Sevilla – Betis: La respuesta estaba en la eficacia (3-2)

El Sevilla festeja el triunfo gracias a su pegada ante un Betis que lamenta las oportunidades perdidas en un duelo con propiedad oscilante

Por  10:46 h.

El resultado arrasa con las valoraciones. Hace mejores a los vencedores y silencia a los derrotados. Ganó el Sevilla. Por tanto, toda la gloria se queda en Nervión. Para el Betis queda el lamento de las ocasiones perdidas. Lo que pudo ser y no fue. Porque lo que acabó siendo fue el triunfo de la eficacia. Las respuestas del derbi estaban en la capacidad de hacer gol. Como en cada partido de fútbol. No se trata de otra cosa. Emplear a once personas en pantalón corto y botas de tacos para tratar de introducir el cuero en un marco de 7,32 x 2,44 metros. La puerta de la gloria. Que se abrió más veces para los de Caparrós. Intenso, con el mapa del tesoro de los derbis. Ante un Setién a cuyo planteamiento no le cabe más crítica que la suplencia de Tello o Joaquín. Sí estuvo Canales y no Gonalons. Un Betis que disertó más sobre el manejo del balón incluyendo visitas claras a Vaclik y un Sevilla que no se anduvo con rodeos y fue más directo hacia las redes. Dijo lo que tenía que decir tres veces, mientras que Jesé tartamudeaba ocasiones reduciendo la meta al fornido cuerpo del meta sevillista, donde desembocaron en forma de desesperanza las mejores ocasiones béticas.

Es Jesé uno de los protagonistas de la noche por su impericia, haciendo del Betis un grupo incompleto, cuyas debilidades atrás se encienden cuando no se aprovechan las ventajas arriba. Bailó sobre el fuera de juego y se presentó hasta dos veces en el arranque ante el gigante Vaclik y en otra sin el portero, incluso, y con Canales solo en el otro lado pero se le apagó la lucidez allí donde cotiza más cara es. No tradujo el dominio verdiblanco en el arranque, lo que facilitó la permuta del gobierno del choque. Usufructo repartido por tramos. Cuando Munir hizo el 1-0 gracias a un servicio de Sarabia en una de esas incursiones por la fértil derecha sevilista, el Betis cayó y el Sevilla inyectó sangre en su mirada para ir a por el debilitado rival, que repetía historia de otros días desperdiciados. El Sevilla se ensañó con su presa y Ben Yedder comprobó que también hay portero en la meta bética con un Pau López salvador con la mano izquierda. Fortalecido por haber aguantado y sabiéndose fresco ahora de cabeza y cuerpo, el Sevilla aprovechó a Jesús Navas y Sarabia para iniciar la melodía que tanto gusta en Nervión. Esa presión alta que provoca robos y finalización de jugadas. Ese Sevilla de Caparrós.

El descanso hace que el Betis reinterprete su situación y Jesé iba a tener otro encuentro con la rehabilitación pero el camino estaba marcado. Mano a mano con Vaclik tras fenomenal asistencia de Canales y balón al portero. Se instalaba en el campo de un Sevilla incómodo que olía el empate. Junior percute y su centro tenso lo hace gol Lo Celso. La igualada es justa por esa fase pero el partido iba a dar otro vuelco. Porque los derbis son así. Ni tienen favoritos ni tienen dueños. El mejor Betis le regala al Sevilla con un fallo de Mandi en el corte un contragolpe que dirige Ben Yedder y convierte en fiesta Sarabia. El 2-1 es producto de la dieta de errores rivales de la que se iba a nutrir el Sevilla. El resto lo ponía una pegada descomunal El defecto visitante era la virtud local. Un fino pase filtrado de Banega deja solo a Franco Vázquez en la frontal con la zaga bética aculándose y brindándole margen para darse la vuelta y soltar su zurda para hacer de Nervión un volcán y una discoteca de cánticos.

Setién y Caparrós interpretan el 3-1 de manera diferente. El primero mete a los añorados Joaquín y Tello. El segundo busca a Promes y Aleix Vidal para doblar sus bandas y ganar en velocistas del contragolpe. Se va arriba el Betis con un Joaquín ciclónico que es frenado por Banega con una patada que merece naranja si no roja. Su tiro libre vuelve a probar la agilidad de Vaclik.

El Sevilla iba a regalar metros a su oponente y a gestionar la ventaja desde su campo. El Betis mueve la pelota pero no golpea. El partido empieza a jugarse en una baldosa. Loren corre y su disparo cruzado sale fuera por poco. Tello lanza una falta de la frontal y hace un golazo que le da emoción a los minutos finales. Al Sevilla se le hace más largo de lo esperado con la ventaja que tenía y el Betis ya no se encuentra las ocasiones que desperdició porque perdonar es un pecado en el fútbol y más en un derbi.

Mateo González

Mateo González

Jefe de Sección de Deportes en ABC de Sevilla
Mateo González

@Matglez

Periodista / Journalist. Redactor Jefe de Deportes de @abcdesevilla, @AFDLP y @Orgullo_Nervion RT no significa estar de acuerdo
RT @angonzalezbarba: Muchas gracias a mi amigo Jesús Morillo por la excelente entrevista que me ha hecho en mi periódico sobre «El testamen… - 18 mins ago