Juanma Rodríguez, director deportivo del Betis Energía Plus
Juanma Rodríguez, director deportivo del Betis Energía Plus

Juanma Rodríguez: «El ADN de este equipo lo queremos para el futuro»

El director deportivo del Betis, pieza clave del ascenso, hace balance de una temporada inolvidable en San Pablo y habla también de los planes para ACB

Por  13:00 h.

Es el gran arquitecto de este Betis Energía Plus que ha arrasado por la LEB Oro y ha levantado dos títulos: el de campeón de la categoría y la Copa Princesa. Toda la vida vinculado al baloncesto, llevó a la cima al Unicaja y en su primera gran temporada como director deportivo del conjunto verdiblanco Juanma Rodríguez  ha dejado una evidencia casi más importante que los propios resultados y las victorias: que el club, mucho tiempo después, tiene un plan.

-¿Imaginó alguna vez un año tan redondo?

-Si tengo que ser honesto, en absoluto. Sabía que iba a ser una temporada muy difícil. Nunca nos podíamos imaginar un final tan feliz, pero ha sido gracias al compromiso, la unión y el trabajo que se ha hecho. Por eso se ha logrado esto con tanta suficiencia.

-Hacer un equipo ganador con doce jugadores y un entrenador nuevos, sin incidencias de lesiones además, es muy difícil.

-Es difícil, sí. Hay un componente de fortuna, sobre todo en el tema de las lesiones. Ha habido mucha ilusión por parte de todos en sumar y ser un equipo. Tuvimos una reunión con el cuerpo técnico y los jugadores donde explicamos qué era la liga, dónde estábamos y qué queríamos conseguir. Cuando terminamos, varios jugadores veteranos me comentaron que les había encantado porque nunca nadie en anteriores equipos les había dicho que había que subir por obligación y que era un reto muy bonito. Habíamos trabajado en hacer una plantilla equilibrada, complementaria en puestos, dándole importancia al factor humano. Ha habido una química especial entre ellos y una excelente gestión del cuerpo técnico liderado por Curro Segura. No tenemos ningún tipo de queja. Jugué en el Mayoral Maristas histórico que ascendió y este grupo me recordaba a aquél por la química especial, la unión y el compañerismo.

-¿Con qué récord se queda?

-Uf, difícil. Me quedo con todo. Va a pasar mucho tiempo para que alguien bata estos récords. Me quedo con ganar tantos partidos seguidos, 18 que son 19 con el de la Copa. Eso, en cualquier liga profesional de cualquier disciplina, es muy complicado.

-Que el equipo siguiera ganando tras los objetivos es otra satisfacción más.

-Sí, eso demuestra el ADN que tenía cada jugador y que, cuando se han puesto en común, ha sido algo imbatible. Bien es cierto que teníamos en la plantilla cuatro o cinco que aportaban un gen competitivo bestial. Borg, Dee especialmente, Stainbrook, Tunde, Almazán, Dani Rodríguez, Costa… Casi todos. Se entrenaron la última semana como si nos jugáramos algo.

-¿Es importante que el jugador perciba que hay una autoridad en el club que exige unos mínimos?

-Entiendo que sí. Sabía que teníamos que transmitir desde el minuto uno lo que queríamos. En aquella reunión escribimos tres letras en mayúsculas en la pizarra: ACB. No había otra opción. Expliqué que no iba a permitir la bajada de brazos, perder de 40 y no competir. Ha habido entrega, compromiso absoluto. Era importante transmitirlo. Luego cada uno ha hecho su parte. No es una cuestión de una persona ni de dos, sino de todos. Hemos estado encima de los jugadores, arreglado problemas personales, levantado el ánimo de gente que estaba jugando un poco peor o llamado la atención por alguna tontería o pecado de juventud. Se ha entendido con normalidad y tranquilidad. No sólo no les ha afectado al rendimiento sino que los ha mejorado. No me atribuyo ningún mérito. Había que marcar una línea, poner orden y trabajar con normalidad. No ha habido disciplina marcial o militar sino una convivencia normal entre gente muy sana y profesional que se ha llevado de maravilla.

-Prescindir de los que tanto han ganado no debe ser tarea agradable.

-No lo es, pero hay que ser profesional y mirar por lo mejor para el club. Necesitamos otras cosas para otros objetivos. Este grupo queda para la historia. Ha logrado los dos primeros títulos del club. Aunque sea en una segunda liga, ya sabemos lo difícil que es. Dicho esto, ahora pasamos a otro nivel, a otra liga. Los jugadores son coherentes, inteligentes, profesionales, lo entienden. Hay que tomar decisiones. Dependerá del presupuesto y tenemos claro que, en una situación de igualdad o duda entre uno nuevo y el que ya ha estado con nosotros, nos quedamos con este último. Porque nos conoce y se va a embarcar en otra aventura maravillosa dejándose la vida. Estos jugadores lo han dado todo, han funcionado a las mil maravillas y han hecho una temporada inolvidable.

-Ya ha tomado decisiones. ¿La evaluación de la plantilla está hecha?

