El Gol Sur del Villamarín, en el derbi de la 2018-19
El Gol Sur del Villamarín, en el derbi de la 2018-19

Betis-Sevilla: Pasión, igualdad y fiesta final verdiblanca

Joaquín hizo estallar de alegría al Villamarín en un nuevo derbi sin incidentes

Por  11:23 h.

Pasó el derbi. Y lo ganó el Real Betis. Alegría bética y tristeza sevillista. Porque, digan lo que digan en otras ciudades, el sevillano es el enfrentamiento cainita más bonito de, al menos, todo el territorio nacional. Se vive en las familias, se disfruta en la calle y se juega en el terreno de juego. Nunca pueden considerarse estos partidos más que tres puntos. Porque la guasa perdura si uno le gana al otro hasta la disputa del siguiente. Y con el jugado anoche en el estadio Benito Villamarín no va a ser diferente.

 

Las altas temperaturas durante prácticamente toda la jornada fue la nota predominante. Aunque eso no fue óbice para que tanto en Heliópolis como en Nervión el derbi comenzara a vivirse desde temprano. Y no sólo en ambos barrios, puesto que en otros arrabales, como la Macarena y Triana, grupos de amigos también se juntaban para empezar a prepararse para un nuevo derbi. Dado que la amistad no entiende de colores en jornadas así, los grupos eran mezclados y ya podían verse los habituales piques sanos de las horas previas. En el barrio bético, máxima tranquilidad en las primeras horas, pero las calles aledañas al Villamarín se fueron llenando de seguidores verdiblancos. Todos ataviados con sus camisetas, bufandas y banderas para darle el máximo colorido posible al graderío del estadio. La tarde iba avanzando y los aficionados heliopolitanos iban calentando las gargantas, eso sí siempre buscando algún refrigerio, con los cánticos habituales de apoyo a su equipo… Y también acordándose del eterno rival. En Nervión las horas previas a la salida de los aficionados sevillistas hacia el campo de Heliópolis eran parecidas. Un trozo de sombra era un bien muy preciado en la tarde de ayer en toda Sevilla. Los ánimos en el lado sevillista iban aumentando cuando comenzaron a acercarse hacia la zona vallada en el Sánchez-Pizjuán en la que la Policía controlaría a los aficionados antes de salir hacia el Villamarín. Como siempre, andando. Esta vez no hubo canje de entradas, puesto que los seguidores tenían en su poder sus localidades desde el viernes. Mientras, en el hotel de concentración habitual del primer equipo sevillista, también se concentraban muchos seguidores, puesto que querían darle el último apoyo a los jugadores de Pablo Machín. Por allí apareció el Director de Fútbol del club sevillista, Joaquín Caparrós, que se dio su particular baño de masas. Primero salían los sevillistas hacia Heliópolis y luego lo hacía el autocar oficial del equipo nervionense. Todo perfectamente controlado.

 

Mientras, en los aledaños del Villamarín el ambiente creció definitivamente con la llegada del autobús del equipo de Quique Setién. Desde la salida del hotel de concentración hasta la nueva puerta de cristales del estadio bético. Pocos metros de distancia. Mucha separación de los aficionados por el cordón policial habitual, pero aún así, los ánimos de los aficionados a buen seguro que eran escuchados por el equipo. En el terreno de juego, el primero en bajarse fue el presidente Ángel Haro. Le siguió Setién y el primero de los futbolistas fue Aïssa Mandi. También compareció con sus compañeros el nuevo jugador bético, Giovani Lo Celso, que no pudo ser convocado por los clásicos problemas burocráticos -el futbolista argentino viaja hoy para incorporarse a la concentración de la selección de su país y no regresará hasta la próxima semana. A los pocos minutos llegó el autobús del Sevilla, recibido, como suele ser habitual con cánticos en contra. El primero en ganar el Villamarín fue el presidente José Castro y después uno a uno fueron bajando del vehículo oficial y entrando en el estadio todos los jugadores y el cuerpo técnico liderado por Machín. Caparrós no llegó con el equipo, sino que lo hizo en el minibús de los consejeros. Los golpes en los cristales y la música del interior del vehículo se escuchaban desde fuera.

 

Ya dentro del Villamarín los aficionados béticos fueron poblando los asientos poco a poco. Con la salida al calentamiento de los jugadores el beticismo se vino arriba y pitó a los futbolistas del Sevilla. Mientras, en la esquina reservada para los aficionados visitantes, los 548 nervionenses poblaron también su parte del campo y comenzaron a animar a su equipo.

 

Con la salida de los jugadores al campo, el ya clásico tifo. Con todo el Villamarín coloreado de verdiblanco, desde el Gol Sur se desplegó una pancarta en la que se podía leer «si fallan las fuerzas, mírense el escudo. No hay nada más bonito en el mundo». Esa frase fue el mensaje motivador del entrenador del Betis Deportivo, José Juan Romero, antes del encuentro definitivo de ascenso de Tercera a Segunda B hace dos temporadas ante el Lorca. Esa frase fue respondida por los sevillistas con otra: «Mirad el nuestro y temblad». Durante el partido, cánticos de los aficionados para cada equipo y también contra el otro. Lo normal. El estallido de júbilo llegó primero con el gol de Joaquín para los béticos y al final con el pitido del árbitro. El Betis volvía a ganar a su eterno rival en el Villamarín doce años después y se celebró en todo el estadio. Los jugadores se acercaron primero al Gol Norte y después al Gol Sur. Fiesta total.

 

Un derbi internacional

La llegada de Takashi Inui ha provocado que el derbi sevillano haya llamado la atención en el país asiático. Durante la semana, varios medios de comunicación han seguido al Betis, para que en Japón se conozca la dimensión de este partido tan pasional. Pero incluso se pudo ver a algunos aficionados japoneses con las camisetas verdiblancas, con el nombre del exjugador del Eibar y el dorsal «8» que lleva en el Betis.

Jesús Sevillano

Jesús Sevillano

Jesús Sevillano

@JSevillano83

Periodista deportivo, escribo en http://t.co/ERTftMrtAv http://t.co/vdsWcQ6hNn y ABC de Sevilla
RT @AFDLP: Joaquín, baja el domingo y duda para Milán https://t.co/27Jh5KZe4J #Betis - 11 horas ago