Joaquín posa para ABC de Sevilla en las instalaciones de Montecastillo (Foto: Paco Martín)
Joaquín posa para ABC de Sevilla en las instalaciones de Montecastillo (Foto: Paco Martín)

Joaquín, veinte veranos a pleno rendimiento

Impulsado por el técnico Fernando Vázquez, el portuense pasó en el verano del 2000 a convertirse en jugador de la primera plantilla bética

Por  4:20 h.

«Puede que lleve viniendo aquí los mismos años que tiene el hotel…». La frase, escuchada a las puertas de las instalaciones jerezanas de Montecastillo el pasado viernes por la tarde, lleva la firma de todo un símbolo bético, Joaquín. Se acabó el periodo de vacaciones para los futbolistas y mientras media España se ha marchado a la playa o la montaña y la otra media tacha días en el calendario buscando el mes de agosto, el balón empieza a rodar por los campos de entrenamiento.

Raro ha sido el verano de los últimos años en el que el Betis no ha pisado Jerez de la Frontera en pretemporada. Los entrenadores se fueron sucediendo y en la mayoría de la ocasiones la entidad apostó por Montecastillo para llevar a cabo la primera fase del trabajo veraniego fuera de la ciudad deportiva Luis del Sol. En Jerez ha dado sus primeros pasos el Betis de Rubi, como también lo hicieron en su día los proyectos de Quique Setién, Javier Irureta, Paco Chaparro y Héctor Cúper. En la mayoría de ellos estuvo presente el propio Joaquín, que conoce a la perfección el césped en el que ahora soporta con profesionalidad y alguna dosis de buen humor las cargas de trabajo del nuevo cuerpo técnico bético. «Efectivamente, así es», señala el capitán cuando se le recuerda una de sus primeras presencias en Montecastillo.

Fue en junio de 2001 cuando el Betis acudió a Jerez en busca de tranquilidad para preparar un partido decisivo en la lucha por el ascenso a Primera división contra el Recreativo de Huelva. Paco Chaparro y Luis del Sol se habían hecho cargo del equipo unos meses antes tras la destitución, precisamente, del técnico que hizo debutar a Joaquín, Fernando Vázquez. El portuense sonríe cuando se pone en marcha la máquina del tiempo. Agosto del año 2000. El Betis vivía tiempos más que complicados. El equipo estaba recién descendido a Segunda división y se avecinaban tiempos de cambio en la composición de la plantilla. En unos pocos meses, los que fueron de mayo a agosto, se pasó de ver un once titular en el que destacaban nombres como los de Vidakovic, Finidi, Alexis y Alfonso a otro en el que entraron con fuerza Capi, Varela, Arzu y un tal Joaquín.

Manuel Ruiz de Lopera había firmado al técnico gallego para la siempre complicada tarea del ascenso. Y en Galicia, concretamente en Mondariz, llevó a cabo el Betis parte del trabajo de pretemporada. Era finales de julio y el inicio del campeonato en Segunda se iba acercando. En tierras gallegas no estuvo Joaquín, pero el portuense vivió un punto de inflexión en su carrera justo cuando la expedición bética regresó a Sevilla. «Fernando Vázquez me dijo una mañana que si era capaz de aguantar bien un entrenamiento me convertiría en jugador del primer equipo. Y ahí estaba yo, corriendo como el primero, junto a los Cañas, Merino y compañía… Al acabar, el entrenador vino y me dijo ‘enhorabuena, ya eres uno más de la plantilla’. Nunca se me olvidará….», rememora Joaquín 19 años más tarde, en declaraciones a ABC de Sevilla.

Joaquín, junto a su padre, en las instalaciones de Montecastillo, en 2002 (Foto: Paco Martín)

Joaquín, junto a su padre, en las instalaciones de Montecastillo, en 2002 (Foto: Paco Martín)

Joaquín fue de los últimos en montarse en el tren del Betis 00-01 pero de los primeros en hacerse con un cartel de titular. El 3 de septiembre, en Santiago de Compostela, en la jornada inaugural del campeonato, el canterano fue uno de los elegidos para ser titular. Apenas había participado antes en unos cuantos encuentros amistosos pero los que tenían que tomar las decisiones lo empezaban a tener claro con él. «Recuerdo que antes de ir a Santiago, Del Sol me dijo que estuviera tranquilo. ‘Joaquín, estás capacitado para hacerlo’, me comentó. Que un mito como él me dijera esas palabras significó mucho para mí…». Casi dos décadas después, el ahora capitán sigue emocionándose cuando recuerda aquellos primeros pasos. Y lo hace poco después de que una persona tan significativa como su propio padre le visitara el pasado domingo en Montecastillo. Otra de las fotos clásicas de cada verano. Aurelio Sánchez, acompañado de sus familares, observando a su hijo en el césped. Como si fuera el primer día. Desde un discreto segundo plano. Orgulloso de lo que ha hecho Joaquín en su carrera e ilusionado por lo que pueda llegar. «Me acuerdo también como si fuera ayer cuando mi padre vino a traerme en coche a la concentración del Betis. Yo había jugado el Mundial de Corea con la selección y cuando llegué a la puerta del hotel estaba lleno de cámaras de televisión…».

Por entonces, Joaquín ya era un futbolista de Primera división. Desde su estreno en el campo del Compostela al famoso partido de cuartos de final ante los anfitriones del Mundial ni siquiera habían pasado dos años. La carrera del portuense empezaba a tomar velocidad. El interés de equipos importantes, nacionales y extranjeros. La mágica temporada 04-05 en Heliópolis, con la plaza de Liga de Campeones y el título de Copa del Rey. La marcha al Valencia. El paso por Málaga y la experiencia en Italia. Precisamente el verano de 2015 fue uno de los más complicados por la negociación mantenida con la Fiorentina. Fue una pretemporada difícil, aunque el último día todo se solucionó. Joaquín regresaba a Heliópolis. Pronto se cumplirán cuatro años de aquello y nadie se atreve a poner fecha de caducidad a la carrera del capitán. A sus espaldas carga ya, ni más ni menos, que con 20 pretemporadas en el fútbol profesional.

Joaquín bromea en Montecastillo, en 2002, junto a compañeros como Arzu, Juanito y Alfonso (Foto: Paco Martín)

Joaquín bromea en Montecastillo, en 2002, junto a Arzu, Varela, Juanito y Alfonso (Foto: Paco Martín)

Joaquín y Maldonado, en Montecastillo, en 2003 (Foto: Raúl Doblado)

Joaquín y Maldonado, en Montecastillo, en 2003 (Foto: Raúl Doblado)

Joaquín Sánchez llega a la concentración jerezana en 2006 (Foto: Paco Martín)

Joaquín Sánchez llega a la concentración jerezana en 2006 (Foto: Paco Martín)