Ángel Haro y José Miguel López Catalán (Jesús Spínola)
Ángel Haro y José Miguel López Catalán (Jesús Spínola)

Betis: Europa cierra el círculo tres años después del 23-S

En 2015, Haro y Catalán superaron la junta del 23 de septiembre con un decálogo para cambiar el club que en Atenas cumple todos sus puntos

Por  5:29 h.

Europa. Era lo que faltaba. Tres años después todo está cumplido. El Betis que era y el que es. Un círculo cerrado. En 2015 esta semana de septiembre estaba plagada de nervios y de promesas, de una cita que se aproximaba para cambiar el futuro del club. La mayoría creyó. Se representó en un 27,4 por ciento contra el 25,9 de la opción fracasada. Y los resultados ya son presente. Aquel decálogo se cumplió punto por punto. Gol Sur, reparto accionarial, paz social, canteranos en el primer equipo, participación de los béticos… Y el Betis aterrizó ayer en Atenas para encarar mañana al Olympiacos en su regreso a la Liga Europa. La misma semana que aquel 23 de septiembre de 2015 en el que todo cambió al tomar las riendas del club Ángel Haro y José Miguel López Catalán, quienes con muchos más aciertos que errores han sabido sanar las heridas que aquel largo conflicto dejó en el Betis y otorgarle una salud tal que desafía a los techos que, de manera natural por vía deportiva o económica, se le pueden plantear.
En aquella semana de 2015, días antes del encuentro en el hotel Silken Al-Ándalus entre el Betis del futuro, hoy presente, y el del pasado, representado por Manuel Castaño, la atención en Heliópolis estaba focalizada en este debate. En un club que estaba soltando la intervención judicial, que matenía un importante paquete accionarial suspendido (31,38), recién ascendido, con un presupuesto modesto (45 millones de euros), con la amenaza del regreso de los sentenciados por la Justicia por haber hecho daño al club y con el hastío general por ver cómo el crecimiento esperado no se materializaba. Haro y Catalán, unidos en Ahora Betis Ahora, plantearon diez propuestas que han ido superando en los poco más de mil días de gobierno que llevan en la entidad, primero con Juan Carlos Ollero como presidente y después ya con el empresario nacido en Villaverde al frente pero compartiendo el papel de consejero delegado con López Catalán.
La puesta en marcha de los medios oficiales del club, las facilidades económicas para que los béticos llenen el estadio (con 50.373 socios y lista de espera), la atención a los niños (este domingo se celebra su día especial en el estadio), la potenciación de la cantera (Junior, Loren y Francis en el primer equipo más el rendimiento deportivo y económico de Fabián y Ceballos), la atención a las secciones del club (fútbol femenino, fútbol sala y, posteriormente, baloncesto, ya todas integradas), un club más participativo (con la opción de que los accionistas minoritarios puedan votar en las juntas), la construcción del Gol Sur, una entidad más exigente y profesional (con mejoras en todas las áreas, como en la deportiva tras la imprescindible llegada de Lorenzo Serra Ferrer), un Betis unido (ya sin conflictos accionariales, sociales ni judiciales en su día a día) y, por último, el crecimiento deportivo, palpable en el sexto puesto de la pasada campaña, el incremento de nivel de la plantilla y el estreno de mañana en Europa.

 

Obviamente no ha sido un camino de rosas para Haro y Catalán, que tuvieron que dedicar mucho esfuerzo (para culminar lo que emprendieron tantos y tantos béticos) al acuerdo accionarial final y a su explicación a los béticos, que se entregaron a la compra de las participaciones para una atomización real, lejos de la mayoría absoluta del 51,34 de Farusa, ya que ahora quienes más acciones tienen son los consejeros delegados con aproximadamente un diez cada uno. Y que también cometieron imprecisiones como en las contrataciones y salidas precipitadas de Eduardo Macià y Miguel Torrecilla como directores deportivos, las divergencias con Juan Carlos Ollero o el descenso del filial a Tercera.

 

En todo caso, el resultado final de esta travesía de tres años cumple casi fielmente el guión establecido cuando trataron de convencer a los béticos para lograr el apoyo que abrió las puertas de este presente. Ahora en el Betis no se habla de conflictos judiciales sino de las expectativas de un equipo bien armado a las órdenes de Quique Setién y con jugadores impensables no hace tanto como Bartra, William Carvalho o Lo Celso en sus filas, que presentará en la próxima junta un presupuesto aproximado de 130 millones de euros, lejos de las incertidumbres de su gobierno en cada cita asamblearia, con un director deportivo referencia e indiscutible como Lorenzo Serra Ferrer, con un estadio remodelado no sólo en el Gol Sur, cerca de albergar un partido oficial de la selección española, vencedor del último derbi que se ha jugado en cada campo, con un aumento importante de los ingresos por publicidad y marketing, así como de los abonos y entradas y con el reconocimiento de diferentes estamentos de la progresión de un club que aspira cada vez más alto.
En esa línea se pronunciaba, antes de tomar el vuelo a Atenas, Ángel Haro desde el aeropuerto de Sevilla. El presidente bético señalaba que «estar en Europa es muy importante porque representa crecimiento deportivo y de la entidad. Nos gustaría llegar lo más lejos posible, pero nos ha traído hasta aquí la humildad y el trabajo. Si nos olvidamos de eso, caeremos en el fracaso. Debemos optar a estar de forma asidua en Europa pero eso se consigue con trabajo». Ese es uno de los puntos del siguiente plan que tienen entre manos Haro y Catalán, que incluye la nueva ciudad deportiva y terminar el estadio.

Mateo González

Mateo González

Jefe de Sección de Deportes en ABC de Sevilla
Mateo González

@Matglez

Periodista / Journalist. Jefe de Deportes de @abcdesevilla, @AFDLP y @Orgullo_Nervion RT no significa estar de acuerdo
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