Los jugadores béticos celebran el primer gol ante el Levante (Foto: EFE).
Los jugadores béticos celebran el primer gol ante el Levante (Foto: EFE).

Levante-Betis: Una victoria nacida de la madurez

El Betis fue muy superior a un Levante al que sentenció en la segunda mitad con el gol de Chema, en propia meta, y el de Sergio León tras pase de Adán

Por  9:56 h.

Sabía que iba a ganar. La pelota era suya, el rival sólo corría preso de sus incertidumbres y todo iba a caer por su propio peso. No fue fácil porque en Primera nada lo es. Maduró el encuentro, lo cocinó a fuego lento, preparó su triunfo con una paciencia marca de la casa. Acogió el balón hasta hacerlo extraño al oponente, al que desgastó de tal manera que acabó persiguiendo sombras. Marcó con un gol de córner y otro de saque del portero, dos caminos más rústicos que la belleza de su control, de sus triangulaciones, de superioridad. Para ganar todos los caminos son buenos. El Betis tiene el suyo propio. Por el que otras veces ha tropezado pero que esta campaña le sirve para presumir ya de 36 puntos y una séptima plaza que expide el pasaporte hacia el sueño de todos: Europa. Ganó la primera prueba de la semana del salto. Escaló cuatro posiciones y ya es el primero de su liga particular, aunque tiene a tres puntos al Sevilla, sexto. Setién, el guía de este grupo, sabe lo que tiene entre manos. Pide mesura, como la que tuvo su equipo. Calma, tranquilidad. Ya llegará. El Betis aspira a estar hasta el final luchando en esa zona, donde se decide el reparto de la ilusión. Paso a paso.

Esa paciencia no la tienen quienes persisten en la discusión de los planteamientos. Se repiten los debates bizantinos antes de los partidos, cuando se conocen las alineaciones, siempre con sorpresas. Todo es drama, los suplentes siempre serán mejores, el entrenador se equivoca. Y la pelota, tan caprichosa ella, le devuelve la razón que nunca perdió al cántabro. En su apuesa por dos laterales jóvenes como Francis y Junior que cuajaron un buen encuentro, en su fe inquebrantable en Fabián o Joaquín, en su gestión de una plantilla que fue corta pero hoy es más larga que casi ninguna de Primera porque todos cuentan, todos pueden ser titulares, todos están enchufados.

El triunfo llegó por la vía prosaica de un balón parado con remate final de un contrario y un contragolpe de dos toques nacido en un saque de puerta de Adán y una definición de Sergio León, calcando el 2-0 ante el Leganés que materializó Joaquín. Tiene más recursos el Betis, que quizás no interpretó del todo bien su abrumador dominio en la primera mitad. No lo transformó en peligro. Esa virtud se la concedió al Levante, que con dos arrancadas de Morales metió más miedo en los cuerpos verdiblancos que todas las triangulaciones béticas en el centro del campo. Abusó del pase de seguridad, de recuperar la pelota y echarla atrás, de una paciencia infinita. Luego se verá que es parte de la estrategia del resultado final pero durante el desarrollo hasta desesperó un tanto. Tuvo fases de extrema brillantez, de toques sin fin, de calidad técnica, de posicionamiento perfecto, basculaciones, apoyos… Un rondo interminable al que nunca llegaba el Levante, hecho un ovillo en su campo. Pero no cambió de ritmo el Betis, no buscó la profundidad, no se encontró con Oier más allá que con un tiro lejano de Fabián y un remate alto de Mandi tras falta sacada por Boudebouz. Desgastó a su rival, que extrañó la pelota, pero le perdonaba la vida como con una superioridad excesiva, más altivo que mortífero y sin reflejo en el marcador, que es donde importa. Que no se moviera a su favor el marcador en los primeros 45 minutos hasta inducía a la preocupación. Los azulgranas, con la lengua fuera, tenían claro que debían ir casi al límite con las manos y dejando recados en los tobillos. Y acompañando a las carreras de Morales o aprovechando los fallos en la salida béticos, como un susto de Mandi que prolongó Adán con un nefasto centro a la medular que acabó con dos intervenciones del portero. O un remate de Roger tras cabalgada de Morales superando a Francis y Mandi. El Levante se llevaba las ocasiones y el Betis la posesión, el dominio, el control y todo lo que uno quiera menos el gol, menos la ventaja.

Aparcó ese cometido para la segunda mitad, cuando sí tuvo más colmillo. El Levante dio ese paso que le desabrigó lo suficiente. Las ocasiones ya fueron sólo béticas. Joaquín se encontró con Oier tras un contragolpe con centro perfecto de Sergio León, reaparecido tras un arranque anodino. Fabián dominaba toda su zona y movía al equipo. Un córner tras disparo suyo lo sacaba Boudebouz tan bien que Mandi remataba, paraba Oier con una mano y Chema, en porfía con Javi García, hacía el 0-1 en su portería. Al fin. El Levante ya no sabía qué hacer y al Betis le vino muy bien ser paciente de nuevo. Tocar y abrir. Mandi la sacó bajo palos, eso sí, pero ya Sergio León estaba corriendo tras el pase largo de Adán para hacer el segundo. Una sentencia en toda regla. Ahí se acabó el partido. Hasta los jugadores béticos no quisieron hacer más daño. Era suficiente. El 0-2 les catapulta a la séptima plaza y llena los depósitos de ilusión. Lo tiene en su mano. Ahora, a madurarlo.

Mateo González

Mateo González

Jefe de Sección de Deportes en ABC de Sevilla
Mateo González

@Matglez

Periodista / Journalist. Jefe de Deportes de @abcdesevilla, @AFDLP y @Orgullo_Nervion RT no significa estar de acuerdo
RT @piercherubino: Reencuentro en Croacia con el gran Robert Jarni! Vaya zurda!!! Como las ponía por esa banda izquierda del Villamarin!! U… - 2 días ago