Betis-Celta: Un descontrol que no deja a nadie contento

El cuadro verdiblanco desperdicia un 2-0 en el Villamarín para ver cómo el equipo gallego le remonta y a poco del final Canales recupera un punto de falta directa

Por  9:42 h.

El espectador neutral disfrutó mucho. El partidario todavía no ha salido de su enfado. Ninguno de los que se jugaba algo salió contento. Todos echan mano del ramillete de ocasiones falladas. El palo de Canales, el palo de Aspas, la chilena de Canales, el remate alto de Juncá, el pelotazo desde el centro del campo de Loren, el tiro de Emre Mor… Una locura, un descontrol. El Betis no supo embridar a un caballo desbocado, ni con 2-0. Era su obligación. Tratar bien la pelota, como sabe, y jugar con el resultado a favor. En el minuto 57 lo tenía ganado y en el 84, perdido. Supo hacer daño y se fue del partido incomprensiblemente. Una desconexión que pagó muy caro porque cayó en todas las trampas. No supo ser conservador cuando la ocasión lo merecía y su apuesta salió adversa. Empató, eso sí, con un golazo de Canales de falta. Una alegría final que no es completa. Un punto acompañado de lamento porque tenía los tres agarrados, aunque ya se había despedido de ellos. En definitiva, muchos sabores para un partido que sólo acaba con un empate. Fue un Betis mejor en muchas fases y peor en otras, con demasiadas caras para hacer una valoración general justa aunque esa propia inestabilidad dice mucho de su momento anímico. Necesita confianza y son partidos como los de ayer los que la merman.

La locura que invadió al Betis recordó en parte a algunos partidos del año pasado como el 4-4 contra la Real Sociedad. Se esperaba que con la ventaja del 2-0 a la hora de partido saliera a relucir el mejor arma verdiblanca en tiempos recientes: la posesión. Pero la pelota en lugar de gustar, quemaba. El Celta, que siempre presionó arriba, llegaba antes a cada balón. El gol de Maxi llegó demasiado seguido al de Junior y el correcalles se instaló sin que nadie lo solucionara. El Betis se mantenía como un equipo largo, que concedía espacios a un Celta desordenado, anárquico, imprevisible. Permitió que su rival confiara para mantenerse en un duelo que tenía agarrado. Y se le escapó con la remontada celeste ante un Villamarín congelado, que asistía a una caída dolorosa. Sí confiaron los jugadores, que fueron hacia adelante y empataron con el gol de Canales de falta en un arranque de orgullo que también permitió que el corazón se encogiera con una falta que Iago Aspas lanzó al larguero.

Fue un día contradictorio. Al Betis que hace pocos goles se le ve celebrar tres y no gana. En uno de los momentos que mejor ajusta en defensa, encaja un trío de tantos. Marcó al fin en LaLiga en la primera mitad. Se puso con ventaja con tiempo por delante en el Villamarín. Nada de esto había sucedido antes. Todo llegó en 90 minutos. Un cóctel agridulce del que Setién y sus hombres han de extraer muchas enseñanzas para corregir conceptos y consolidar otros cuantos.

Seguro que en la ciudad deportiva se pone énfasis en los 60 minutos en los que el Betis hizo lo que sabe. El Celta alternaba esperar en su campo y presionar alto. Se alimentaba de los fallos en la salida del Betis. No eran tantos. Al contrario. Carvalho encontró a Canales, que voló para una chilena que salió fuera por poco. Loren, con el tacón, deja solo a Lo Celso, quien dispara para que desvíe Sergio y Canales, con la derecha, no remacha. Okay marca en fuera de juego y responde Loren con una jugada que nace en Pau, prolonga Francis y avance hacia Lo Celso, taconazo del argentino (le devuelve la acción) y buena definición de Loren. El balón largo funciona. El Betis no cambia y su presión alta permite a Canales disparar desde la frontal y encontrarse con el poste. Es el cántabro clave en esta fase, puesto que abre vías en una zona más adelantada de la habitual.

El partido sigue demasiado abierto, con avisos en ambas áreas pero es el Betis el que parece decidir. Loren casi marca desde el centro del campo y Junior, tras pelea de Guardado, define el 2-0. El Betis tampoco se compacta ahí. Sigue tan estirado ganando como cuando tiene necesidad. Y eso le penaliza. Al Celta le queda ir con todo y Maxi marca en el primer balón que toca, que coincide con una tángana que descentró a los béticos. Nadie cierra el choque y eso beneficia al que tiene desventaja. Balón largo a la espalda de Sidnei que controla Brais y fusila a Pau. Setién tarda en activar los cambios. Los ataques béticos no se definen, Estrada desquicia por goteo pero lo peor para los locales lo ponía Maxi tras centro cómodo de Hjulsager. El Villamarín se congela. Setién quita a Sidnei y mete a Tello poniendo un 4-4-2. Una falta lejana la pone en la escuadra Canales para el 3-3. La locura deja un punto que Iago Aspas amenace con un lanzamiento libre al palo y Juncá no acierte a remachar. Estrada sólo da tres minutos pero ya no se sabe a quién perjudica. El Betis logra un punto cuando tuvo tres y también ninguno, lo que se resume en una frustración que no arregla nada.

Mateo González

Mateo González

Jefe de Sección de Deportes en ABC de Sevilla
Mateo González

@Matglez

Periodista / Journalist. Jefe de Deportes de @abcdesevilla, @AFDLP y @Orgullo_Nervion RT no significa estar de acuerdo
RT @AFDLP: Dani, sobre Joaquín: “Un futbolista con 37 años, al nivel que está, pocas veces se va a repetir” https://t.co/Iq9ziPxm6u #Betis - 19 horas ago