Fabián, en sus lágrimas tras un derbi, en el primer gol del 3-5 en Nervión, en categorías inferiores y con su madre, exempleada del club
Fabián, en sus lágrimas tras un derbi, en el primer gol del 3-5 en Nervión, en categorías inferiores y con su madre, exempleada del club

El regalo de Fabián

Se va un jugador del Betis pero quedará siempre un bético

Por  3:28 h.

Se ha ido Fabián del Betis. El niño que llegó con ocho años. Ese rubio menudo, con un flequillo y melenita peculiares y una zurda que encandilaba desde muy pequeño. Creció con las rayas verdes y blancas tatuadas en el cuerpo y así se las lleva a Nápoles, donde las tapará con otra camiseta. Es la ley de un mercado que vive una inflación tremenda pero que con ella capta a base de un billete tras otro a talentos de este calado. Fabi, ese chico de Los Palacios tímido, el mismo al que le costó rehacer su juego cuando pegó el estirón de 30 centímetros en seis meses cuando pasó de infantil a cadete. Ese chico que, gracias a su fútbol, le dio un trabajo a su madre. Chari, la protagonista del spot de la campaña de abonados que ahora brilla rebasando la cifra de 35.000 locos de la cabeza. Ella llegó al Betis cuatro años después de su hijo. Fue el fútbol de su niño el que le brindó el empleo en la lavandería del club. Una estrategia de la entidad para retener al chaval. Y se marchan juntos. Primero porque él, cuando firmó en enero su último contrato en el Betis, el primero de los grandes que ahora ha multiplicado vía Aurelio de Laurentiis, le pidió que dejara de limpiar en la ciudad deportiva, que los ingresos en casa ya eran suficientes para que nadie más tuviera que trabajar. Y ella le dijo que tenía que cumplir su propio contrato con el Betis hasta junio. Y así hizo. Una señal de cómo es esa familia, un amor a una casa que siempre será la suya y en la que ha dejado el ejemplo de cómo debe comportarse un canterano para llegar a la élite.

Porque Fabián se va del Betis por la puerta grande. Dejando el doble de dinero de manera consciente al aumentar su cláusula en enero sabiendo que se podía marchar en julio. Con el sello de un futbolista que no tiene techo, con un crecimiento sensacional porque hace un año pocos apostaban de verdad por un desenlace así, cuando regresaba fortalecido físicamente del Elche pero con menos crédito que con el que se fue. Atrás quedaron las lágrimas de rabia en el Sánchez-Pizjuán con la humillación en la Copa, el cambio ante el Granada a la media hora… Setién sí lo vio claro desde el inicio, quería probar al chico y fue al que más empleó en los partidos de pretemporada. En el Santiago Bernabéu dijo “aquí estoy” y no sólo se hizo indispensable en el Betis sino que fuera de Heliópolis envidiaban su zancada, potencia, técnica y llegada. Desde aquel gol para enmarcar ante el Levante hasta la bienvenida del derbi en Nervión, con ese beso interminable agarrando el escudo. Internacional sub 21 fijo para Celades y con novias por toda Europa. Fotos para el recuerdo que se mezclan con aquella de Lugo, cuando con 18 años recién cumplidos y una fugaz etapa en el filial Juan Merino tiró de él en el momento más complicado. Y falló una ocasión clara que algunos aún se la recuerdan a pesar de lo que ya ha conseguido. Llevaba el 52 y vivieron su estreno con pasón Alejandro y Yamila, sus hermanos, con los que siempre se ha sentido muy unido y con quienes ha compartido la pasión por el fútbol puesto que el primero jugó en el Mosqueo y la segunda se ha desempeñado como guardameta. Admiró siempre a Ronaldinho, Pirlo y Lampard y tuvo un gracioso bautizo con la clásica novatada de la primera plantilla: bailar “La Macarena” delante de sus compañeros. Luego, en su alocución, con cierta timidez inicial, le dio las gracias a Merino y gritó el “Volveremos”. Como así hizo el equipo a la categoría que le correspondía. Fue su primer gran servicio. El penúltimo, dejarlo en Europa. Y el último, hasta ahora, llenar las arcas con 28,5 millones (los que quedarán en el Betis), el traspaso más caro de la historia del club y de cualquier jugador sevillano, para que su marcha duela algo menos. Fabián volverá, como lo hicieron Luis del Sol y Joaquín, pero ahora vuela hacia ese nivel al que aspiran en Heliópolis, donde tienen que desprenderse de algunos de sus mejores hombres para seguir subiendo peldaños y evitar mañana que vender sea cuestión necesaria para crecer.

Mateo González

Mateo González

Jefe de Sección de Deportes en ABC de Sevilla
Mateo González

@Matglez

Periodista / Journalist. Jefe de Deportes de @abcdesevilla, @AFDLP y @Orgullo_Nervion RT no significa estar de acuerdo
RT @FACEceliacos: ¡¡¡ C O N S E G U I D O !!! 🏆 Tras muchos años de trabajo por parte de FACE y sus asociaciones finalmente Defensa permit… - 6 horas ago