Dani Ceballos
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Dani Ceballos, las lágrimas de una madre por un sueño

El canterano, en edad juvenil, debutó el sábado ante la Real Sociedad

Por  23:55 h.

Fue lo único bueno del día del descenso del Betis. Un chaval de Utrera saltó al campo con el número 46 cumpliendo un sueño mientras las lágrimas de su madre mientras besaba un crucifijo de madera eran captadas por las cámaras de televisión. Fue un día de confusión, como el que genera su apellido, puesto que nuestro protagonista se llama Dani Ceballos pero en los documentos oficiales figura sin la ese final en el apellido. ¿El motivo? Un error en el Registro que hace que media familia sí tenga esa consonante final y que él y su hermana menor, no. En la camiseta y en el acta lleva su apellido sin la ese, por cierto. Las lágrimas fueron de pasión y de emoción, se cumplía un sueño en un entorno de descenso.

Hablamos de un chico de edad juvenil que no ha pasado por el Betis B para dar el salto al primer equipo y ser otra de las noticias de ilusión de futuro en este Betis de catarsis inmediata. Enfocó la temporada para ser el mediocentro del División de Honor pero Calderón se quedó prendado de su condiciones en el primer entrenamiento que organizó con los canteranos. Ahí lo fichó para ejercitarse con los profesionales y tuvo el sábado su oportunidad. Tímido y de familia humilde que tiene como sustento de vida el negocio de una churrería junto a los Salesianos de su Utrera natal y donde reside, Ceballos comenzó su carrera deportiva en los benjamines del Sevilla y estuvo en la carretera de Utrera hasta edad infantil. Los dos años de cadete los pasó en el equipo de su pueblo hasta que Jesús Sánchez, ahora en el Sevilla, lo reclutó para el preferente juvenil del Betis y pasó al División de Honor a principios de esta temporada. Estudiante de peluquería, parece que algunos de sus compañeros de la plantilla pasarán por sus tijeras en breve. Representado por You First Sports, tiene como ídolo a Andrés Iniesta, con quien coincidió en el Barcelona-Betis y al que le pidió una camiseta pensando en quedarse la suya verdiblanca. Sin embargo, el azulgrana le pidió la bética y tuvo que dársela para cambiarla. Ahora espera que la oportunidad no sea de un día y poder seguir jugando en este tramo final de la temporada heliopolitana.