abril, la oposición tomó forma. Salas comunicó al presidente de la entidad la intención de solicitar una junta extraordinaria una vez finalizado el campeonato liguero para poner encima de la mesa de los accionistas un nuevo proyecto de gobierno.

El día a día de la entidad se empezó a parecer desde entonces a una auténtica campaña electoral. Salas recorrió peñas de Sevilla capital y provincia para explicar sus intenciones y buscar apoyos de cara a la junta. A mediados de mayo se desveló el nombre de sus principales compañeros de viaje. Un referente de la afición verdiblanca, el delantero Alfonso Pérez Muñoz, se decidió a acompañar a Salas. Miguel Valenzuela y Adrián Fernández Romero completaban la imagen principal de «Arriba Betis Campeón», denominación de la candidatura. «Los béticos deben elegir sin temor ni miedo. Es el momento de gritar ‘basta ya’ y dejar las complacencias que venimos aguantando desde hace siete años. Hemos dado este paso para construir un equipo campeón, que vuelva a mirar a Europa y no al descenso», dijo Salas en su presentación oficial. Por entonces, el consejo bético ya había dado su particular golpe de efecto. Una semana antes de que Salas diera a conocer su particular hoja de ruta, la entidad verdiblanca levantó la voz anunciando el regreso de Lorenzo Serra Ferrer. En su tercera etapa en Heliópolis, el balear dejaría a un lado el banquillo para encargarse de la planificación desde su cargo de vicepresidente deportivo. El propio Salas destacó el «efecto mediático» que encerraba la vuelta de Serra. Las posturas lejanas y discordantes entre ambas candidaturas parecían tener, sin embargo, algún que otro punto en común. Por ejemplo, en el nombre del posible entrenador. El cargo estaba libre y todos los caminos conducían hacia Quique Setién. El 26 de mayo, el Betis anunciaba el acuerdo con el cántabro. Con el técnico firmado y Serra buscando futbolistas en el mercado, Haro y Catalán parecían tomar ventaja. El voto de algunos accionistas relevantes como Manuel Castaño se convirtió en otro de los focos de atención.

Miguel Valenzuela, Alfonso Pérez Muñoz, Adrián Fernández y Rafael Salas (Foto: Jesús Spínola)

Miguel Valenzuela, Alfonso Pérez Muñoz, Adrián Fernández y Rafael Salas (Foto: Jesús Spínola)

Llegó el día. Votación para determinar la continuidad o no del consejo de administración encabezado por Haro y Catalán. Del total del capital social del Betis, el 31,37 por ciento tenían suspendidos cautelarmente sus derechos políticos y no votaron. Estuvo representado el 31,77 por ciento de las acciones. Había que pronunciarse sobre cada consejero. En la consulta sobre Haro, un 10,30 votó a favor del cese del presidente, un 21,16 por la continuidad y el 0,29 se decidió por la abstención. Hubo accionistas que, votando a favor de Haro, reconocieron el paso al frente dado por Salas subrayando que «quizás no es el momento adecuado». Vía libre para el consejo. Empezaron a llegar los fichajes. Pendientes también de la salida de uno de los referentes del equipo, Dani Ceballos. Mientras, en los despachos se ultimaban los detalles del pacto a firmar con Manuel Ruiz de Lopera y Luis Oliver a finales de julio. Un acuerdo destinado a cerrar el escenario judicial en el que llevaba tiempo viviendo el Betis y también para cambiar el modelo accionarial. Se registraron voces discordantes que no lo veían claro. Pero en la asamblea de noviembre, la mayoría de los accionistas dieron su aprobación al pacto.
Gran final tras un inicio irregular

La nueva grada de Gol Sur del estadio Benito Villamarín celebró por todo lo alto su estreno oficial con la victoria ante el Celta en la segunda jornada liguera. El paso firme trazado por el equipo de Quique Setién en septiembre y octubre, con triunfos sonados como el del Santiago Bernabéu, se vino abajo en noviembre. La pésima imagen en la eliminatoria de la Copa del Rey perdida ante el Cádiz y la acumulación de resultados negativos en LaLiga dejaron en una situación muy delicada al técnico. Pero el Betis fue capaz de reaccionar. La contundente victoria lograda en el derbi jugado en el Ramón Sánchez-Pizjuán impulsó a los futbolistas. Y la magnífica racha trazada en marzo y abril disparó de manera definitiva al equipo hasta las posiciones europeas.

 

Juan Arbide

Juan Arbide

Redactor de Deportes en ABC de Sevilla
Juan Arbide

@JuanArbide

Redactor de deportes en ABC
RT @Orgullo_Nervion: Benfica-Sevilla: último test antes de empezar a competir https://t.co/QCJ63XrdJb vía @Orgullo_Nervion @MontesdeOcaFran - 4 horas ago