El Betis Deportivo celebra uno de los goles anotados ante el Utrera (Foto: Real Betis)
El Betis Deportivo celebra uno de los goles anotados ante el Utrera (Foto: Real Betis)

Betis Deportivo – Utrera (3-1): un Betis ganador y gustador, a un paso de ascender a Segunda división B

El primer filial verdiblanco se mete en la final del play off a Segunda B que tendrá lugar el sábado 25 y ya espera contrincante del duelo entre el Ciudad de Lucena y el Xerez Deportivo

Por  21:58 h.

Este Betis sí ilusiona. Porque lleva semanas sin dormir pensando en que hoy el empate valía, pero no valía, porque esto es el Betis: aquí sólo vale competir y ganar. Porque el primer filial lucha cada balón como si fuera el último que había hoy en Málaga. Porque sabe trabajar en equipo, es solidario cuando el balón lo tiene el rival y se desata cuando ve que tiene un mundo de posibilidades para que ellos mismos sueñen que pueden crearlas y son capaces de materializarlas. De este Betis sí puede estar orgulloso el aficionado heliopolitano, que vio desde su casa cómo cada jugador del Betis Deportivo se dejó la piel y el alma en el campo norte 1 del Marbella Football Center para ser mucho mejor que un intenso Utrera que no bajó los brazos ni con un 3-0 en contra: Robert, de penalti, Edgar, un fuera de serie de primera categoría, y Rodri, tras un contragolpe letal, hicieron añicos las esperanzas que no perdió el Utrera hasta el pitido final con el último gol de Sergio Navarro.

Quién le iba a decir a Manel Ruano que iba a poder contar, a falta de poco más de 24 horas para el envite más importante del curso, con Robert y Paul como titulares gracias a la suspensión cautelar del TAD de ayer. Ambos habían viajado con la expedición verdiblanca, pero no aguardaban muchas ilusiones sobre la posibilidad de poder competir en el primer partido de la fase de ascenso. No fue la única sorpresa que el barcelonés los alineara en la encrucijada de Marbella. La llave del centro del campo la traía bajo el brazo Edgar, desde la cerrajería del estadio Benito Villamarín, tras disputar varios minutos ante el Alavés en LaLiga, para ser el encargado de ser, con su mera presencia, y su brillante juego, motivación suficiente para un filial que necesitaba más moral que nunca. Mucho debió cambiar el esquema inicial que tendría previsto el técnico barcelonés dos días antes, que desplegó un 4-4-2 sobre el tapete marbellí ante un Utrera sin bajas que necesitaba ganar para pasar.

Edgar, un ‘tapado’ a otro nivel

David Ramos, que había llegado para quedarse tras fichar por el Betis en el mercado invernal, se encargó de ser el primer protagonista del partido con una doble ocasión que él mismo fundaba: primero a través de una falta y después con un disparo desde la frontal del área que hoy salvaguardaba Ayala. Los de Galván aguantaban a duras penas las primeras acometidas verdiblancas, siempre impregnadas de la intensidad que caracteriza al conjunto que lidera Ruano. De esa competitividad nació la apuesta por la clarividencia que traía Edgar con su sensación de peligro constante en la medular. De futbolista de altura, al que el bronce del premio que quiere este filial no le parecería suficiente. Porque siempre quiere más. Y porque el fútbol de Edgar valen muchísimos quilates en el Betis del futuro. El talentoso pivote mostró consistencia, equilibrio y una salida de balón exquisita desde el inicio. De ello se benefició Robert, que en el minuto ocho decidió colarse por la ventana que abría el Utrera por el interior del área y caer al suelo tras la clara obstrucción de Cachana. Santi Denia, seleccionador de la española sub 19, miraba cómo el emeritense colocaba el cuero a once metros de distancia y ponía la pelota allí donde Ayala hubiese querido llegar dos segundos antes.

Edgar aplaude a su equipo ante el lamento de Galván en el Betis Deportivo - Utrera (Foto: Real Betis)

Edgar aplaude a su equipo ante el lamento de Galván en el Betis Deportivo – Utrera (Foto: Real Betis)

Al Betis le valía el empate, por eso salió a ganar

No sentó nada bien el tanto en la parroquia utrerana. Por eso Álex Ortiz buscaba poner tierra de por medio merodeando una zona de tres cuartos en la que sería derribado para ganar tiempo y oxígeno ante este laborioso Betis. El disparo apurado de Francis, en la falta, encontraba la barrera. Javi Medina también demostraba personalidad con un disparo desde la frontal que tapaba Carlos Marín, sin necesidad de intervenir. El Utrera seguía muy vivo.

Pero este Betis gustador no levanta pasiones en el rival cuando combina con seriedad para desmontar toda estructura que se le ponga por delante. Edgar aprovecharía un sensacional centro de Rodri para peinar un balón que comenzaría a enterrar todas las esperanzas que recorrieron kilómetros desde Utrera. Vino para jugar y destacar, la promesa verdiblanca, y ser importante con un filial que sabe que le queda muy poco tiempo para disfrutar de él. El cabezazo que puso el segundo en el electrónico malagueño fue sólo otro ejemplo de la superioridad mostrada sobre el tapete. Casi calcaba la acción el sallentino con otro testarazo que casi ampliaba aún más la distancia.

Del posible 2-1 al 3-0 de Rodri

Pero el Utrera seguía insistiendo pese a la falta de atino. Tuvo que esforzarse de lo lindo Geovanni para evitar el 2-1 después de que Julio Alonso casi introdujera el esférico en su propia portería tras un potente centro de Francis desde el flanco izquierdo. La diligencia de los once jóvenes dispuestos por Ruano sobre el tapete marbellí puso de manifiesto la gran capacidad del técnico barcelonés para no dejar nada a la suerte en ningún tramo del partido.

