Los jugadores del Betis Energía Plus alzan el título de campeones de la LEB Oro (Foto: Juan José Úbeda).
Los jugadores del Betis Energía Plus alzan el título de campeones de la LEB Oro (Foto: Juan José Úbeda).

Betis Energía Plus: un equipo ganador que rompió los mejores pronósticos

Así rindieron todos los jugadores que condujeron al Betis de regreso a la ACB

Por  10:24 h.

Se les firmó con un objetivo muy claro y único, devolver en una sola temporada al Betis Energía Plus a la ACB, y lo consiguieron conformando un grupo muy ambicioso que conquistó primero la Copa Princesa y después ascendió en tiempo récord.
Dani Rodríguez (8,4 puntos, 2 rebotes y 3 asistencias de media). La experiencia al servicio del colectivo. Se sabe la LEB Oro de memoria. Juega, hacer jugar y asume la responsabilidad anotadora en momentos importantes con esa habilidad suya para generarse tiros de media distancia a través del bote y la lectura del pick&roll.
Costa (5,5/2,3/2,6). Ya había ascendido la pasada campaña con el Baxi Manresa y en Sevilla ha sumado desde un rol secundario, muchas veces como integrante de la segunda unidad que revolucionaba al equipo. Acabará el curso en el Monbús Obradoiro.
Dee (12/2,8/1,4). Encaja en el retrato de anotador compulsivo. En el Araberri se convirtió en el máximo realizador de la LEB Oro. Este año se ha contenido en otro rol diferente: producir lo máximo en menos minutos. Ha jugado más que nadie y en la recta final ha aumentado exponencialmente su potencial anotador. Su rango de tiro es elevadísimo. Un bombardero. Queda por ver cómo podría rendir defensivamente en un nivel superior.
Borg (9/2/1,4). Quizá sea el exterior de mejores cualidades físicas, por explosividad y piernas. Tiene un buen repertorio ofensivo. En la LEB Oro se ha mostrado, a ratos, muy desequilibrante; cuando estuvo en la ACB fue, en cambio, un jugador de complemento. Su final de temporada ha sido fantástico.
Bropleh (10,6/3/1). El jugador de mayor impacto en las primeras jornadas. Su fiabilidad en el tiro exterior es indudable. Ha promediado casi un 45 por ciento de acierto siendo el tercero en número de lanzamientos, por detrás de Dee y Enechionyia. Puede jugar al poste y ayudar en el rebote. Ha tenido picos de rendimiento muy elevados en la primera vuelta.
Almazán (6,4/2,6/1,3). El capitán. Pegamento para el grupo, jerarquía y liderazgo. Se convirtió en el mascarón de proa de la segunda unidad dando ejemplo de esfuerzo, compromiso, solidaridad y profesionalidad, una serie de intangibles fundamentales. Tira del carro, como Dani Rodríguez.
Malmanis (5/2,5). Siendo el ala-pívot titular la mayoría de los partidos, muchas veces no regresaba a la cancha cuando le llegaba el momento de descansar. Tiene talla y talento, pero le falta la madurez propia de los años. Normal. Sólo tiene 23, así que el margen de evolución parece evidente. Desde las esquinas luce un elevado porcentaje en el lanzamiento.
Enechionyia (10,5/4,2). Rápidamente se adaptó a la LEB Oro y evidenció buenas condiciones atléticas y técnicas. Es un cuatro moderno, que abre el campo (42 por ciento de efectividad en el triple). De todas las armas ofensivas que dispone, es su favorita. Así ha desatascado numerosos partidos, con rachas demoledoras en el tiro. También ha jugado de alero. Parece un elemento ideal para que demuestre si tiene o no condiciones para la ACB.
Tunde (3,9/4). Llegó de la LEB Plata con un contrato temporal y, visto su rendimiento, con qué energía y compromiso se entregaba a la causa, el club lo renovó dos veces para que acabara la temporada. Ha aportado intangibles que a un pívot de bajo tamaño le permiten ser competitivo: intensidad, músculo, intimidación y contundencia en la finalización.
Samb (3,4/3). El comodín interior. Un jugador que nunca sobra en una plantilla que se plantee el objetivo del ascenso. Puede hacer muchas cosas y todas suman. Trabajo y trabajo. Casi siempre ha formado la segunda unidad de los pívots junto a Tunde. Su facilidad para anotar de tres le ha dado otro recurso ofensivo al equipo.
Stainbrook (8/4,7/1,6). En la LEB Oro es sinónimo de éxito. Pívot a la vieja usanza, se encuentra más cómodo en las inmediaciones del aro que jugando por fuera, al carecer de tiro exterior. En los tableros se mueve con inteligencia y gran habilidad en la finalización. Es sólido desde el tiro libre. Lo penaliza para la ACB su condición de extracomunitario y que físicamente no sea un pívot atlético.
Marcius (3,6/2,4). El club lo fichó recién operado de la rodilla, así que su debut se hizo esperar y luego le costó entrar en la dinámica del equipo y encontrar su sitio en una rotación interior repleta pívots de todas las clases. El jugador menos empleado por Curro Segura de todos los fichados.
Vlahovic y Da Silva. Jóvenes canteranos de participación testimonial en los partidos. El primero, escolta, ha entrado en varias convocatorias tras la lesión de Bropleh. Frente al TAU Castellón anotó dos triples en el segundo cuarto. Da Silva, base, jugó unos minutos a buen nivel en Lérida.