Eder Sarabia y Setién, durante el Milan-Betis en San Siro (AFP)
Eder Sarabia y Setién, durante el Milan-Betis en San Siro (AFP)

Eder Sarabia: “Con el 2-0 nos faltó tranquilidad, madurez y poso para controlar”

"Ante el Celta, más que un cambio de jugadores, que estaba previsto y lo hablamos, lo que necesitábamos era un cambio de variantes tácticas", afirma el segundo entrenador de Setién

Por  23:02 h.

Eder Sarabia, segundo entrenador del Real Betis, ofrecía una entrevista al programa Heliópolis, de Betis TV, en la que repasaba la situación actual del equipo. “Es verdad que el aficionado nos pide que hay que cambiar de sistema, sobre todo cuando no ganas, como el año pasado. Pero la realidad no es esa, no depende de un sistema, sino que lo que hagas, que hay que hacerlo bien. Por suerte este año hacemos muchas cosas bien y muy a menudo pero nos falta esa precisión en los metros finales para que eso que generamos se convierta en gol. Nos generan pocas ocasiones pero nos falta eficacia. No hay sistema infalible. Ni jugar con 2-3 delanteros te asegura marcar más goles ni defender con 6 defensas, los impide. Hay que hacer lo que sea pero mejor”, afirmaba el ayudante de Quique Setién.

 

El vasco reconocía que “indudablemente LaLiga es muy competitiva y competida, que cualquiera le gana a cualquiera. Ante el Celta hicimos una primera parte bastante buena. Nos hemos puesto un nivel de exigencia muy arriba. Nosotros mismos en el vestuario, igual. Queremos muchas veces tener el sometimiento total al rival, cuando fallamos dos pases nos frustramos, cuando nos hacen un contraataque estamos inseguros… Jugar todo el rato en campo contrario, generar 20 ocasiones y eso es muy difícil. Tenemos que saber que hay momentos como nos pasó seguramente en la segunda parte, un poco por la ansiedad de lograr la victoria que nos diera la tranquilidad. Era un partido que planteamos de ir arriba, presionar, sabíamos que el Celta, que es un equipo ofensivo, iba a dejar espacios y fuimos más verticales cuando pudimos. Es verdad que con el 2-0 se la jugaron y no tenían nada que perder, fue un partido muy de ida y vuelta y ahí nos faltó algo más de tranquilidad, madurez y poso para controlar. Intentamos ajustarnos a los cambios de ellos y entre que durante el partido en el campo es difícil cambiar, esta ansiedad del jugador y del ímpetu se te complica un poco y que teníamos enfrente uno de los mejores ataques de LaLiga”.

 

Sobre la tardanza en hacer los cambios, Sarabia manifestaba que “la primera parte es muy buena y nosotros casi siempre jugamos bien dentro de lo que nosotros entendemos. Getafe no fue un buen partido, lo mismo que en Santander sobre todo en la primera parte. Pero todo lo que hacemos es para ganar. No es porque sea más bonito o porque nos guste dar 50 pases. Ganar es la finalidad pero hemos elegido un modelo. Dentro de eso, y con cosas muy avanzadas este año, casi siempre hemos jugado bien. Hemos merecido ganar en Vitoria, un equipo que está arriba y tuvimos 5-6 clarísimas. El Valladolid nos llegó una vez y media y nosotros por último pase o centro o remate que no fue eficaz no ganamos. Bajo nuestros parámetros casi siempre jugamos bien y por eso muchas veces no entendemos que sea necesario un cambio. Un jugador que a veces no está tan fino lo cambias por eso o por su perfil. Ayer más que un cambio de jugadores, que estaba previsto y lo hablamos, era un cambio de variantes tácticas. Nosotros estábamos planteando que Loren y Sergio (Canales) en la presión iban como delanteros a sus centrales. Gio (Lo Celso) con su pivote al que viniera y entre William (Carvalho) y Andrés (Guardado) al que viniera por dentro. Nos salió muy bien. En Milán hicimos algo muy parecido. En la segunda parte ellos cambian, meten tres centrales, con Juncá como carrilero, Hjulsager en el otro y dos puntas más claros con tres por dentro. Ahí necesitamos ajustar. Nosotros intentamos corregir eso. Que Gio no fuera por dentro a su pivote, sino que fuera con Hugo Mallo, Loren con Cabral y Sergio con Roncaglia. Y los carrileros tenían que encargarse más de los suyos. Son cosas que no acabamos de ajustar bien del todo. La vorágine del partido, esa ansiedad, el ímpetu del jugador… Junior muchas veces se incorporó al ataque en ocasiones no muy claras y nos desprotegimos atrás. En el cambio de Joaquín dices dónde le pongo aquí o allá. A Gio lo veíamos cansado pero no queríamos quitarlo porque entendíamos que nos iba a dar adelante. Joaquín nos da unas cosas y nos quita otras de carrilero, como en el tercer gol, que le cuesta volver. Nosotros las cosas que la gente ve las vemos y analizamos pero tienes que ir tomando decisiones en base a lo que ves, intuyes que puede pasar y para mejorar la dinámica de ese momento del equipo o algún jugador que no esté tan fino o que ves que te puede dar algo más”.