Mientras tanto, el Utrera seguía jugando sin miedo, pero con nervios. No hay nada en el fútbol que libere más que lo primero. No hay nada que te ate más a una dinámica negativa en sólo 90 minutos que lo segundo. Por eso al cuadro de Galván le quedaron grandes algunas situaciones que encontraban respuesta en la intensidad heliopolitana. Se benefició todo lo que quiso el segundo plantel bético de una banda derecha sin dueño, por ejemplo. Y, en la grada, Haro empujaba como uno más desde el municipio marbellí para que las decisiones arbitrales -al menos éstas- fueran decididas con la imparcialidad que merecía el equipo.

Se cumplía el minuto 30 de primera mitad y con él llegaba un nuevo gol para las filas verdiblancas. Temible fue el contragolpe armado por Raúl García, en el carril del ocho, cediendo a Rodri para sellar el tercero de la tarde. Antes había buscado la sentencia el de Olesa de Montserrat, de cabeza, haciendo que Ayala se ganara el jornal. Ni el disparo de Javi Medina a través de varios rebotes conseguía que Carlos Marín tuviese que hacer grandes alardes para evitar el primer gol en contra. Demasiada presión para un Utrera que veía cómo todas sus ilusiones se iban derrumbando en los 30 primeros minutos en los que recibió un tanto por cada diez minutos que supusieron una losa insalvable a lo largo del del encuentro. Con tres goles a favor del Betis, caía el sol en Marbella en los minutos finales del primer período y con él el telón de la primera mitad.

Galván le lavó la cara al Utrera, que luchó hasta el final

Jesús Galván no había dado su última palabra en la Costa del Sol. Por eso, tras una impetuosa arenga realizada en la pausa de hidratación previa al final del primer tiempo, el técnico sevillano borró su pizarra inicial y metió tres centrales con los cambios de Plusco, el perdonado Marrufo -por la cautelar del TAD- y Sergio Navarro para ganar aire y algunos metros a su equipo en el campo norte 1. Y así reordenar a un equipo muy tocado por el resultado y, sobre todo, por las dificultades impuestas desde el minuto uno por el conjunto de Manel Ruano.

No dejó de intentarlo el Utrera, que volvió a encontrarse en el partido tras el paso atrás que dio un Betis convencido de que la amplia ventaja sería suficiente para marcharse a Sevilla con el pase a la final en el bolsillo. Primero lo intentó a través de un disparo de Sergio Navarro a bote pronto tras una soberana dejada de Plusco con el pecho, que se marchó fuera como el intento de Kiki Padilla tras un buen disparo que no veía el arco verdiblanco.

Marrufo sostenía la última esperanza del equipo de Jesús Galván, y por medio de un disparo de falta, dio el gran susto del partido a Carlos Marín. El guardameta la mandaba a un córner del que nacería el primer gol utrerano que permitía recortar distancias en Marbella con la rúbrica de Sergio Navarro. Ruano movía ficha e introducía a Simón y Mizzian para tratar de narcotizar el encuentro con el 3-1. De hecho, era el propio Simón el que recorría la distancia justa entre el cuarto gol y el remate de Rodri, que encontraba la omnipresente figura de Ayala. No estaba cerrado, ni mucho menos, el pase a la final del play off debido a un correoso Utrera que lo intentó de todas las formas. Incluido un disparo desde el centro del campo, obra de Jairo, que sólo esperaba Marín para suspiro casi definitivo del campeón del Grupo X de Tercera.

El futuro del Utrera en la fase de ascenso exprés se tornaba del mismo color que lucía hoy el cuadro de Galván: oscuro. Supo rehacerse pese a ahogarse en el pozo del 3-0 que edificó el equipo de Ruano a la primera media hora de juego, y demostró competir hasta el último segundo -vio la roja Vicente, fruto de la impotencia-, pero nada impidió que el Betis Deportivo celebrase el pase a la final del play off de ascenso a la liga de bronce. Porque hay metales que sólo se consiguen cuando se fraguan en el fuego de la competitividad. El filial del Betis, este Betis gustador y ganador que quiere Pellegrini en el primer equipo, tendrá la oportunidad de luchar frente al ganador del Ciudad de Lucena – Xerez Deportivo que se jugará mañana con el objetivo de firmar un puesto en la Segunda división B 2020-21.

Betis Deportivo: Carlos Marín; Julio Alonso, Luis Martínez, Geovanni, David Ramos; Edgar (Meléndez, m. 72), Paul, Baena (Calderón, m. 80), Rodri (Simón, m. 63), Robert (Ndo, m. 80) y Raúl (Mizzian, m. 63).

CD Utrera: Ayala; Núñez, Cachana, Álex del Río, Jairo; Álex Ortiz (Vicente, m. 72), Titi (Marrufo, m. 45), Kiki Padilla, Javi Medina (Josemi, m. 80), Arana (Plusco, m. 45) y Francis (Sergio Navarro, m. 45).

Árbitro: Muñoz González, del Comité Andaluz. Amonestó con tarjeta amarilla a Raúl, Francis, Cachana, Kiki Padilla, Carlos Marín, Sergio Navarro, Josemi y Marrufo. Expulsó a Vicente con roja directa.

Goles: 1-0 (m. 8): Robert. 2-0 (m. 21): Edgar. 3-0 (m. 30): Rodri. 3-1 (m. 63): Sergio Navarro.

Estadio: Campo norte 1 del Marbella Football Center.