-Más o menos está hecha. Dependerá del presupuesto. Hay unos jugadores que nos pueden ayudar, otros con los que tenemos dudas y otros que dependen de la situación presupuestaria. Está todo muy abierto y podemos tomar decisiones hasta el 30 de junio. Ya hemos comunicado algunas bajas. La de Marcius, por ejemplo. Tiene más calidad de la que ha demostrado, pero su situación física no se lo ha permitido. Y la de Stainbrook, porque pensamos que la ACB es muy exigente para él a nivel físico.

-¿Qué perfil de jugador no encajará en la próxima planificación?

-Intentaremos no traer a nadie que no conecte con el ADN que ha marcado este grupo y queremos para el futuro. Queremos gente comprometida, con ilusión y ambición, gente que vea aquí una oportunidad para ellos y sus familias. La ACB es muy exigente a nivel atlético, físico y también en capacidad defensiva y de tiro. Buscamos equilibrio. Lo más importante es repetir la receta de la LEB Oro sabiendo que en la ACB los jugadores tienen otro caché, otro tipo de contratos y hay más egos. Lo intentaremos minimizar haciendo un grupo que sea sólido y funcione como equipo. En principio, haremos una plantilla larga. Si la haces corta y hay lesiones, luego puede que vayas al mercado y no encuentres lo que quieres. Es difícil fichar cupos. Serán doce, quizá trece si podemos. Dos bases, un escolta que haga de tercer base, dos «doses», dos aleros -uno de ellos que pueda hacer el «cuatro»- y cinco o seis hombres grandes, con un pívot haciendo de «cuatro y medio». Si hay lesiones, queremos que esté todo estudiado y cubierto.

-¿Físico y componente atlético es lo que necesita la plantilla?

-Es una de las claves, sí, y la capacidad defensiva del equipo. Si tienes físico y defensivamente eres sólido, miras más hacia arriba que hacia abajo. La capacidad de tiro también es muy importante. A eso hay que añadir hambre, ambición y buena gente. Es la receta perfecta.

-A Dee lo descubre Asier Alonso, su mano derecha, para el Araberri. ¿Se puede experimentar en fichajes así, como Obi o Tunde, para la ACB?

-Antes de que viniera Asier, ya buscábamos un tirador y él era el mejor. Lo llamamos y nos dijo que, a nivel humano, no era un diez, sino un doce. Es así. Ha sido el gran pegamento del equipo. Buscamos un tirador especialista y no lo descartamos. Tiene grandísimas virtudes, pero vemos alguna debilidad de cara a la ACB en las que ha ido mejorando durante el año. Tenemos dudas y veremos en su momento porque lo que te da en el día a día y al grupo suma mucho más de lo que pudiera restar en el campo. Si no fuera extracomunitario, estaría renovado ya, así de claro.

-¿Tunde tiene opciones?

-Puede tener alguna opción, se lo hemos comentado a su agente, que necesitamos esperar. Vamos a ver. Estamos muy contentos de su rendimiento. Necesitábamos otro registro de capacidad atlética, intimidación, salir al bloqueo arriba, transmitir esa energía… Eso nos lo ha dado con creces. En cuanto se puso en forma, ha sido un espectáculo. Pero no podemos olvidar que viene de la LEB Plata y tiene algunas limitaciones. Ha mejorado en algunas cosas. Igual en una plantilla larga en la ACB tiene opciones repitiendo la receta. Él está encantado con el club, con la ciudad y la oportunidad que le hemos dado. Se quede o no, ha relanzado su carrera. No le faltarán ofertas y me alegro mucho.

-¿Puede influir a nivel de presupuesto que el Betis no vaya a Europa?

-Espero que no y que el club, el año que viene, ya en ACB, vaya siendo cada vez más autosuficiente a nivel de copatrocinios, mejores ingresos derivados de la televisión al estar en una liga mayor, abonos… Si conseguimos esa mejora, no será tan dolor de cabeza el presupuesto ni habrá que pensar tanto en la clasificación del Betis de fútbol. Tendremos el presupuesto necesario para cumplir los objetivos.

-¿Tiene previsto estar aquí mucho tiempo?

-Ojalá. Di un paso importante en mi vida cambiando de ciudad. Estoy aquí muy a gusto. Cuando se gana todo es maravilloso. Sí digo que quiero conocer al club y a mucha gente cuando perdamos. Digo conocerlos en el sentido de que, en esos momentos, hay que tener calma, tranquilidad y no hay que ponerse nervioso. Mi idea el año que viene es intentar consolidarnos en la ACB y el siguiente pegar un estirón hacia arriba. Y si podemos jugar competición europea, fenomenal. Me gustaría estar aquí. Sería bonito empezar desde abajo y llegar hasta ahí.

-¿Pasa el futuro por jugar a medio plazo alguna competición europea?

-Tenemos que tener la ilusión de consolidarnos el año que viene mirando más hacia arriba que hacia abajo. Si lo hacemos, daremos otro pasito más. Hay que ir poco a poco. Soy un hombre de baloncesto, un privilegiado de poder trabajar en esto y poder hacerlo aquí. Venir a trabajar es un gustazo, no una obligación, y espero seguir disfrutando mucho tiempo.