 

Acerca de la reclamada pausa de los partidos con la ventaja ante el Celta, Sarabia afirmaba que “también porque ellos nos exigen un partido diferente. La primera parte sí que fuimos capaces de tener posesiones más largas, 3-4 casi de un minuto, una de ellas la que acaba en la chilena de Sergio Canales. El Celta ya con 2-0 se va a arriba y nos marca al hombre muchas veces y provoca un partido de ida y vuelta que le conviene, tiene muchísima pegada arriba y nosotros entramos en ese partido. No tenemos esa tranquilidad para decir ‘ahora toca otra cosa’. Lo intentamos comentar. Hoy en la charla lo hemos dicho. Después del partido vas viendo cosas. Esto no nos había pasado este año, salvo en Milán, que estuvimos algo apretados al final y tuvimos que defender. Son cosas que un día tiras de un lado y pierdes del otro. Y sabemos lo que no hicimos bien. Seguramente este partido en otra dinámica lo ganamos 4-2. Ahora tenemos esta dinámica que el remate de Maxi (Gómez) le pega a Marc (Bartra) y entra. Si no sale fuera y 2-0 y ganamos tranquilamente”.

 

Además, se refirió a otras cuestiones:

 

El estilo: “Hay dos cosas innegociables: la esencia e intentarlo hasta el final. Un día puedes estar más o menos acertado, pero este equipo lo va a intentar siempre y siempre va a buscar la portería contraria. Si perdimos ayer no fue por meternos atrás, sino por querer. Es nuestra filosofía, nos gusta y entendemos que le gusta a la gente. Somos valientes, optimistas, queremos atacar y defender mejor desde el ataque. Ayer pecamos de esas cosas, bueno, pero preferimos que sea de esa forma que de otra más cobarde”.

 

Teoría de la manta: “Nuestro crecimiento el año pasado no fue defensivo, fue ofensivo. Y el crecimiento ofensivo nos permitió defender mejor. Y este año por eso nos estaban creando muy pocas ocasiones, porque estábamos atacando muy bien. Es verdad que en la segunda parte atacamos peor, no tuvimos capacidad para hacer posesiones largas, la perdíamos más fácil. Veíamos el espacio, queríamos ir hacia adelante y la pérdida nos pillaba saliendo y un poco desprotegidos… Y luego es vedad que hubo dos o tres situaciones, sobre todo el tercer gol, que estamos dos o tres contra uno en banda, y cuatro o cinco contra tres por el medio, y les sale un centro perfecto con la zurda que es su pierna menos hábil y entre Sidnei que no llega, Pau que tampoco y Aissa que se puede despistar un poco, Maxi la mete. Es verdad que cometimos errores, el fútbol es un deporte muy complicado, y ante un equipo que es de los mejores de LaLiga en efectividad si no el mejor, que entre Iago y Maxi llevan 14 goles, pues lo pagamos”.

 

