Rubén Castro en el juicio (FOTO: EFE)
Rubén Castro en el juicio (FOTO: EFE)

Rubén Castro, absuelto de los malos tratos a su expareja

La sentencia puede ser recurrida

Por  13:07 h.

Rubén Castro, jugador del Real Betis cedido al Guizhou Hengfeng de China hasta final de año, ha sido absuelto por el Juzgado de lo penal número 14 de Sevilla. La sentencia puede ser recurrida. El futbolista fue juzgado el pasado mes de mayo acusado de varios delitos de maltrato hacia su expareja, que habría cometido entre 2012 y 2013 y por los que la Fiscalía le pedía 4 años de cárcel y la acusación 8 años y 9 meses, pero el juez hoy le ha absuelto de todos ellos. La declaración de la víctima se realizó a puerta cerrada mientras que el resto de la vista oral fue pública. La defensa de Rubén Castro ha sido llevada por el abogado Francisco Baena Bocanegra. Esta resolución judicial provocará que el futbolista pueda regresar al Betis cuando concluya su contrato en China, a partir del próximo mes de enero.

Era una sentencia muy esperada y justo antes de que el calendario de verano se echara encima y llegara el mes de agosto, prácticamente inhábil para la actividad judicial, se ha conocido el fallo que absuelve al futbolista Rubén Castro de los delitos de malos tratos y agresión sexual por los que se sentó en el banquillo a finales de mayo. En la sentencia, de 18 folios, el juez concluye que no hay pruebas que enerven la presunción de inocencia del jugador. Cuestiona además el testimonio de la supuesta víctima: “Se ha echado en falta a lo largo del proceso la necesaria concordancia y coincidencia en datos que no se pueden entender fueran menores o intrascendentes. Resultan indicativas las contradicciones en las que ha incurrido a lo largo del proceso“. El juez se refiere al relato que expuso Laura en el juicio, y que no pudo ser oído por los periodistas ya que solicitó declarar a puerta cerrada, sobre lo ocurrido el 26 de mayo de 2013. Esa noche fue la última vez que coincidió la pareja en la terraza Bilindo y donde supuestamente se desencadenó el enfrentamiento que acabó con una agresión en un hotel de la capital. A raíx de ese episodio, la joven denunció al jugador iniciándose un procedimiento judicial que ha cumplido ya cuatro años.

En la sentencia se destaca cómo la presunta víctima ofreció versiones distintas ante la Policía, el juez instructor o en la vista oral sobre dónde se encontró con Rubén Castro, si había vuelto al hotel la mañana siguiente con su hija o si la pareja subió o no junta a la habitación del establecimiento hotelero. Sobre las lesiones que presentaba en el rostro  “se ha de constatar que no existe constancia, no se acredita la existencia de lesiones” hasta la tarde siguiente cuando es atendida por un médico. Un día después, al interponerse la denuncia, Laura es examinada por una forense que determina que las lesiones que presentaba la joven eran “muy evidentes” y que debieron ser visibles desde el primer momento.

Los trabajadores del hotel

Ese diagnóstico no casa, según la sentencia, con que a la mañana siguiente de la supuesta agresión, recogiera ” a su hija menor de edad y retornara al hotel (ello implica que las lesiones sean vistas por su hija menor), y que las marcas de las lesiones no fueren vistas ni por el recepcionista del turno de noche, ni por la recepcionista del turno de mañana”. El juez recuerda además que Laura justificó que hubiera regresado al establecimiento hotelero, a pesar de que había sido el escenario de una agresión, porque no “quería que su familia le viera las marcas”. Sin embargo fue a por su hija. Como ya apuntara ABC durante el juicio, el testimonio de los trabajadores del hotel han sido claves y han pesado en el dictamen judicial. La sentencia no es firme y cabe recurso de apelación ante la Audiencia Provincial. La Fiscalía solicitaba cuatro años de cárcel y la acusación particular más de ocho por lo que presumiblemente recurrirán y el caso seguirá vivo.

La instrucción y las acusaciones

En diciembre pasado, el juzgado de violencia sobre la mujer 3 de Sevilla había establecido una fianza de 200.000 euros para el futbolista, que pidió una rebaja a 6.000 euros por considerarla “notoriamente desproporcionada”, no motivada y basada solo en la petición de la acusación popular. La Fiscalía acusaba a Rubén Castro de un delito de malos tratos habituales, otro de amenazas leves y seis delitos de maltrato en el ámbito familiar, que se habrían cometido entre 2012 y 2013 y por los que le pide 4 años de prisión. Además, la Fiscalía solicitaba que el futbolista no se acerque a su expareja a menos de 300 metros ni que se comunique con ella durante dos años y tres meses. La abogada de la expareja de Rubén Castro, por su parte, reclamaba ocho años y nueve meses de prisión por un delito de amenazas leves, siete delitos de maltrato en el ámbito familiar, uno de ellos con la agravante de presencia de una menor y otro con la agravante de aprovechamiento de la circunstancias del lugar, y por un delito de agresión sexual. Subsidiariamente, la abogada Amparo Díaz pedía en su momento siete años de prisión para el futbolista por un delito de maltrato, otro de coacciones, uno de violencia habitual y otro de agresión sexual así como por una falta de injurias. En concepto de responsabilidad civil, la acusación particular solicitaba una indemnización de 150.000 euros y otros 500 euros por los daños físicos y morales ocasionados a la mujer.

En febrero de 2016, la Audiencia de Sevilla atribuyó al futbolista nuevas agresiones a su expareja, entre ellas propinarle una patada en el estómago, cogerle fuertemente del cuello o golpearle en la cara y causarle un hematoma en el ojo. La Audiencia estimó parcialmente el recurso presentado por la defensa de la exnovia, y añadió que durante la relación “fueron frecuentes las disputas verbales, incluso físicas, entre ambos” y que el imputado llegó a ejercer “frecuentes actos de violencia” contra ella. Entre las agresiones, la Audiencia cita que el 15 de octubre de 2012, cuando se encontraban en el domicilio del futbolista, este golpeó a su exnovia causándole un hematoma en el ojo izquierdo. Además relata que en marzo de 2013, la exnovia aparcó su coche en las inmediaciones de un supermercado para encontrarse con Rubén Castro y que cuando este se acercó le pidió que le enseñara el móvil y, al negarse ella, le cogió fuertemente por el cuello. El tercer hecho que añade es que el 1 de mayo de ese año, cuando la exnovia se personó sin previo aviso en el domicilio del futbolista acompañada de tres amigas y una vez dentro se produjo una discusión y un forcejeo entre ambos en el que él le propinó una patada en el estómago.

Ramón Román

Ramón Román

Redactor Jefe de Deportes de ABC de Sevilla
Ramón Román
@ManuelCamino83 Mal en el tema de las tarjetas. En la expulsión, aunque la salida del balón no la veo nada clara, c… https://t.co/Qu1CowCtN1 - 4 horas ago