Está costando tener regularidad: “La realidad es que nos ha faltado en un 80% la eficacia, es así, no es echar la culpa a los delanteros ni a los centrocampistas. A veces no estás tan fino. Ayer le pegas y va al palo en vez de dentro, o cuando Taka (Inui) se queda en Vitoria delante del portero en una jugada que él mete siempre pues la echa fuera. O Tonny (Sanabria) cuando quiere regatear al portero, también. Creo, sinceramente, que hemos hecho muchísimas cosas bien, pero nos ha faltado esa precisión o esa eficacia. Y eso, nos ha ido mermando un poquito. Pero aun así, las cosas hay que analizarlas con perspectiva. Estamos en la Liga Europa líderes de uno de los grupos más complicados. Es verdad que no hicimos un buen partido en Copa, pero dejamos encarrilada la eliminatoria, que ya hemos visto que le ha costado a todo el mundo salvo al Madrid, que nadie ganó por más de uno. Y en Liga, que es verdad que nos gustaría tener cinco o seis puntos más, y que sinceramente creo que los merecemos, pues bueno… Es la competición que te permite fallar un poco más, está fallando todo el mundo porque todos juegan bien, todos los equipos están bien trabajados y con argumentos. La realidad es que nosotros, que somos un equipo que le exige mucho al rival, los rivales juegan muy mentalizados contra nosotros porque saben que el día que no están tan bien, sufren mucho. Ayer el Celta dio sus mejores registros físicos de toda la temporada, y nos ha pasado con muchos equipos. Y vamos a jugar contra otro equipo y da sus mejores registros, es el día que más corre… porque le exigimos mucho al rival. Eso también es bueno para nosotros porque nos hace subir nuestro rendimiento y lo que estamos ofreciendo. En ello estamos, en intentar ser mejores, crecer cada día… Que si un día mejoramos una cosa no perdamos en otra. Y respecto a la perspectiva, el año pasado, después de la jornada 15 que perdimos contra el Atlético de Madrid, teníamos 18 puntos. Este año estamos en la jornada once y tenemos trece. Hay cinco puntos de diferencia y fíjate luego dónde acabó el equipo. El míster siempre ha transmitido eso, intentar mirar las cosas con perspectiva, ver que hay un modelo, un camino, una manera de jugar, que no se hacen las cosas por hacer, que hay mucho trabajo detrás y además es algo que se ha demostrado que es eficaz. Si tienes la pelota, haces jugadas bonitas, pero pierdes siempre, y el año pasado acabaste el duodécimo y este año estás haciéndolo mal… pero no es el caso. El año pasado se acabó muy bien, muy por encima seguramente de las expectativas, teniendo en cuenta de dónde venía el equipo, de años difíciles. Eso es un poco lo que también nosotros nos gustaría que se entendiera y se tuviera un poquito más de paciencia y de que el futbolista se sienta un pelín más respaldado en momentos determinados. Entendemos que la gente quiere empujar, animar, pero a veces hay momentos en que notas ese pequeño runrún en el campo y eso al futbolista a veces le atenaza, y no tenemos quejas evidentemente porque la afición siempre está ahí, pero hay una frase que sí la leo mucho en redes sociales y es que juntos somos más fuertes. Si el beticismo se une en este momento en que se está haciendo todo bien desde arriba, que hay un proyecto, una manera de jugar, que cada vez vienen mejores futbolistas, va a llegar a donde queremos seguro. Igual no en un mes ni en tres, pero sí en dos años”.

 

Hasta qué punto preocupa la situación: “Esa es la palabra, la frustración porque vemos que hacemos muchas cosas y no estamos teniendo el fruto. Es por la eficacia. Quitamos el partido del Levante, que te ganan 0-3, y vamos a Vitoria y merecemos ganar sobradamente, en Grecia igual, y hasta Valladolid, el equipo merecía tener tanto en Europa como en LaLiga muchos más puntos. Ha hecho fútbol y juego en ataque, en defensa, en transiciones, ha puesto todo lo que tenía que poner para ganar. Pero me acuerdo del remate de cabeza de Sanabria contra el Athletic, que era el 3-2, que estaban con uno menos por lo que le habíamos exigido, porque su plan era ir a hacernos faltas, cortar el juego, ser muy agresivos, porque si no saben que salimos y les generamos peligro. Ese plan también tiene el riesgo de cargarte de tarjetas y una expulsión. Empezamos 0-2 pero el equipo hace muchas cosas bien, y tenemos esa de Tonny que le pones ahora 100 balones iguales y los mete los 100, y esa no entró, y tendríamos dos puntos más. La realidad es que lo hemos puesto en el campo y lo hemos merecido”.

 

Después del partido de Valladolid: “Después vamos a Milán y jugamos uno de los mejores partidos de la temporada y es así, es hace 10 días. A veces pensamos que Milán ha sido hace una década y ha sido hace 10 días. En Getafe fue un partido duro. También recuerdo de que antes de que pasara nada sacamos un córner y tiene Sidnei una en la frontal del área, solo, que la echa arriba. Hoy lo hablamos en el vestuario, el fútbol muchas veces depende de detalles. También al revés, si ayer Iago Aspas chuta su falta cinco centímetros más abajo en vez de pegar en el larguero, la enchufa. Al final, son detalles, pero en el 90% de los partidos de esta temporada hemos estado muchísimo más cerca de ganarlos que de perderlos. Ahí es donde nos tenemos que ocupar, no preocupar, de que se haga bien, y en saber por qué no se ha hecho bien y qué hay que corregir”.

Redacción

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